Guerra contra los opiáceos llega a las escuelas de Nueva York

Educan a estudiantes de un colegio charter en El Bronx sobre los peligros del abuso de medicamentos de prescripción
Guerra contra los opiáceos llega a las escuelas de Nueva York
Emely Reyes (centro), una de las estudiantes de Touro College imparte la sesión informativa sobre los peligros de las drogas de prescripción a un grupo de alumnos de la escuela Hyde Leadership Charter School, la mayoría de origen latino.
Foto: Pedro F. Frisneda / El Diario

Un grupo de jóvenes que cursan el séptimo grado, en una escuela charter en el Sur de El Bronx, aprendió algo diferente a lo que típicamente le enseñan en las clases de ciencias, matemáticas o inglés.

Los estudiantes de la escuela Hyde Leadership Charter School, ubicada en Hunts Point, escucharon por primera vez sobre los peligros que representa el mal uso y el abuso de drogas y medicamentos de prescripción, así como la mezcla de las mismas con alcohol.

Si bien la mayoría de los adolescentes –entre las edades de 12 y 13 años– había escuchado sobre substancias ilícitas como la marihuana, cocaína o heroína, pocos sabían sobre las consecuencias fatales que puede tener la adicción a medicamentos que son recetados comúnmente por un doctor para aliviar dolores o males como el insomnio o la ansiedad.

“Las drogas de prescripción no se deben utilizar al menos que hayan sido prescritas específicamente para ti y tampoco debes compartirlas con amigos”, dijo Johandy Encarnación, de 13 años.

“Estoy preocupada porque aprendí que niños como yo están usando drogas que no fueron prescritas para ellos y eso está mal porque pueden morir”, agregó la estudiante.

La joven formó parte del grupo de casi 30 alumnos –la mayoría de origen latino–, que participó en una sesión informativa impartida por estudiantes de la Escuela de Farmacia del Touro College, de Harlem, que buscaba educarlos, mediante la presentación de videos y otros materiales, sobre la epidemia y la crisis de salud pública que están causando las sobredosis con opiáceos en Nueva York y todo el país.

“Yo no sabía nada de esto antes. Aprendí que, con sólo tomar una pastilla de esas drogas de prescripción la primera vez, puedes acabar con tu vida. Y compartir esas drogas no es bueno porque son incluso más letales que las drogas ilícitas”, dijo Jonathan Robles Jr., de 12 años.

Su compañero de clases, Roberto Cardines, 13, también dijo no saber nada sobre este serio problema. “Yo no sabía que las drogas de prescripción pueden ser adictivas, porque como son recetadas para ti pensé que eran buenas, pero aprendí que te puedes convertir en un adicto”.

De izquierda a derecha, los estudiantes Johandy Encarnación, Jonathan Robles Jr., y Roberto Cardines.
De izquierda a derecha, los estudiantes Johandy Encarnación, Jonathan Robles Jr., y Roberto Cardines.

Este desconocimiento general que tienen los niños y adolescentes sobre los opiáceos y otras drogas de prescripción médica quedó plasmado en una encuesta realizada en el salón de clases por los estudiantes de farmacia del Touro College. El mismo sondeo se condujo antes y después de la presentación llamada “Say no to drugs” (“Dile no a las drogas”).

“Antes de la charla y de ver los videos muchos no sabían qué era un opioide o un estimulante, pero durante la clase prestaron mucha atención y luego contestaron las preguntas correctamente, es decir que aprendieron algo”, dijo emocionada Emely Reyes, una de las estudiantes de Touro College que impartió la sesión.

Según Reyes, quien se encuentra en su segundo año de carrera, es preocupante ver cómo la mayoría de los estudiantes de escuela intermedia y secundaria están ajenos a una epidemia que está ocurriendo en sus propias narices.

“Es importante enseñarles a esta edad, porque las drogas están en todos lados; en los gabinetes de sus propias casas, en la casa de sus amigos; o los compañeritos las traen a la escuela. Deben entender la severidad y el impacto de este problema”, dijo la joven.

Los medicamentos más usados

El doctor Dipan Ray, director de la Práctica de Farmacia del Touro College, informó que las drogas más comunes que están usando los jóvenes para ponerse ‘high’ (drogarse) son los analgésicos opioides (painkillers) como Percocet y Vicodin y los estimulantes para reducir la ansiedad y ayudar con el insomnio como el Valium, Xanax y Ambien.

Otra medicina de prescripción utilizada comúnmente por los adolescentes en la actualidad es el estimulante Adderall, un medicamento recetado para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD) y la narcolepsia.

“Muchas de las veces lo que pasa es que los padres dejan en el gabinete medicinas que ya no usan y muchas de ellas son narcóticos. La mayoría son prescritas por dentistas y los niños por el sólo hecho de divertirse las usan para drogarse. Pero de la diversión pueden pasar a la adicción”, advirtió el doctor.

Uno de los grandes riesgos, según el experto, es que muchos de los que se convierten en adictos a las drogas prescritas, más adelante pueden comenzar a usar drogas ilegales y sintéticas que son mucho más peligrosas y letales como la heroína barata y el Fentanyl.

Educación temprana es clave

Los expertos concuerdan en que la educación temprana sobre los peligros de usar y abusar de drogas prescritas es clave para salvar la vida de niños y adolescentes. Se ha comprobado que cuando esa educación proviene de personas jóvenes que tienen orígenes similares y vienen de la misma comunidad, los jóvenes se sienten más identificados y por lo tanto la enseñanza es más efectiva.

“Hemos estado trabajando con los alumnos de séptimo grado en medidas de prevención sobre el abuso de drogas y substancias y les enseñamos por qué esto es un gran problema dentro de nuestra comunidad”, dijo Eva Rubinoff, consejera escolar de la Hyde Leadership Charter School.

“Queremos que comiencen a pensar en eso ahora que están en la escuela intermedia, antes de que lleguen a la secundaria, porque es algo que en estos momentos no les pasa por la cabeza y no lo ven como un peligro”, dijo la docente.

Las muertes y hospitalizaciones por sobredosis con opiáceos han alcanzado niveles epidémicos preocupantes en la ciudad y el estado de Nueva York. Se estima que en 2013 2,200 neoyorquinos fallecieron debido a esta causa.

¿Qué son los opiáceos?

Los opiáceos son medicamentos prescritos que alivian el dolor al entumecer las señales de dolor que llegan al cerebro; Esta clase incluye hydrocodone, oxycodone, morfina y codeína.

En los últimos 10 años las ventas de recetas para analgésicos opiáceos aumentaron un 400%, pero no hubo aumento en los informes sobre dolor de los estadounidenses.

Según reportes nacionales tan sólo en el 2012, los proveedores de atención médica escribieron 259 millones de recetas para analgésicos opiáceos. Esto equivale a una botella completa con píldoras de opioides para cada adulto estadounidense.

Se estima que 4 de cada 5 personas en EEUU que usan heroína actualmente abusaron de opiáceos recetados primero.

De igual forma se calcula que cada día 91 personas mueren en EEUU por sobredosis con opiácios.