Los grandes escándalos que el Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr. quisieran olvidar

Hoy más que nunca, ambos púgiles quisieran borrar de su historia sendos acontecimientos que los pusieron en su momento en el ojo del huracán
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Los grandes escándalos que el Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr. quisieran olvidar
La pelea entre los dos boxeadores mueve millones de dólares.
Foto: Archivo

Como personas públicas que son, los pugilistas mexicanos Saúl Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr. no se salvan del escrutinio público, mediático y de las autoridades tras incurrir en conductas inapropiadas. Ambos tienen su historia y ambos poseen historias que les gustaría olvidar.

‘Punch callejero’

Ni la muerte de su sparring Javier Jauregui -mejor conocido como el ‘Chatito’- por un derrame cerebral, o los supuestos destrozos realizados de forma prepotente en un condominio de Puerto Vallarta, ni los rumores de una segunda hija además de Emily Cinnamon han sido tan trascendentes para Saúl Álvarez como el escándalo en el que se vio envuelto en 2011 tras golpear a Ulises ‘Archie’ Solís, un compañero de profesión, durante un entrenamiento al aire libre en Oblatos, en el que Solís resultó con doble fractura de mandíbula y pérdida de piezas dentales.

Solís paró en el hospital y demandó al Canelo por exorbitantes 9 millones de dólares, sin embargo el jalisciense nunca aceptó su responsabilidad, aunque meses después el asunto se resolvió con un acuerdo económico que no fue revelado.

Adicciones y positivo por marihuana

El episodio del positivo por marihuana tras la pelea contra el argentino Sergio ‘Maravilla’ Martínez en 2012 es sin duda el peor en la vida profesional de Julio César Chávez Jr. La consecuencia de haber consumido la sustancia días antes del pleito realizado en el Thomas & Mack Center de Las Vegas el 15 de septiembre de aquél año fue una suspensión de nueve meses de toda actividad boxística y casi un millón de dólares de multa.

Sin embargo, diversas voces apuntan que este episodio es la punta de un iceberg que esconde mayores adicciones a otras drogas, al juego y al alcohol, que en alguna ocasión ya le cobraron factura al júnior tras ser sorprendido en Los Angeles manejando en estado de ebriedad y que tienen su origen en las experiencias de vida al lado de su padre, el legendario JC, cuyas adicciones y recuperaciones son más que conocidas.