Cae banda de narcos que robaba maquinaria pesada en Colorado

Era la manera que Luis Castro y Juan Fraustro financiaban su empresa criminal
Cae banda de narcos que robaba maquinaria pesada en Colorado
Luis Castro y Juan Fraustro

DENVER — Una banda de narcotraficantes mexicanos, ahora desmantelada, robaba maquinaria pesada y equipo de construcción para revenderlos ilegalmente en México y obtener así los fondos para comprar los estupefacientes que luego distribuía en el norte de Colorado, indicaron hoy autoridades locales.

Según la información distribuida por el Grupo Antidrogas del condado Weld, con sede en la localidad de Greeley, los traficantes serían responsables por numerosos robos de equipo y maquinaria de negocios en el norte del estado.

Ese equipo, incluyendo una excavadora frontal recuperada por la policía de El Paso, Texas, ingresaba luego a México para pagar por las sustancias controladas que luego se traían a Denver y desde allí al área de Greeley.

Según el teniente Steve Black, del mencionado grupo antidrogas, los dos presuntos cabecillas de la banda, Luis Castro, 30, y Juan Frausto, 33, fueron detenidos a finales del mes pasado y ahora enfrentan varios cargos por tráfico agravado de drogas.

Castro tendrá su primera audiencia judicial el 26 de mayo y Frausto el 29 de junio.

“Si Castro vendía en libras, uno puede deducir que Frausto vendía en decenas de libras. Él era la fuente de suministros de esta particular organización de narcotraficantes”, aseveró Black, puntualizando que la organización “está vinculada” a los carteles mexicanos de la droga.

El pasado 25 de abril policías de Greeley, alguaciles del Condado Adams y agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) realizaron un operativo en una vivienda en el norte de Denver donde arrestaron a Castro y a Frausto y, según el reporte oficial, incautaron 6,2 kilogramos de metanfetamina y poco menos de un kilogramo de cocaína.

Aparentemente Castro era el encargado de vender esas sustancias en Greeley, y quizá incluso en Cheyenne, Wyoming, y Frausto era la conexión entre Greeley y Denver.

Durante seis meses antes de los arrestos, los investigadores interceptaron las conversaciones telefónicas entre los sospechosos y colocaron un localizador satelital (GPS) en el vehículo de Castro.

El día y el lugar de los arrestos se eligieron porque informantes alertaron a las autoridades del inminente traspaso de drogas traídas por Frausto a Castro.

Black indicó que las investigaciones continúan porque existirían cómplices y porque, tras los arrestos “siempre hay alguien que entra para llenar el vacío“.

Este fue el segundo gran operativo antidrogas en la zona de Denver en las últimas dos semanas.

El pasado 20 de abril, el fiscal federal en Denver anunció el arresto de nueve personas que, junto con otra previamente detenida y siete prófugos, formaban parte de una organización ilícita que distribuía en Colorado “grandes cantidades” de narcóticos traídos desde México