Concejo pide más fondos para neoyorquinos de tercera edad

El presupuesto de la Administración para el año 2018 reduce los fondos para el Departamento para las personas mayores

Envejecientes caminan por Queens Foto por Mariela Lombard
Envejecientes caminan por Queens Foto por Mariela Lombard
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Los centros de envejecientes son como el segundo hogar de los neoyorquinos de tercera edad, pero muchos de ellos no reciben los fondos necesarios para cubrir el costo de los servicios que proveen, el personal, o la renta.

Desafortunadamente en el presupuesto para el año fiscal 2018 disminuyó por $20.8 millones los fondos para el Departamento para las Personas Mayores de la ciudad de Nueva York (DFTA).

“Claramente tenemos una administración que no escucha”, expresó la presidenta comité de envejecientes del Concejo de Municipal de Nueva York Margaret Chin en una audiencia sobre el presupuesto este lunes.

La concejal declaró el 2017 como el “año del envejeciente” y prometió luchar hasta que todos los centros estén adecuadamente financiados.

Actualmente la comisionada del DFTA, Donna Corrado, está analizando cómo transformar y modernizar los servicios de comida, además de, definir que es un centro de envejecientes modelo según testificó. Su oficina está trabajando en un informe sobre los centros que se publicará con recomendaciones al final del año.

“Todo el mundo merece un centro de envejecientes digno, pero desafortunadamente muchos en mi opinión no son adecuados”, expresó Corrado.

El Concejo quiere que la Administración otorgue $60 millones adicionales para servicios dentro de la agencia, incluyendo $15 millones para los centros. Estos números los determinaron por un análisis que publicó un grupo de defensores de envejecientes.

El ayuntamiento de la cámara estaba lleno de personas mayores con camisas o sombreros rojos que decían AARP. Dos de ellos fueron Eugene y María Feliciano, una pareja mayor que reside en Brooklyn y son voluntarios para la organización que aboga por los derechos de los retirados.

“Algunos centros reciben más que otros y eso es político”, expresó el hombre de 67 años. Feliciano siente que los centros hispanos no reciben los mismos fondos que otros.

Los voluntarios con AARP Eugene y María Feliciano. Foto por Camille Padilla

La presidenta del comité de finanzas, Julissa Ferreras-Copeland, quiere ver una forma de evaluar los centros equitativamente para “asegurarse no solamente en la sensibilidad de los programas culturales pero asegurarse que el sitio en sí sea un lugar donde las personas quieran participar y compartir”.

Ella le explicó a El Diario que muchas veces los centros son el único contacto que un envejeciente tiene con la Ciudad y que deberían ofrecer servicios migratorios y de vivienda.

“La realidad es que han sido muchos años de recortes, de abandono en cierta parte para muchos centros y tenemos que ya subir al nivel de proveer esos servicios”, añadió. Ella dijo que la comisionada Corrado no tiene espacio para innovar, como le ha pedido Bill de Blasio, porque tiene que luchar para mantener la agencia a flote.

Cifras:

  • Hay 1.5 millones residentes de mayor edad en la ciudad
  • El presupuesto para DFTA es menos de .5% del presupuesto de la ciudad pero los envejecientes son más del 18% de la población
  • El presupuesto del 2017 invirtió $330.8 millones para el DFTA, el presupuesto del 2018 propone invertir $310.1 millones, $20.8 millones menos.