Activistas se dejan arrestar frente a la Casa Blanca para exigir a Trump cese a las deportaciones

Los activistas denuncian que el gobierno continúa deportando a inmigrantes aunque no han cometido delitos
Sigue a El Diario NY en Facebook
Activistas se dejan arrestar frente a la Casa Blanca para exigir a Trump cese a las deportaciones
Activistas se dejaron arrestar frente a la Casa Blanca para exigir un cese a las deportaciones

WASHINGTON.- Portando imágenes de inmigrantes deportados o en vías de deportación, 25 activistas cívicos y religiosos se dejaron arrestar este jueves frente a la Casa Blanca para exigir al presidente Donald Trump que cese las deportaciones, en particular de inmigrantes no criminales.

Loading the player...

Los activistas, todos ciudadanos o residentes legales, fueron arrestados por la policía capitalina mientras, a unos cuantos pasos, cerca de 200 manifestantes los animaban con consignas como “Sí se puede!” y “No más deportaciones”.

Antes de su arresto, la activista Jane Stoken explicó a este diario que, a su juicio, no tiene sentido el argumento del gobierno federal de que “la ley es la ley” y todo inmigrante indocumentado está sujeto a la deportación, y que es urgente examinar las causas de la emigración ilegal hacia EEUU.

“Tenemos que ver las causas y raíces del problema. El Congreso tiene la culpa por  no aprobar una reforma migratoria integral… hay pobreza y violencia en la región por tratados comerciales que han destruido la economía y los empleos, y encima culpamos a los migrantes por venir acá, sin reconocer que las políticas de EEUU tienen parte de responsabilidad en esto“, dijo Stoken, cuyo grupo trabaja ayudando a inmigrantes en todo EEUU.

Jeane Stoken, activista del grupo “Hermanas de la Caridad de las Américas”, afirmó que EEUU debe corregir las causas de la emigración ilegal y no ensañarse con los inmigrantes. Foto: María Peña/Impremedia

La protesta, organizada por CASA de Maryland, pidió en concreto que el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, reevalúe la deportación de personas sin historial criminal, y la decisión de poner en la mira a todo inmigrante indocumentado, pese a que los agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) tienen “discreción procesal” para hacer exenciones.

Antes del acto de desobediencia civil, los manifestantes realizaron una protesta en el Parque Lafayette y marcharon formando un círculo frente a la Casa Blanca, para exigir que Trump demuestre sus valores “pro-vida” respetando la de los inmigrantes.

En declaraciones a este diario, Rosa Reyes, una madre indocumentada y activista de CASA de Maryland, dijo que, a su juicio, Trump no puede ser “pro-vida” y a la vez “dejar huérfanos” a niños al deportar a sus padres.

El director ejecutivo de CASA, Gustavo Torres, acusó a Trump de “mentiroso”, al señalar que su gobierno sigue arrestando y deportando a personas sin antecedentes criminales, pese a que presuntamente la prioridad es expulsar a criminales.

Torres destacó el mensaje de grupos como el suyo que, durante años, vienen denunciando la “crueldad” de las deportaciones y reclamando una reforma migratoria integral que legalice a la población indocumentada y reconozca sus contribuciones económicas.

“Seguiremos luchando por la gente atrapada en este cruel e injusto conjunto de políticas migratorias, que no tienen sentido y están separando a las familias innecesariamente”, dijo Torres, acompañado de líderes religiosos y activistas comunitarios.

CASA de Maryland ha estado presionando por la puesta en libertad de Lilián Cruz Méndez, una madre indocumentada con dos hijos nacidos en EEUU y que ahora enfrenta su inminente deportación.

Cruz Méndez recibió un indulto la semana pasada por parte del gobernador demócrata de Virginia, Terry McAuliffe, tras su arresto y condena por conducir sin licencia.

Pero ICE se ha negado a suspender su orden de deportación, la cual podría ocurrir en cualquier momento, y su director interino, Thomas Homan, ha dicho que no pedirá “disculpas” por hacer cumplir las leyes de Inmigración.

La Administración Trump se congratula porque, desde que Trump asumió el poder el pasado 20 de enero, ICE ha arrestado a más de 40,000 inmigrantes indocumentados, un incremento del 38% respecto al mismo período en 2016.

Sin embargo, de ese total, sólo 2,700 tenían antecedentes de delitos violentos, mientras que el arresto de inmigrantes no criminales aumentó en un 150% entre el 22 de enero y el 29 de abril pasados.