La Víbora: Potrillo, acepta tu alcoholismo por favor

A nuestra serpiente columnista del entretenimiento no se le escapa nadie

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La Víbora: Potrillo, acepta tu alcoholismo por favor
Aunque insiste en negarlo, sus acciones demuestran lo contrario./Archivo

Ay, cómo me da pena el Potrillo. ¿En verdad creerá que nos ve la cara cuando dice que él no tiene problemas con el alcohol? A ver, ¿a cuántos artistas hemos escuchado decir lo mismo y a la mera hora terminan en centros de rehabilitación? O se desaparecen por meses y luego dicen que estaban de vacaciones o “encontrándose” con ellos mismos. ¿Verdad, Jorge Medina?

¿Qué pensará Alejandro Fernández cuando se ve en televisión hablando ante los medios con la mirada entre perdida y bizca, arrastrando la voz y diciendo incoherencias? ¿A eso le llama sobriedad? La manera como lo captaron varios periodistas hace unos días luego de una presentación en Monterrey, México, no es un hecho aislado. A eso hay que agregarle la vez en que casi se vomita en el escenario, según él, por culpa de un tequila “rosa”.

Quienes han visto en el escenario al hijo de Vicente Fernández no me dejarán mentir: bebe copa tras copa tras copa, y no precisamente de agua. El cantante no niega que le encanta el tequila, y para demostrarlo, no es raro verlo dar tremendos tragos a esa bebida, muchas veces directo de la botella.

La verdad sí es preocupante ver a Alejandro Fernández en esa condición, por muy gracioso que a muchos les parezca. Su padre no cantaba mal las rancheras –literal y figurativamente hablando–, pero al menos era más mesurado con el alcohol cuando estaba sobre el escenario. Nunca vimos a Chente con la mirada perdida o arrastrando la voz luego de una presentación.

Por eso, en nombre de todos los que queremos al Potrillo, le pedimos que le haga caso a Julio César Chávez, quien pasó por lo mismo que el cantante en lo que a vicios se refiere. El expugilista invitó al intérprete a recluirse en su clínica de rehabilitación, que no es mala idea.

Ah, pero una observación. El exboxeador primero tiene que rehabilitar a su propio hijo, Julio César Chávez junior. Si vemos que la cosa funciona, entonces que recluya al Potrillo. Si no, mejor lo dejamos que siga dando circo.

En otros temas, ¿qué le pasa a Maluma? ¿Será que el raperito ya se siente un divo de la talla de Miguel Bosé o de alguien por el estilo? ¿O por qué se ofende cuando le preguntan sobre su horrenda canción “Cuatro Babys”?

Ya se le subieron los humos a Maluma./Archivo

Para los no enterados, el cantante colombiano dejó hablando a un reportero de “Primer Impacto” cuando el comunicador le preguntó que si esperaba que su canción causara tanta controversia. Luego de hacer gestos, el cantante se paró del sillón donde estaba y se alejó de las cámaras.

¿Es la forma de enfrentar un tema tan incómodo? Mejor que deje de promocionar ese tema, en el que no deja muy bien a las mujeres.