Abogadazo o el arte de pivotar como empresario

El ecuatoriano Diego Lafuente ha creado una plataforma con contenido y contactos con abogados para la comunidad latina de Nueva Jersey que tiene idea de expandir

“Lo único que es constante es el cambio”. “Todo fluye”. Es una idea que transmitió el filósofo presocrático Heráclito de Éfeso y que más de 21 siglos después es el concepto que mueve a emprendedores e inversores capitalistas al apostar por nuevos modelos de negocios y apuestas que nunca se mantienen constantes porque solo adaptándolas pueden tener futuro

Es una de las muchas lecciones que aprendió el ecuatoriano Diego Lafuente en su paso por la Universidad de Columbia donde llegó con un major en economía para estudiar leyes y negocios además de pasar por el programa de Startup Labs de este prestigioso centro educativo neoyorquino. “No se enamoren de la primera idea que tienen porque esta siempre va a cambiar, nos dijo el profesor y autor Bob Dorf, y en eso estoy”.

Lafuente, que llegó de Quito a Bellville (New Jersey) con su familia cuanto tenía cinco años, es el creador de Abogadazo.com una empresa que está dando sus primeros pasos gracias al interés en la economía y la empresa de este hombre de 29 años que también ejerce como abogado especializado en inmigración. Su buen hacer como estudiante le abrió las puertas a Universidades como Harvard pero prefirió quedarse en la más cercana de Columbia donde siguió profundizando en el mundo de la empresa en su laboratorio de emprendedores.

Abogadazo nació como una idea para conectar a latinos con abogados de esta misma comunidad. “Pero pronto me di cuenta que estaba de lleno en la dificultad del huevo y la gallina, es decir, para tener una buena red de abogados para atender a clientes necesitaba una buena red de clientes y estos no entran si no hay una red de abogados”. Si no hay gallina no hay huevos pero sin huevos no hay gallina.

Y llegó el cambio en el modelo o lo que en el mundo de las start ups se conoce como pivotar.

El empuje y el cambio que tuvo que dar sobre la idea de empresa llegó cuando fue aceptado en el acelerador de empresas latino de Silicon Valley, Manos Accelerator. Este ecuatoriano afirma que este acelerador es muy bueno para ayudar a enfocar los conceptos y “con el capital humano”. Lafuente conoció en 2015 a muchos de los más famosos y creativos inversionistas pero el resultado con ellos no ha movido la estadística que dice que estos no invierten más que una mínima parte en emprendedores latinos o minorías (se habla de apenas un 1%).

Lafuente dice que su empresa está enfocada en el mercado latino, que para quienes ponen su dinero para crear empresas como Airbnb o Uber, es muy pequeño. Ellos buscan exposición mundial. “Creo que no entienden aún lo grande que puede ser este mercado y consideran que son poco consumidores cuando no es verdad”, razona. “Además, me veían muy regional, no global”.

En términos de negocio el cambio es que en vez de ser una red de contactos de abogados y clientes, Abogadazo se convirtió en una plataforma en la que se ofrecen abogados de distintas disciplinas (familia, accidentes, inmigración, bancarrotas…) y que ya están trabajando en sus propias firmas. Lafuente ofrece sus servicios como abogado de inmigración (que es el campo en el que tiene su experiencia) y ya hay en la plataforma, que lleva cinco meses en esta fase, tres bufetes más de New Jersey. Todos con abogados o paralegals que hablan español. El cliente objetivo es hispano y Abogadazo, la plataforma, gana dinero con una comisión por referencia.

Actualmente además de Lafuente, trabajan tres empleados más a tiempo parcial en la plataforma.

De momento, hay 42,000 personas que han llegado a ella. ¿Cómo se ha dado a conocer tan rápido? A través del llamado contenido útil de marketing (content marketing). “Damos mucha información a la comunidad latina. Uno de los artículos que tengo más leídos y que está en los más altos rankings de Google por temas es un artículo sobre la entrevista matrimonial para obtener la residencia permanente. En Silicon Valley aprendió de SEO (visibilidad en la red) y métrica lo que le ayuda a manejar datos.

Esa ayuda que se da a través de artículos crea publicidad y confianza, según explica Lafuente que añade que tras las elecciones, y dada la situación de ansiedad en la que vive la comunidad inmigrante, ha notado un mayor interés por los temas con los que asesora en su web.  Este ecuatoriano dice que por el alcance de este contenido le están llegando preguntas de personas de Texas y California pero aún no tiene acuerdos con abogados en esos estados.

Su visión ahora es crear una plataforma nacional donde puedan encontrarse abogados y tener estrategias con firmas en Nueva York y Nueva Jersey “y lo que quiero es atraer y usar la plataforma para educar en leyes y derechos y comunicar con la comunidad latina además de establecer la red de abogados para ellos”. Es como las redes comerciales que usan los números 1-800 para referir a abogados especializados pero nosotros en el espacio digital y con contenido en español.

Y ¿Cómo solucionó la cuestión del capital? Con el llamado bootstrapping, “es decir, que uno mismo va buscando recursos, y eso es lo que tuve que hacer yo”, explica. Lafuente ganó un premio de $10,000 en una competición para promover a emprendedores ecuatorianos en EE UU y con ese dinero pudo empezar a mover su idea. Usó $5,000 no en contratar a un desarrollador de la plataforma en la red, sino en aprender él mismo a codificar. “¿Quíen sabe?, si esto no funciona, al menos tengo unas capacidades más que puedo aplicar a otra idea de negocio”, dice medio en broma medio en serio.

Ahora se autofinancia. Su plan pasa por hacer una estrategia conocida como zig zag que es ir moviéndose de un objetivo a otro: primero obtener ingresos, luego construir un equipo con ello, posteriormente ampliar. Lafuente cita el libro de Eric Ries, Lean Start Up, para explicar cómo saber cuándo se tiene que cambiar de idea y pivotar en el modelo de negocio. “Lo que nos enseñan es que tenemos un producto mínimamente viable y si no funciona, hay que cambiarlo. Hay que tener ingresos”.

En este momento está haciendo muchas de las cosas que la plataforma y su labor como abogado demandan. De momento, es él quien está haciendo el contenido aunque dice que otros abogados están deseosos de hacerlo también. “Cuando crezcamos más haré menos cosas distintas pero al principio hay que hacer de todo”, dice encongiéndose de hombros y sonriendo.

¿Cuánto tiempo hay que darse para saber si una estrategia funciona o hay que pivotar de nuevo? “Siempre pienso en sprint de tres meses. Ahora está funcionando y me estoy centrando en los planes de los otros tres meses siguiente, quiero traer práctica de bancarrotas y bienes raíces además de expandirme a otros estados”.

El plan de este joven es centrarse en el corto plazo para caminar el largo.

¿Cuáles han sido mis errores?

  • “Querer hacerlo yo todo. Microgestionar”
  • “Intentar buscar rápidamente un cofundador. Hay que conocer bien a la persona en la que se va a apoyar uno, quizá con una relación de años, cuando me salió mal el plan de encontrar un cofundador, persistí y seguí yo solo”.
  • “No cuidarme. Hacer tantas cosas me ha llevado a dejar de hacer ejercicio y quizá comer más. Hay que estar en forma también”.

¿Qué es lo que me ayuda?

“No pensar demasiado en los próximos nueve meses sino ir paso a paso. Solo pensar en lo que tengo enfrente de mí, lo que está visible”.

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