Video: “Cuando yo pedí ayuda, todos me ignoraron”, dice menor que mató a su violador

Itzel, de 15 años, dio a conocer su caso en un video para pedir ayuda a la sociedad; juez determinó que actuó en defensa propia
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Video: “Cuando yo pedí ayuda, todos me ignoraron”, dice menor que mató a su violador
La menor fue acusada de homicidio

MÉXICO – Itzel es una joven de 15 años que estudia el bachillerato. Sus ojos negros tienen poder. Se sabe sobreviviente y lo demuestra. No titubea y habla con la madurez de una mujer adulta. Su vida cambió la noche del 1 de junio, cuando fue violentada sexualmente por un hombre de 30 años de edad, identificado como Miguel Ángel Pérez Alvarado, en las inmediaciones del metro Taxqueña de la Ciudad de México.

Me decía que me iba a morir, entonces comenzó a enterrarme el cuchillo con el que me había amenazado y comenzó el forcejeo. El tipo me dijo que lo había picado en el pecho, empecé a llorar y me puse mi ropa. Pedí auxilio y luego llegaron dos motocicletas, los policías me vieron y se llevaron al sujeto”, narró la menor en un video difundido por su familia a través de YouTube.

Dos días después le notificaron que su violador había muerto en un hospital y que se había abierto una carpeta de investigación en su contra.

El martes, la madre de la joven, María de la Luz Hernández, acompañada por la abogada Karla Micheel Salas y el padre de Yakiri —quien estuvo en la cárcel por defenderse de uno de sus agresores—, José Luis Rubí, dieron a conocer a los medios de comunicación la violencia que sufrió la chica de 15 años y las irregularidades de la investigación a cargo de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJ-CdMx).

Horas después, tras difundirse el caso, la PGJ-CdMx informó en un comunicado que la adolescente no tenía responsabilidad sobre la muerte de su atacante, “toda vez que, bajo un mecanismo de defensa, logró librarse de su agresor quien la sometió con un arma punzocortante”.

Una victoria para la niña violada que mató a su agresor en la CDMX

En entrevista para SinEmbargo, Itzel considera que el mensaje de la PGJ-CdMx fue lanzado de inmediato “por lo que podría venírseles en contra. Más que una ayuda fue en defensa de ellos mismos. Fue bastante impactante que después de la conferencia, el caso se había cerrado siendo que en un mes no lo habían podido cerrar. Algo temían, porque las cosas no se hicieron bien”, aseguró.

María de la Luz comenta que ella y su familia se sorprendieron tras la noticia, pues fueron orillados a hacer pública la violación de su hija. Ella afirma que como madre siempre ha querido protegerla, por eso en un principio ella y su familia dudaron en dar a conocer su caso.

“Es una adolescente que tiene una vida por delante y sacarla a luz pública podría traer cosas buenas, pero también cosas malas. Sabíamos que si lo dábamos a conocer mucha gente la iba apoyar, pero también iba a ver mucha gente que la iba a juzgar. Para una niña de 15 años era mucho riesgo, pero también era más grande el riesgo que se corría al quedarnos callados”.

La señora María de la Luz afirma que hizo todo lo que estuvo en sus manos para que el caso se solucionara y la Procuraduría las ayudara, “porque realmente pedíamos que se nos tratara con respeto. Que trataran a mi hija como víctima y no como delincuente, pero desgraciadamente no fue así”.

La familia junto con Itzel decidieron informar por su cuenta porque “hubo amenazas, represalias, fuga de información de datos de mi hija, de mi familia; rumores que nos llegaron de que la iba a hundir, de que los policías ya se habían organizado para cambiar la versión de los hechos”, narra la señora María de la Luz.

Aunque temen que haya consecuencia negativas, la petición de que las autoridades declararan a Itzel inocente es lo más importante. La madre de la joven espera que “ahora no haya represalias, porque en el mismo centro de atención fuimos víctimas, tanto psicológica como legalmente. Nos llegaron a decir: ‘El tipo está muerto, ¿qué es lo que quieren? ¿Dinero?’ Esto no es por dinero, con dinero yo no puedo corregir lo que pasó, ni regresar el tiempo, les dije”.

Por eso, para María de la Luz no hay palabras “para agradecer a todas y cada una de las personas que hizo que se pudiera realizar este milagro, porque la verdad esto ya no era vida para nosotros.

Estuvimos encerrados un mes con la zozobra de que en cualquier momento podían ir por mi hija y llevársela. Gracias a Dios se logró lo que queríamos, que era demostrar que Itzel era inocente”.

Para la joven de 15 años su caso “debería de cerrarse, pero con más averiguaciones”. Lo que ella vivió le ha permitido darse cuenta que “son muchas más mujeres y niñas que no sobreviven y, si sobreviven, se defiende al criminal y no a la víctima.

“Yo creo que más que una experiencia de decir: ‘Ya pasó’, ‘Ya salí de esto’, hay que hacer algo por cambiar. Por mi parte quiero ayudar a ese tipo de víctimas; aunque sea apoyo moral, en lo que se pueda. Cuando yo pedí ayuda, todos me ignoraron, pero creo que les toqué un poco el fondo de su corazón cuando les grité que habían abusado de mí y que pudo haber sido su madre, su hija, su hermana. Solamente cuando te pasa es cuando entiendes el dolor y sabes que hay que cambiar algo”.

Itzel ahora mira hacia adelante y sus ojos brillan. “Afortunadamente, como me decían los psicólogos, siempre veo hacia adelante y en mi futuro veo que debo poner de mi parte y seguir ayudando.

Creo que la conciencia empieza contigo misma, con no permitir que tus hermanos, tu papá, tu familia misma tache a alguien. Que no vean a una mujer como un objeto, algo que solamente se puede usar, que se puede disponer de su vida, de su cuerpo como lo que hizo este tipo conmigo. Si no dejé de luchar por mi vida en ese momento, ahorita no voy a dejar de luchar por la causa”.

María de la Luz cuenta que el apoyo de su familia fue vital, “todos estuvimos con ella. Todos a su manera, no hemos podido sacar este daño emocional de ver a la niña así. La verdad es que todavía no lo superamos. Hasta hoy en la mañana todavía estábamos con miedo. Fueron momentos muy difíciles, muy tristes, pero como familia dieron no el cien, sino el mil por ciento”.

Agradece que su hija este viva y reitera que “todo tiene que cambiar. No puede volver a pasar algo así. Le digo a mi hija: tú tiene 15 años, pero quienes tienen 3 años ¿cómo serán tratados? Tú porque hablaste, porque dijiste, porque yo te defendí, porque no nos dejamos, ¿pero los niños, las personas que no saben? Yo creo que después de ser víctima, no mereces que te traten mal, sino todo lo contrario: que la Procuraduría realmente se ponga a investigar cada caso en vez de buscar culpables”.

La señora Hernández sabe que como madre lo peor que puede pasar es la muerte de un hijo. “Es horrible. Pero de ahí mismo me salieron fuerzas para exigir la atención de una niña, de tu hija. Te haces fuerte, lo que está bien para ella, lo que ella necesita es lo que se debe de hacer”.

-Itzel, ¿cuál es tu mensaje para nosotros, para la sociedad mexicana?

-El mensaje correcto yo creo que sería: puedes estar vestida como tú quieras, a la hora que tú quieras, sin ser agredida. Nadie tiene el derecho de agredirte, ni siquiera escuchar una palabra que te ofenda ni algo que te incomode, porque el ser mujer no te da desventaja o no te pone por debajo de un hombre ni de ningún gobierno.

Tampoco se tiene que tener el miedo de defenderse, de alzar la voz. Siempre se debe de luchar, sino puede ser por tu vida, por justicia, por lo que tú crees que es necesario. Hoy estoy viva pero pude haber estado uniéndome a los tantos cadáveres de mujeres inocentes a las que se les da un carpetazo y ya, como lo hace la justicia. ¿Qué quieren hacer con cerrar los casos repentinamente o dejarlos abiertos? ¿Que no se demuestre la porquería de gobierno en el que se vive? ¿Los errores que tienen? Los errores todos los tenemos y los sabemos a diario.

El temor que se siente en las calles, a una cuadra de la parada del camión, de tu escuela, de tu casa, puede llegar cualquier persona a quererte arrebatar la vida. No es justo. Se tiene que luchar hasta el final, por tu vida, por tu causa, por ti misma.

Itzel dice que no tiene la mayoría de edad, ni una edad tan pequeña, pero eso no significa que puedan haber muchos casos iguales, “siempre se tiene que buscar una forma y yo creo que antes de inculcarnos ser sometida por un hombre o por alguien mayor, se tiene que fomentar el que tu vida vale más.

“Si bien debes de respetar la vida de otros, debes defender la tuya y no tienes porque agredir a nadie, siendo quien seas, teniendo el poder que tengas, atentar con una vida no es cualquier cosa y aún, si no decide matarla, solamente con el daño que provoca una violación o un agresión es como vivir la vida muriendo todo el tiempo.

“Creo que el cambio debería empezar en la sociedad, entonces el gobierno y las malas actuaciones cambiarían por completo”, puntualizó.