Salvadoreños celebran tradición al Divino Salvador del Mundo

La Eucaristía dedicada al patrono de El Salvador en la Catedral del Sagrado Corazón de Newark este 29 de julio contará como concelebrante al nuevo sacerdote salvadoreño Kevin Valle Díaz
Salvadoreños celebran tradición al Divino Salvador del Mundo
El padre Kevin Valle será co ncelebrante hoy en la misa Conmemoración del Divino Salvador del mundo en la catedral de Newark.
Foto: /Suministrada

Agosto es un mes especial para los salvadoreños tanto en el país como en la diáspora porque los días 5 y 6 se celebran las fiestas patronales en honor al Divino Salvador del Mundo y el pasaje bíblico de su Transfiguración ante los apóstoles Pedro, Santiago y Juan en el Monte Tabor. En 2006, el Congreso aprobó el 6 de Agosto como Día Nacional de la HerenciaSalvadoreña Americana, por lo que las comunidades celebran con misas, ferias y carnavales.

Este año la celebración de Eucaristía dedicada al patrono de los salvadoreños en la Catedral del Sagrado Corazón en Newark (89 Ridge Street Newark, New Jersey 07104) que se realizará hoy tendrá un elemento especial: uno de los concelebrantes será el recientemente ordenado sacerdote salvadoreño Kevin Valle Díaz.

El padre Kevin, de 27 años, fue ordenado sacerdote el 27 de mayo de 2017 por el Cardenal Joseph Tobin en la Catedral de Newark. También fueron ordenados sacerdotes Richard DeBrasi, Juan Ortega Ortiz, Jesús Carlo Merino, Michele Pedroni, Phillip Micele y Patrick Seo.

La misa será oficiada por el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Newark, Manuel Cruz y entre los concelebrantes también figura el sacerdote salvadoreño Mino Chica, originario de Morazán.
La celebración religiosa en la Arquidiócesis es una tradición desde hace 10 años y en ella participan las autoridades consulares Elizabeth, donde la comunidad salvadoreña es bastante numerosa, así como salvadoreños de zonas aledañas de Brooklyn y Long Island.

De acuerdo con el documento “Población de origen salvadoreño en los Estados Unidos 2014” de la Dirección General del Servicio Exterior de la Cancillería, la comunidad salvadoreña en el Noreste es grande especialmente en Nueva York (105,100), Nueva Jersey (43,400) y Connecticut (8,200).

Joven pastor

El cardenal Joseph W. Tobin ordenó el grupo de nuevos sacerdotes en la Catedral de Newark. /Suministrada

El padre Kevin nació en San Salvador el 22 de diciembre de 1989. Recuerda que fue monseñor Rafael Urrutia, encargado de la parroquia de La Resurrección de la Colonia Miramonte -que ahora se llama parroquia Beato Oscar Arnulfo Romero- quien “sembró en su cabeza la idea del sacerdocio”. Pero fue hasta terminar el bachillerato que comenzó a discernir seriamente la vocación al sacerdocio.

Su familia, formada por sus padres Balvino Antonio Valle y Mayra Marlene Díaz de Valle y su hermana Andrea, se mudó a Nueva Jersey en 2006, cuando él tenía 15 años. Regresó a El Salvador a terminar sus estudios y en 2009 volvió a Estados Unidos para entrar al seminario; estudió filosofía en Seton Hall University por cuatros años y luego hizo la maestría de teología en la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma. “Ahora mismo estoy tomando una licenciatura sobre la Sagrada Liturgia en la Pontifica Universidad de la Santa Cruz en Roma donde espero
terminar el próximo junio de 2018 para estar de regreso permanentemente en la arquidiócesis de Newark”, dijo. Después de ser ordenado le preguntaron si estaba disponible para predicar en la festividad de El Salvador del Mundo.

“Es mi primera vez que predicaré para esta fiesta, ya que apenas he sido ordenado sacerdote. Y como salvadoreño es una dicha poder representar a mi país como líder religioso en Nueva Jersey. Es una bendición y gracia de Dios el poder ser sacerdote para poder traer las alegrías del Evangelio a nuestra comunidad en este estado. Al ser un sacerdote salvadoreño veo en el Beato Romero un claro ejemplo de entrega y servicio para el pueblo de Dios, y de esa manera espero poder llegar a ser un instrumento de Dios para poder guiar al pueblo hacia el camino recto de la vida de fe”, añadió.La hermana del sacerdote, quien trabaja en un despacho legal, dijo que lo ha visto ayudando en las misas siendo un monaguillo y ahora será muy especial al participar como concelebrante.
“Definitivamente es un orgullo para la familia. Y pues serán muchos sentimientos encontrados al verlo nuevamente celebrando misa, más para nosotros como salvadoreños será un orgullo”, dijo Andrea.