Líderes conservadores se rebelan contra Trump por negociar con demócratas sobre DACA

Trump quiere satisfacer a todos los bandos en el debate migratorio, pero sus partidarios le lanzan advertencias
Líderes conservadores se rebelan contra Trump por negociar con demócratas sobre DACA
El presidente Trump es criticado por sus seguidores.

WASHINGTON.- Líderes conservadores reaccionaron este jueves con furia a informes de que el presidente Donald Trump está negociando entre bambalinas con la fracción demócrata del Congreso sobre el futuro de DACA, y algunos incluso sugirieron que éste merece un juicio político.

Antes de viajar a Florida para inspeccionar los daños del huracán “Irma”, Trump dijo a los periodistas que él está “muy cerca” de pactar un acuerdo con los legisladores para proteger a los “Dreamers” a cambio de medidas para una “masiva seguridad fronteriza”.

“El muro se construirá, será financiado un poco más tarde”, aseguró Trump, aunque reconoció que DACA tiene el apoyo del “92% de los estadounidenses”.

Poco antes, en cuatro mensajes por Twitter, Trump desmintió que haya alcanzado un acuerdo que codifique las protecciones para los “Dreamers” sin incluir un muro fronterizo, como afirmaron anoche tras una cena privada con él los principales líderes de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, en la Cámara de Representantes, y Chuck Schumer, en el Senado.

Pelosi y Schumer, a su vez, salieron a desmentir a Trump. Un asesor de Schumer, Matt House, explicó que el muro y sus fondos serían algo negociado aparte.

El vaivén de declaraciones, que se enmarcan en las tortuosas negociaciones tras la anulación del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, añade a la ansiedad de los “Dreamers” y, a juzgar por las reacciones de esta mañana, también ha desatado la ira de los conservadores.

Si la estrategia de Trump es quedar bien con todos los bandos del espinoso debate migratorio, los conservadores ya lo pusieron sobre aviso de que no aceptarán concesiones para los demócratas.

Tormenta política

Tanto la blogósfera como las redes sociales están que arden con los comentarios de rechazo de prominentes líderes conservadores, que insisten en que Trump debe cumplir su promesa electoral de construir un muro a lo largo de la frontera con México o, de lo contrario, perderá credibilidad con su base.

Para los conservadores, las cambiantes declaraciones de Trump, que ahora califica a los “Dreamers” como “jóvenes estupendos” y promete protegerlos, son una señal no de su carácter “independiente”, como afirma la Casa Blanca, sino de un presidente que está al borde de instalarse en el “establishment político” que combatió durante la contienda.

El legislador republicano por Iowa, Steve King, advirtió de que, si se confirma el acuerdo bipartidista y que Trump hace trueques con los demócratas para proteger a los “Dreamers”, la base conservadora quedará “destruida, irreparable y desilusionada sin remedio”.

Dos comentaristas conservadoras anti-inmigrantes, Anne Coulter y Laura Ingraham, también le recordaron a Trump su promesa del muro fronterizo,  pero Coulter fue más allá al sugerir que, a estas alturas, no sorprende que la gente quiera un juicio político contra el mandatario.

Coulter indicó que si Trump no cumple con el prometido muro, la mejor opción para la base sería un presidente Mike Pence, el actual vicepresidente.

Ingraham, por su parte, se burló de que, a su juicio, Trump está abandonando su promesa electoral de “CONSTRUIR UN MURO!”, y desconfió de que los demócratas se comprometan a apoyar medidas para la seguridad fronteriza.

La página web “Breitbart”,  liderada por el exasesor de Trump, Steve Bannon, y que se ha convertido en un refugio de grupos nacionalistas blancos,  ya le puso un mote al mandatario: “Don Amnistía”, por considerar que su base no lo mandó a la Casa Blanca para apaciguar a quienes, a su juicio, defienden la violación de las leyes migratorias.

Los comentarios en esa página de los “Trumpistas” al supuesto acuerdo, no dejan duda de que Trump afrontará una lucha cuesta arriba en los próximos meses: quiere un acuerdo en el que salga ganando por partida doble con los “Dreamers” y con su base pero, según observadores, es una estrategia minada con altos riesgos políticos.

Mark Krikorian, del Centro para Estudios de Inmigración, un grupo anti-inmigrante, dijo que la diferencia entre Trump y su rival demócrata en la contienda, Hillary Clinton, es que ésta prometió una “amnistía” en sus primeros 100 días, mientras que el mandatario esperó 200 días después de iniciar su mandato.

Mientras tanto, los grupos pro-inmigrantes incrementan su activismo para presionar al Congreso a que proteja a los beneficiarios de DACA, que iniciará una eliminación escalonada de los permisos a partir del 5 de marzo de 2018.

Para estos grupos, de todas las medidas legislativas sobre el tapete, la mejor opción es el “DREAM Act”, que legalizaría a todos los jóvenes indocumentados.

Aunque la cifra original de personas amparadas al DACA fue de cerca de 800,000, en la actualidad la cifra se aproxima a cerca de 690,000, debido a que muchos no renovaron sus permisos, les fueron revocados, o realizaron ajustes migratorios para la residencia permanente a través de sus empleos o matrimonio con ciudadanos o residentes legales.