Trump recibe sopa de su propio chocolate: “¡Quiero tus papeles!”

El fiscal especial Robert Mueller se acerca al presidente por el "Rusiagate"
Trump recibe sopa de su propio chocolate: “¡Quiero tus papeles!”
La reunión del presidente Trump con los rusos en la Casa Blanca está bajo investigación.
Foto: Drew Angerer/Getty Images

La Casa Blanca está viviendo uno de los momentos más tensos en las últimas semanas, debido a los conflictos internacionales con Corea del Norte e Irán, pero también y, quizá principalmente, por los nuevos avances que ha tenido la investigación del “Rusiagate”, liderada por el fiscal especial Robert Mueller.

Varios medios estadounidenses destacan la petición para que el gobierno del presidente Donald Trump entregue los documentos de la reunión que sostuvo con Sergei Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, y Sergei Kislyak, el Embajador de esa nación en Washington, en la residencia oficial.

El motivo es que parte de la discusión que tuvieron ahí, de la cual no se han revelado los detalles, es que hablaron sobre el despido de James Comey como director del FBI, luego de que el mandatario Trump le pidiera detener las indagatorias contra el exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn y Comey se negara.

El movimiento de Mueller, revelado por el New York Times, fue retomado por varios medios, incluido el Daily News, cuya portada ha casuado polémica, debido a que coloca al Fiscal como el “Tío Sam”, exigiéndole al presidente Trump sus papeles.

Hay varias lecturas que se pueden hacer al respecto, pero una de ellas es que el mandatario parece vivir lo que hace pasar a miles de inmigrantes a quienes busca deportar, por no tener papeles.

Aunque en realidad, el uso del “Tío Sam”, que se volvió una elemento icónico de la cultura popular y política estadounidense, fue utilizado para reclutar a jóvenes al Ejército y participar en la Primera Guerra Mundia: “Te quiero para la armada de EEUU”, como consta en la página oficial web de la Librería del Congreso.

El escándalo de Trump y los rusos se intensificó tras esa visita a la Casa Blanca, donde supuestamente el mandatio compartió información clasificada, lo cual fue negado por su administración.