Un gran Severino lleva a los Yankees hasta el quinto partido ante los Indios de Cleveland

El pitcher dominicano y el poder al bate de los de El Bronx fueron clave para la victoria por 7-3 en Nueva York
Un gran Severino lleva a los Yankees hasta el quinto partido ante los Indios de Cleveland
Luis Severino abrió el partido bajo la lluvia en el Yankee Stadium.
Foto: Al Bello / Getty Images

EL BRONX – New York Yankees arriba 7-3 ante Cleveland Indians en la parte alta del noveno inning.

Luis Severino enmendó su horrible estreno en post-temporada en el juego de comodines de la semana pasada para lograr una victoria clave para los New York Yankees ante los Cleveland Indians (7-3) y forzar un definitivo quinto partido en la serie divisional de la Liga Americana.

El pitcher dominicano cerró el séptimo inning lanzando por encima de 90 millas por ahora, algo que no había logrado ningún abridor de Grandes Ligas desde 2015. Severino ponchó a 9 en 113 lanzamientos –la cuarta serie más larga de su carrera-, permitió 4 hits, 3 carreras y 2 jonrones.

La tarea de Severino vino acompañada de un día poderoso al bate de los Yankees y de un cierre sin mácula de Tommy Kahnle, que aseguró la victoria de los bombarderos de El Bronx.

En el quinto y definitivo juego, que se jugará el miércoles a las 8 pm ET en Cleveland, los Yankees “probablemente” abran con CC Sabathia, adelantó el manager Joe Girardi. Por los Indios se espera que lance Corey Kluber.

Mariano Rivera, testigo de excepción

Aún caían algunas gotas sobre el Yankee Stadium en una húmeda tarde cuando el mítico Mariano Rivera hizo el primer pitch de honor antes del juego que volvió a poner el “no hay billetes” con 47,316 espectadores.

Severino abrió para los Yankees mientras que Trevor Bauer lo hizo para Cleveland. Al poco de empezar, Giovanny Urshea fue golpeado por una bola baja de Starlin Castro junto a la tercera base que lo dejó cojeando y que fue el preámbulo de un mal partido para Urshea.

En el segundo inning y con dos outs, un doble al fondo del jardín izquierdo de Todd Frazier empujó la carrera de Castro. La bola botó justo sobre la línea de foul, pero fue buena y sirvió para abrir el marcador.

Inmediatamente después sería Frazier el que anotara una carrera empujado por un sencillo de Aaron Hicks.

El festín ofensivo de los locales continuó con otro doble de dos carreras de Aaron Judge. El 4-0 obligó a Terry Francona, manager de los Indios, a sustituir al pitcher Bauer por Joe Smith, que fue capaz de cerrar el fatídico inning para los de Cleveland.

En el tercer inning, con Mike Clevinger en la lomita, los Indios tampoco pudieron frenar el poder de los Yankees, que pronto llenaron bases y anotaron con un sencillo de Brett Gardner con dos outs. Urshela, que agarró el batazo, fue incapaz de lanzar con precisión a primera base y eso les costó otra carrera.

Los Indios se estrenaron con un jonrón del dominicano Carlos Santana por el centro que valió dos carreras en la cuarta entrada.

Y continuaron su remontada con otro solitario jonrón del boricua Roberto Pérez en el quinto inning.

En la parte baja del quinto, el pitcher dominicano Danny Salazar cometió un error que permitió a Frazier avanzar a segunda base sin ningún out. Con dos batazos de sacrificio de Hicks y Gardner, Frazier fue capaz de anotar otra carrera para los bombarderos.

El catcher dominicano Gary Sánchez, que hasta el momento estaba 0 por 3 al bate, conectó un jonrón en el sexto inning por el jardín derecho que amplió la ventaja para los locales (7-3).

Severino terminó su trabajo cerrando el séptimo inning. El dominicano hizo 113 lanzamientos -cuarto juego más prolífico de su carrera- y ponchó a 9, permitió 4 hits, 3 carreras y 2 jonrones.

Dellin Betances se subió a la lomita y permitió que se embasaran Yan Gomes y Francisco Lindor. El relevista de los Yankees fue inmediatamente sustituido por Tommy Kahnle, que sí fue capaz de cerrar la octava entrada y asegurar la victoria en la novena ante los enfervorizados fanáticos de los Yankees que se fueron del estadio, como es tradición, entonando en “New York, New York” de Frank Sinatra.