Gobernador Cuomo viaja por segunda vez con ayuda para Puerto Rico

Gobernador Cuomo viaja por segunda vez con ayuda para Puerto Rico
El gobernador Andrew Cuomo aborda la nave que lo llevará a Puerto Rico. /Flickr/GovernorAndrewCuomo

Por segunda vez en las últimas semanas, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, viajó este jueves a Puerto Rico para llevar ayuda destinada a las víctimas del huracán María, que destrozó la isla.

Cuomo, que viajó acompañado por policías estatales, personal de la Guardia Nacional y voluntarios, lleva en esta ocasión sistemas de filtración de agua, entre otra ayuda para el país caribeño, donde, tras 36 días del azote del huracán, muchos residentes no tienen agua potable y 25 por ciento no cuenta con electricidad.

“Están tomando agua (en la isla) que puede ser veneno”, indicó Cuomo, que viajó junto a su personal en boletos donados por la línea Delta.

Poco antes de viajar a la isla, Cuomo, que regresará esta tarde a Nueva York, reiteró sus críticas al presidente Donald Trump por haber señalado que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) no podrá permanecer por mucho tiempo en la isla.

“En Nueva York pensamos lo contrario. Estás hablando de gente de Puerto Rico, de ciudadanos”, argumentó.

“No sé cómo el presidente puede estar hablando acerca de dejar (la isla) cuando ha pasado más de un mes y todavía no hemos hecho el tipo de progreso que necesitamos hacer”, afirmó.

Aseguró que sus críticas a Trump no se trata de un “asunto político”. “Creo que es un asunto gubernamental”, argumentó.

La ayuda va abordo de aviones de carga de la empresa UPS que además coordina la logística en la isla.

Cuomo visitó Puerto Rico junto a un grupo de rescatistas el pasado 22 de septiembre, tres días después del paso del huracán, que dejó 51 muertos, según el gobierno de la isla.

Nueva York ha sido el hogar del mayor número de puertorriqueños fuera de su país, pero tras el paso de María, la nueva emigración se está dirigiendo a la Florida, donde ya habían comenzado a establecerse como resultado de la crisis económica que ya vivía la isla antes del azote de Irma y, pocos días más tarde, de María.