Trump pide que el FBI investigue a Hillary Clinton

Trump pide al FBI que investigue a Clinton
Trump pide que el FBI investigue a Hillary Clinton
Hillary Clinton y Donald Trump.
Foto: JEWEL SAMAD,MANDEL NGAN/AFP / Getty Images

WASHINGTON – El presidente Donald Trump jamás ha ocultado su desdén por su exrival en la contienda electoral de 2016, Hillary Clinton, y ahora presiona indebidamente para que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) inicie una investigación criminal en su contra.

Su pedido implícito al FBI, que depende del Departamento de Justicia (USDOJ), es extraordinario, porque el sistema político de EEUU establece la separación de poderes entre el Congreso, el sistema judicial, y el Ejecutivo, precisamente para impedir la indebida politización de las investigaciones.

Además, la práctica de iniciar investigaciones contra rivales políticos es más propia de regímenes autoritarios, según observadores.

Trump descargó su furia contra Clinton en una serie de mensajes en Twitter esta mañana, poco antes de emprender una gira por varios países de Asia.

El mandatario pidió que el FBI “haga lo propio y lo correcto” e inicie una investigación contra Clinton, por su presunta implicación en varias controversias políticas el año pasado, incluyendo la presunta manipulación del proceso de primarias para negarle posibilidades a su rival en la contienda presidencial demócrata, el senador Bernie Sanders.

Trump expresó su descontento hace unos meses porque el fiscal general, Jeff Sessions, no logró escudar a la Administración de la investigación que lidera el fiscal especial, Robert Mueller, a quien sus aliados republicanos también intentan desacreditar.

Preguntado por ABC sobre si despediría a Sessions, si el FBI no inicia una investigación contra Clinton, Trump sólo contestó con un “no lo sé”.

Trump se prendió de unas afirmaciones extraídas del nuevo libro de Donna Brazile, una exjefa interina del Comité Nacional Demócrata (DNC), en el que destaca un acuerdo entre Clinton y el liderazgo del partido en agosto de 2015 para controlar las finanzas, el personal y la estrategia electoral.

Pero la noticia del acuerdo no es nueva y, de hecho, causó roces entre Sanders y el DNC,  mucho antes de que concluyera el  proceso de las primarias demócratas.

Allegados a Clinton rechazan haber tenido interferencia y argumentan que, en todo caso, el propio Sanders rechazó aceptar fondos públicos para su campaña.

Sanders, que enarboló el combate a la corrupción política y la reforma del sistema de financiación de campañas, eventualmente recabó millones de dólares mediante donaciones pequeñas. Aunque logró 19 millones de votos en las primarias y ganó en algunos estados, no pudo con la maquinaria de la campaña de Clinton.

Trump también enumeró otras controversias en torno a “la corrupta de Clinton” en uno de sus mensajes, incluyendo el uso de un servidor personal y los correos electrónicos borrados cuando fue secretaria de Estado, y un acuerdo para la venta de uranio a Rusia, entre otras.

La senadora demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren, que también ha sido vilipendiada por Trump -incluso le puso el mote de “Pocahontas”-, le advirtió hoy a Trump en su propio mensaje en Twitter que no intente desviar la atención de “Russiagate” y que, aunque el DNC no debió mostrar favoritismo en la contienda, eso no se compara con una conspiración con Moscú.

“Insultos, mentiras, y hablar basura no impedirá que el FBI haga su trabajo. Esta no es una dictadura. Es nuestra democracia. Y es más fuerte que tú”, dijo Warren.

El mandatario siempre ha expresado públicamente su malestar por la continua investigación del FBI en torno a la presunta colusión entre su campaña y Rusia para favorecerlo en la contienda.

Trump mantiene que no hubo colusión, que la investigación del FBI es una “cacería de brujas”  y que, por el contrario, la que debería estar bajo investigación es Clinton.