Robo de salarios y trabajo inseguro, la realidad de los jornaleros tras el Huracán Harvey

Los trabajadores inmigrantes de Houston, tres cuartas partes de los cuales son indocumentados, fueron los primeros que entraron en los edificios y zonas destruidas por el huracán para limpiar, demoler y reconstruir.
Robo de salarios y trabajo inseguro, la realidad de los jornaleros tras el Huracán Harvey
Los jornaleros, en su mayoría inmigrantes e indocumentados, han sido vitales en la limpieza y reconstrucción tras el huracán Harvey en Texas. Pero al mismo tiempo, sufren de robo de salario y condiciones inseguras (Foto: proporcionada, University of Illinois)I

La fuerza laboral inmigrante, en su mayoría indocumentada y con largo tiempo de residencia en la zona de Houston, Texas, fue crucial en los primeros trabajos de limpieza, demolición y el inicio de la reconstrucción de casi 200,000 viviendas dañadas o destruidas a raíz del paso demoledor del Huracán Harvey en pasado Agosto.

Sin embargo, según un sondeo publicado este martes y llevado a cabo por expertos de la Universidad de Chicago, cantidades importantes de estos trabajadores sufrieron robo salarial y muchos reportaron que condiciones inseguras y lesiones físicas durante las primeras semanas tras el desastre.

“Los jornaleros realizan el difícil trabajo después de un desastre, comenzando con la demolición, limpieza y luego reconstrucción, pero eso rara vez es reconocido“, indico el investigador Nik Theodore, quien ha estudiado el tema del robo salarial y las condiciones de estos trabajadores en diversos desastres y lugares del país.

Theodore realizó un sondeo de 361 jornaleros en 10 centros de trabajo en el área de Houston, en el que sistematizó las denuncias que muchos activistas venían haciendo.

“Durante las primeras cuatro semanas después del desastre, en las que hubo fuerte demanda laboral, más de una cuarta parte de los trabajadores reportó que les robaron parte de su salario”, dijo Theodore.

El problema no es exclusivo de lo que ocurre en momentos de emergencia, agregó el catedrático, indicando que un 44% reportó que les robaron salario en los tres meses previos al sondeo y 57% en el año previo.

Marianela Acuña Arreaza, directora ejecutiva del Centro de Trabajadores Fe y Justicia en Houston, dijo que el sondeo de trabajadores confirma lo que ellos saben hace años por la experiencia en la calle.

“Durante 11 años como el principal centro de jornaleros en Houston hemos tratado de asistirlos de diversas maneras y en también hemos escuchado muchas historias de robo masivo de salario”, dijo Acuña.

Entre las formas más comunes de robo salarial, dijo la activista, están el pago incompleto, el pago tardío o simplemente “ningún pago”.

Habla un jornalero y explica la situación

Rodolfo Elizalde es un veterano de huracanes y ha sobrevivido y trabajado en varios: desde la tormenta Tropical Allison que cayó sobre Texas en 2001, pasando por una temporada en Nueva Orleans luego de Katrina (2005), el Huracán Rita ese mismo año y el Huracán Ike en 2008.

El peor de todos fue el reciente Huracán Harvey, en el que murieron 80 personas y el 70% de Harris County quedó bajo el agua. Casi 200,000 estructuras quedaron destruidas o dañadas.

Este año, Elizalde y muchos otros compañeros hicieron lo que siempre hacen: estar dispuestos a trabajar.

Pero como de costumbre, muchos de ellos enfrentaron problemas: desde el robo de salario hasta falta de equipos y entrenamiento de seguridad y prevención contra los problemas de salud que sobrevienen después de un trabajo de demolición y limpieza.

“Como jornalero, he participado en la reconstrucción después de todos los desastres, y creo que el problema principal es el del robo de salario”, dijo Elizalde. “Pero también la falta de quipos de protección y de educación sobre los peligros a los que se enfrenta uno”.

Agregó Elizalde que, aunque hay entidades del gobierno que supuestamente deben ayudar al trabajador, “el indocumentado y el jornalero no siente que puede ir con confianza a poner una queja para que sepan las autoridades que es lo que pasa con nosotros”.

Un 64% de los jornaleros reportó en el estudio que no se sienten confiados de acercarse al gobierno para denunciar problemas u obtener servicios.

A pesar que las autoridades de Texas aseguraron tras el huracán que no habría actividades de ICE contra los trabajadores, el estado es uno de los más activistas en aprobar leyes anti inmigrantes y limitar los derechos de los inmigrantes.

Elizalde explicó algunas de las formas en las cuales se da el robo de salarios. En algunos casos, les ofrecen un salario y les pagan otro. Esto ocurrió tras Harvey, en un hotel de Dickinson, Texas, dijo el trabajador.

“El hotel estaba inundado”, dijo Elizalde. “Cuando llegaron los trabajadores, les ofrecieron 140 dólares el día. A los tres días les bajaron a 120 y a la semana ya les daban solo 100”.

A veces simplemente los abandonan después que hacen el trabajo o les dan un rollo de billetes de a uno, apretando el acelerador mientras el jornalero cuenta la plata.

“Tienen muchas formas de hacerlo”, dijo Elizalde. “Y saben que la mayoría son indocumentados, así que no reportan los casos”.

Cal Soto, de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), dijo que los jornaleros son los que entran después que se van los bomberos y los rescatistas.

“Ellos hacen el trabajo duro, limpian y reconstruyen”, dijo Soto. “Sin embargo hemos visto tras todo los desastres, que además los apuran a hacer los trabajos sin el equipo de seguridad más básico”.

Entre otros resultados del sondeo:

  1. El 72% de los jornaleros en Houston son indocumentados
  2. En otros desastres, los trabajadores se movilizaban de otros puntos del país al lugar de la necesidad pero en Houston hay una población estable de trabajadores jornaleros inmigrantes. El 37% tiene más de 10 años en la zona y el 29% entre 5 y 20 años.
  3. Al menos la mitad de todos los jornaleros de Houston trabajaron diariamente, lo cual refleja una fuerte demanda.
  4. La mayoría trabajaron en construcción, limpieza, demolición, movimiento y carga de desperdicios, jardinería, pintura y excavación.
  5. Un 57% reportó haber sufrido robo de salario durante el último año. El 44% lo experimentó en los últimos 3 meses antes del sondeo y 26% en las semanas posteriores a Harvey. El 73% dijo que ha sufrido robo de salario trabajando en Houston.
  6. La cantidad promedio de dinero que no recibieron varía entre 212,48 a 2,700 dólares. El sondeo calculó que en las cuatro semanas posteriores al huracán, este grupo de trabajadores perdió cerca de 20,000 dólares en robo salarial.
  7. El 64% indicó que no se sienten seguros de pedir ayuda a ningún personero del gobierno y el 94% dijo que esto se debía a su estatus migratorio.
  8. El 85% de jornaleros en áreas afectadas por el huracán reportaron que no recibieron ningún tipo de entrenamiento para lidiar con peligros o substancias tóxicas. Porcentajes similares no sabían de los riesgos al entrar edificios afectados o riesgos relacionados
  9. Más de una tercera parte de trabajadores reporta haber sufrido una lesión trabajando como jornalero en Houston. De estos, 67% reportó que el lugar de trabajo carecía de medidas de seguridad.