La peligrosa apuesta de Donald J. Trump al desafiar a los “dreamers”

El Presidente canceló DACA y ahora pone cada vez más obstáculos para un Dream Act, a menos que se aprueben otras medidas migratorias muy restrictivas. Pero su postura encierra el riesgo que corre su partido ante el daño a uno de los grupos más populares del país, los "dreamers".
La peligrosa apuesta de Donald J. Trump al desafiar a los “dreamers”
Los "dreamers" realizaron temerarias acciones este fin de año, ocupando oficinas de senadores y congresistas para forzar la negociación del Dream Act en la capital del país (Foto: UWD)

En la negociación política sobre el Dream Act y el futuro de más de 800,000 jóvenes inmigrantes, el presidente Donald J. Trump está jugando una partida con cartas bajo la manga, pero su apuesta puede ser riesgosa políticamente para  él y especialmente, para su partido republicano.

Si bien Trump ha manifestado en varias ocasiones que quiere que el Congreso solucione el futuro de los DACA o “Dreamers”, las condiciones que pone en la negociación -interviniendo en la misma-. equivalen a “secuestrar” a los Dreamers, o ponerlos “entre la espada y la pared”, dijo un experto.

“El piensa que es un negociador brillante y la forma en que negocia es tomando rehenes para reforzar su postura”, dijo Ralph Sonenshein, director del Instituto Pat Brown de Ciencias Políticas de Cal State University. “En este caso, los rehenes son los dreamers”.

Los “dreamers”  o movimiento de jóvenes inmigrantes, están presionando al Congreso y a Trump para que se apruebe una ley Dream Act que legalice a cientos de miles de ellos antes del 5 de marzo.

Ellos han insistido en que el Congreso debe aprobar una “ley limpia”, que no esté condicionada a otras medidas restrictivas. Varios proyectos de ley, algunos bipartidistas, están pendientes en el Congreso.

Hasta ahora, sin embargo, el liderazgo republicano, que tiene la mayoría de ambas cámaras, se ha negado a incluir el proyecto en los acuerdos presupuestarios, que es la única manera en la cual los demócratas creen que podrá aprobarse algo medianamente aceptable para los jóvenes.

Al mismo tiempo, Trump quiere culpar a los demócratas si la solución no favorece a los jóvenes y llevarse el crédito si hay algún tipo de solución, pero es posible que esté forzando demasiado la mano, dijeron varios observadores políticos.

Después de todo, DACA y los “Dreamers” disfrutan de una gran aprobación entre el público estadounidense e incluso la mayoría de los republicanos quieren ver una solución que no resulte en la expulsión de estos jóvenes y les permita permanecer legalmente.

Trump dijo por Twitter esta semana, que los demócratas “no están haciendo nada por DACA” y que los activistas y los hispanos “se enamorarán de los republicanos y del presidente” al ver los resultados.

“Trump intentará culpar a los demócratas frente a los latinos si no hay un acuerdo”, dijo la profesora de política y comunicación de USC, Sherry Bebitch Jeffe. “Pero yo no creo que los latinos vayan a darle mucho crédito a Trump, sobre todo porque él fue el que canceló el programa y luego puso el listón muy alto para convertirlo en ley”.

Trump está pidiendo que no sólo se apruebe dinero para el muro fronterizo sino en las últimas semanas ha añadido más condiciones para el Dream Act, como que se reforme el sistema legal de inmigración familiar (que el llama “inmigración en cadena”) y se invierta una enorme cantidad de dinero en más patrulleros fronterizos.

El gobierno de Trump, por ejemplo, está amenazando con más acción migratoria en California, debido a la Ley de Valores, recientemente aprobada en ese estado y allí vive la mayor cantidad de “dreamers” y sus familias.

Los “dreamers” señalan que salvarse a costa de la deportación de sus padres, familias y comunidades es algo a lo que no están dispuestos, y también han presionado con fuerza a los demócratas para que apoyen su postura y no cedan a las presiones de los republicanos.

Bebitch Jeffe dijo que el peligro para Trump y los republicanos, es que no se llegue a un acuerdo y que, llegado marzo, comiencen a verse masivas deportaciones e historias mediáticas sobre “dreamers” detenidos.

La analista piensa que esto puede perjudicar seriamente a los republicanos en este año, cuando hay elecciones al Congreso.

“Los medios se interesarán y cubrirán muchas historias, no una sola o dos, sino muchas y más gente prestará atención”, dijo la analista. “Es posible que con los dreamers, Trump se haya encontrado con un grupo de inmigrantes demasiado popular.  Esto puede encender la mecha de la participación latina y de otros grupos”.

El peligro para los demócratas, dijeron expertos, es que no comuniquen efectivamente lo que están haciendo y el por qué no han accedido a las exigencias de Trump, dijeron expertos.

“El problema no es que los latinos votantes se enamoren de Trump sino que piensen que los demócratas fueron débiles y no se entusiasmen a la hora de salir a votar”, dijo Sonenshein.

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