¿Querrán las grandes corporaciones arriesgar algo en la lucha por dreamers e inmigrantes?

Proponen que las grandes empresas algan algo más que abogar en favor de una ley migratoria y realmente desafíen al gobierno, manteniendo el empleo de jóvenes con DACA al expirar sus permisos. AIRBNB ha prometido hacerlo.
¿Querrán las grandes corporaciones arriesgar algo en la lucha por dreamers e inmigrantes?
Mark Zuckerberg, creador de Facebook está entre las grandes empresas que impulsan la reforma migratoria y el "dream act". Pero ¿qué harán cuando sus empleados con DACA pierdan sus permisos?

La empresa Airbnb ha prometido continuar dando trabajo a portadores de permisos “DACA” aunque estos expiren, como una forma de desafío al gobierno del Presidente Donald Trump por cancelar el programa, hasta ahora la única compañía importante en prometerlo.

Cada día que pasa, 100 “dreamers” pierden su estatus DACA y no pueden renovarlo, y este número aumentará radicalmente el próximo 8 de marzo, si el Congreso y el Presidente no aprueban una solución para ellos.

Y ahora, en medio de la incertidumbre sobre el futuro de un acuerdo en el Congreso para combinar protección para los dreamers con medidas de protección fronteriza, algunas voces proponen que grandes empresas desafíen a Trump, con un tipo de “desobediencia civil” jamás vista en los Estados Unidos.

“Quisiera ver a las empresas grandes desafiando a Trump”, dijo Bill Hing, profesor de leyes de la Universidad de San Francisco que actualmente redacta un documento que articula el uso legal y moral del rechazo a la medida.

Si bien es cierto que las empresas corren un riesgo al manifestar que continuarán empleando a “dacamentados” una vez expiren sus permisos, este tipo de presión tiene sus ventajas.

“Es cierto que el gobierno puede ponerles multas y quizá hasta acusarlos penalmente, pero mientras más grandes empresas se unieran a este movimiento, más atención pondrían los legisladores y políticos“, dijo Hing. “Las grandes corporaciones tienen un enorme poder”.

Las más grandes e importantes empresas y cámaras de comercio de Estados Unidos han puesto su considerable influencia en la presión por un acuerdo que proteja a los “dreamers” y beneficiarios de DACA en forma permanente.

También, en los últimos años, han aumentado su presencia en la discusión sobre una reforma migratoria integral, y no solamente para lograr visas profesionales para el área de tecnología o nivel profesional, sino en la lucha por la reforma completa.

Pero sin un acuerdo definitivo en torno a DACA, la cancelación de TPS, la intención de reducir las avenidas de inmigración legal a este país y el aumento en recursos para deportaciones, podría estar llegando el momento de otro nivel de presión, apuntó Hing.

“Quisiera que las empresas se pusieran de pie y alzaran la voz en forma contundente”, apuntó el catedrático.

Los líderes de Apple y Microsoft, por ejemplo, han alzado la voz en favor de los dreamers, y han dicho que protegerán a sus empleados con DACA de cualquier intento de deportarlos.

Mark Zuckerberg, creador de Facebook, ha sido especialmente activo y crítico de las medidas migratorias de Trump y recientemente realizó una entrevista en vivo junto con Dreamers para darles su apoyo.

Las empresas también se unieron a una demanda contra el gobierno por la cancelación de DACA, que esta semana resultó en una orden judicial para la continuación de las renovaciones bajo el programa mientras se enjuicia el caso.

Todas estas empresas, y la Cámara de Comercio de Estados Unidos están cabildeando en favor de un acuerdo migratorio que proteja a los jóvenes, pero hasta ahora no han querido decir si irán más allá en caso de no haber un acuerdo satisfactorio.

El caso único hasta ahora ha sido AIRBNB.

FWD.US, una organización pro inmigrante fundada por Zuckerberg y que incluye las vosas de grandes empresas declinó tomar postura abiertamente respecto de la idea de Hing.

“No tenemos comentario sobre esta propuesta en particular”, dijo Peter Boogaard, portavoz de FWD.US, indicando que el grupo está trabajando intensamente por lograr un acuerdo en el Congreso para una ley que proteja a los dreamers.

Las grandes corporaciones están entre las instituciones más influentes de este país, dijo Hing, “y me gustaría ver que se levantan y de verdad ponen su peso y arriesgan algo”.

Según estudios, más de 700,000 dreamers están en el mercado laboral, su edad promedio es de 22 años , por lo que es una población joven cuyas contribuciones económicas están apenas comenzando. El salario promedio que devengan es de 17 dólares la hora, y muchos están en trabajos profesionales o de alto nivel.

Madhuri Nemali, una abogada del Silicon Valley que representa a inmigrantes en el área tecnológica dijo que si las grandes compañías deciden seguir empleando a Dreamers aun sin un acuerdo migratorio “sería una promesa importante, es muy fácil apoyar y decir que vas a estar con ellos cuando no hay consecuencias….el apoyo sería más significativo si dijeran que los seguirían contratando cuando ya no sea legal”.