Trump defiende pago para silenciar a Stormy Daniels por supuesto amorío

El mandatario ahora reconoce que sí desembolsó dinero para intentar ocultar esta historia

Trump defiende pago para silenciar a Stormy Daniels por supuesto amorío
Donald Trump y Stormy Daniels.
Foto: Getty / Editorial

WASHINGTON— En medio de una creciente tormenta política y contradiciendo sus declaraciones anteriores, el presidente Donald Trump defendió este jueves un pago de $130,000 que hizo su exabogado personal a la actriz porno Stormy Daniels para silenciar sus acusaciones de un supuesto amorío hace más de una década, y argumentó que no fue dinero de su campaña electoral.

Sus declaraciones en Twitter contradicen las que hizo el mes pasado, cuando negó conocimiento del dinero que su ahora exabogado personal, Michael Cohen, utilizó para callar a la actriz, quien alega que tuvo una relación extramarital con Trump en 2006 cuando se conocieron en un torneo de golf en Lake Tahoe (Nevada). En esa ocasión, también dijo que no sabía de dónde había sacado el dinero Cohen.

Trump confirmó en una serie de mensajes que él lo reembolsó mediante una mensualidad a Cohen por sus servicios pero que ese dinero no guardaba ninguna relación con su campaña presidencial, y que Cohen le pagó a Daniels la suma a través de un “contrato de confidencialidad privado”.

Esos contratos, conocidos en inglés como “non-disclosure agreements” (NDAs), “son muy comúnes entre celebridades y gente con dinero”, afirmó Trump, quien negó el supuesto amorío con la actriz porno.

El mandatario insistió en que ese contrato, suscrito en vísperas de las elecciones presidenciales en noviembre de 2016,  tenía el propósito de silenciar las acusaciones “falsas y extorsionistas” de Stormy Daniels sobre el supuesto amorío entre ambos.

“Este fue un acuerdo privado. Dinero de la campaña, o de contribuciones a la campaña, no jugaron ningún papel en esta transacción”, aseguró Trump, cuyo mensaje confundió la palabra “papel” por “rollo”.

La serie de mensajes de Trump, horas antes de participar en un evento por el “Día de Oración” en la Casa Blanca, llama la atención por su lenguaje formal y desprovisto de las mayúsculas y signos de exclamación que el mandatario suele utilizar para demostrar disgusto.

La actriz, cuyo verdadero nombre es Stephanie Clifford, ha entablado una demanda para lograr la anulación de ese contrato de confidencialidad, pero Trump afirmó hoy que el contrato sigue vigente y se utilizará en un proceso de arbitraje contra Daniels, en busca de indemnización.

Según Trump, la actriz ya había firmado una carta detallada en la que ésta admitió que no hubo un “affair”, y que no sólo violó el contrato suscrito con Cohen sino que busca su anulación.

Hace unas semanas, Trump negó tener conocimiento del acuerdo que elaboró Cohen, un abogado que ha estado fielmente a su lado durante muchos años y es conocido como alguien que “arregla problemas”.

El polémico contrato es tan solo uno de los negocios de Cohen que examine con lupa un tribunal federal en Nueva York, tras el allanamiento de la vivienda y oficina del letrado, en el marco de una investigación sobre posible fraude bancario.

Arriesgada estrategia legal

Trump salió a defender el pago que hizo Cohen, horas después de que el exalcalde de Nueva York y ahora miembro de su equipo legal, Rudy Giuliani, afirmara anoche ante la cadena conservadora Fox News que el mandatario reembolsó al abogado los $130,000.

En una entrevista con el presentador Sean Hannity, Giuliani afirmó que el pago “fue canalizado a través de una firma legal, y el presidente lo reembolsó”.

Al parecer, la revelación de Giuliani formó parte de una estrategia político-legal para dejar en claro que el pago a Daniels no fue una “contribución” y , por lo tanto, no violó las leyes que rigen las contribuciones a campañas políticas.

Trump no sabía los “pormenores” del pago de Cohen pero “sí sabía el arreglo general, que Michael se encargaría de cosas como esa, como yo me ocupo de estas cosas con mis clientes. No los molesto con cada cosa que surge. Estas son personas ocupadas”, explicó Giuliani.

Sin embargo, sus declaraciones, en vez de esclarecer la situación, han añadido a una controversia política que persigue a la Administración Trump.

Esta mañana, el exalcalde neoyorquino reveló información sensible, no relacionada a su defensa legal, sobre la inminente puesta en libertad de tres prisioneros estadounidenses en Corea del Norte, país con el que la Administración negocia un posible encuentro entre Trump y el presidente Kim Jong-un.

El caso de la actriz porno abre muchas interrogantes, incongruencias y contradicciones, tomando en cuenta que Cohen dijo en una ocasión que usó su propio dinero para pagarle a la actriz y que no recibió un reembolso.

La Administración no ha explicado por qué hubo un pago a “Stormy Daniels” si presuntamente ella se inventó el amorío, o cuándo se enteró Trump de ese pago.  Para algunos observadores, es difícil creer que alguien como Trump no estuviera al tanto de lo que hacía Cohen en su representación legal.

¿Sanders estuvo a oscuras?

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, se negó a hacer comentarios esta mañana sobre la situación o la estrategia legal de Trump, y refirió toda pregunta a las declaraciones de Giuliani y del mandatario en Twitter.

Más adelante, durante su acostumbrada rueda de prensa, Sanders dijo que Trump sigue negando “las alegaciones subyacentes” sobre el presunto amorío.

Asimismo, Sanders insistió en que ella no ha mentido sino que ha dado a la prensa siempre “la mejor información posible” disponible en el momento.

En ese sentido, Sanders dijo que se enteró del pago a Daniels por el acuerdo con Cohen literalmente anoche, durante la entrevista de Giuliani con Fox News.

“La oficina de prensa de la Casa Blanca no se coordinaría con el equipo legal externo del presidente sobre estrategia legal”, afirmó Sanders, al evadir la mayoría de las preguntas sobre la creciente tormenta política porque “hay un litigio de por medio”.

A casi cada pregunta, Sanders alegó que no ha discutido con Trump otros asuntos, como las escuchas de autoridades federales a ciertas llamadas de Cohen, como indicó la cadena televisiva NBC.

Giuliani dijo al diario The Hill que el fiscal general, Jeff Sessions, como “defensor de la justicia”, debe intervenir en el caso de Cohen y abrir una “investigación” sobre las escuchas telefónicas porque éstas, de comprobarse, violarían las comunicaciones privilegiadas entre abogados y sus clientes.