Sadomasoquistas molestos por ‘excusa sexual’ dada por Schneiderman

Critican que haya asegurado que los presuntos golpes a sus exparejas fueran parte de un “rol que jugaba” durante las relaciones íntimas, por que no tenía sus consentimientos
Sadomasoquistas molestos por ‘excusa sexual’ dada por Schneiderman
Grupos BDSM insisten en que “es obligatorio que ambos participantes del acto sexual den su consentimiento”.
Foto: Getty Imges

A la hora del placer sexual a algunos les gusta ser sumisos, que los aten, los dominen y hasta que les peguen. Pero siempre y cuando exista consenso entre los participantes en el acto, el sadomasoquismo es aceptado y no se cataloga como abuso.

Y es por ello que la comunidad sadomasoquista de la Gran Manzana salió a criticar con fuerza al exfiscal general del estado Eric Schneideman, porque sin aparentemente tener el consentimiento de sus parejas sexuales, puso como excusa que los presuntos golpes que les dio a cuatro mujeres que los acusan de abuso físico fueron parte de un “rol que jugaba” durante las relaciones íntimas.

Tras la acusaciones que realizaron sus exparejas, Schneideman se vio obligado a renunciar a su cargo asegurando en un comunicado que: “En la privacidad de las relaciones íntimas me he involucrado en juegos de rol y otras actividades sexuales consensuadas. No he agredido a nadie. Nunca me he involucrado en sexo no consensual, que es una línea que no cruzaría”.

Miembros de grupos BDSM (que en inglés que significa: esclavitud, dominio, sumisión y masoquismo), enfatizaron al New York Post que “es obligatorio que ambos participantes del acto sexual den su consentimiento” a la hora de recibir golpes, algo que supuestamente no sucedió con las parejas de Schneiderman.

Aunque la práctica del BDSM es todavía un tabú en la sociedad, ha logrado más aceptación en los años recientes gracias a la serie de novelas y películas “Fifty Shades” que abordan este tema.

Pero incluso en la película, como aseguran los críticos del exfiscal, el protagonista Christian Grey tiene que negociar con su pareja y conseguir su aceptación para poder asumir el “rol” de dominante y ella de sumisa.

“Si no hay una negociación y aceptación previa, es un abuso…fin a la historia”, dijo al Post una ‘dominatrix’ de Seattle llamada Mistress Matisse.

Ahora a Schneideman se le abrió una investigación y podría enfrentar cargos por abuso físico.