La depresión se arraiga entre los hispanos de Nueva York

Psicólogo puertorriqueño explica el por qué los latinos en la Gran Manzana sufren tanto de esta enfermedad mental
La depresión se arraiga entre los hispanos de Nueva York
El doctor Oscar J. Ocasio es un psicólogo puertorriqueño especializado en depresión.
Foto: Suministrada.

Muchos quedaron sorprendidos al enterarse que los latinos son el grupo étnico que más sufre de depresión en la Gran Manzana. Pero no fue así para el doctor Oscar J. Ocasio. El psicólogo puertorriqueño entiende perfectamente las nuevas estadísticas dadas a conocer recientemente por el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York (DOHMH), que revelaron que los hispanos tiene tasas de depresión que son casi el doble cuando se comparan con los blancos no hispanos y los afroamericanos.

“Eso no es una sorpresa para mí. Lo he visto en mis 13 años que tengo trabajando en los hospitales públicos de la ciudad de Nueva York”, dice el doctor Ocasio, psicólogo del ‘Roberto Clemente Center’, una clínica comunitaria ubicada en vecindario del Lower East Side, en el Bajo Manhattan, y que pertenece a la red de hospitales públicos del ‘NYC Health + Hospitals’.

De acuerdo con el informe del DOHMH, unos 548,000 adultos en la Gran Manzana (9% o uno de cada 10), reportaron haber experimentado depresión durante el año 2016.

Uno de los hallazgos más preocupantes del informe, que examinó las disparidades en las tasas de depresión entre los grupos raciales y étnico de la ciudad, es el que reveló que los adultos latinos tienen tasas casi el doble más altas de depresión, con un 13%, cuando se comparan con otros grupos como los afroamericanos con 8%, los blancos con 7% y los asiáticos con 5%.

Culpa a la inmigración

Aunque aclara que la depresión es una enfermedad mental compleja que puede ser causada por muchos motivos, cuando se trata de los hispanos el doctor Ocasio cree que la inmigración es uno de los principales detonantes.

“La inmigración es un proceso lo suficientemente fuerte que si no se habla de las emociones que despierta y de lo difícil que es, causa depresión y otras consecuencias como la ansiedad”, indica el experto.

“ No todos los que emigran lo hacen voluntariamente y cuando emigran pierden mucho. La mayoría está buscando una vida mejor y bienestar económico para que sus familias que dejaron en sus lugares de origen vivan mejor. Y, tradicionalmente, los latinos aquí tienen trabajos muy duros”, explica.

Otro factor que, según el experto puede contribuir a los altos niveles de depresión entre los hispanos es la soledad.

“Muchos inmigrantes latinos viven solos, pero el problema no es el estar solos, sino cuando se siente la soledad. Esto viene acompañado de un desarraigo, de sentirse que no pertenecen a una comunidad”, añade Ocasio, cuya mayor parte de pacientes son hispanos, muchos de ellos de origen dominicano y puertorriqueño.

Difícil etapa de la vida

Otro hallazgo importante del reporte del DOHMH, conocido como “NYC Vital Signs”, es el que indica que los adultos neoyorquinos de mediana edad (entre 45 y 64 años), son los que sufren más de este desorden psicológico ( 11%), cuando se compara con otros grupos, como los que tienen más de 65% años, con un 9%, los que tiene de 24 a 44 (8%) y los de 18 a 24 (%).

Estas estadísticas tampoco le parecen extrañas al doctor Ocasio. El psicólogo boricua asegura que, por lo general, las personas entre las edades de 45 a 64 años se encuentran en una etapa de la vida muy difícil, en la cual existen retos muy específicos como el no tener aún una casa propia, tener niños que se están graduando del bachillerato y van a la universidad, y experimentan problemas de movilidad laboral.

En el contexto de una ciudad como Nueva York, Ocasio cree que muchos adultos mayores caen en crisis por lo costoso que es vivir en esta urbe, especialmente para aquellos que pertenecen a la “clase obrera y trabajadora”. Muchos no pueden conseguir un lugar propio que puedan pagar y lo bajo de su sueldo mínimo no les da para comer todos los días como se debe ser.

“Es una circunstancia de vida que comienza a hacerle más difícil el día a día a las personas y se sienten que se le van cerrando las posibilidades de vivir dignamente”, dice médico.

“Empiezan a perder la motivación y se olvidan de las cosas que antes los hacía ser feliz. También empiezan los problemas familiares y comienzan a aislarse socialmente”, añade el especialista en salud mental.

El psicólogo también recalca que, a partir de los 45 empieza lo que los latinos llaman “achaques”, que es cuando tu cuerpo comienza a sentir el paso de los años.

Prevención es primordial

El doctor Ocasio cree que, más que tratamientos para mejorar o curar la depresión, se debe poner mayor énfasis en prevenir la enfermedad antes que aparezca o antes que empeoren los síntomas.

En este sentido, el experto criticó que dentro del sistema de salud general, la depresión se ve como un problema “remediativo” y “preventivo”, es decir, la persona tiene que tener primero un diagnóstico de depresión para ser tratada.

“La persona debería ser capaz de recibir ayuda cuando comienza a sentirse triste por varios días o semanas –aunque eso sólo no es depresión– y que no tenga que justificar esa ayuda con un diagnóstico”, indica el psicólogo.

“Si la persona no cumple con un criterio de diagnostico por un tiempo, que puede ser meses, básicamente nosotros le podemos ayudar pero su seguro médico no lo va a cubrir”, dice Ocasio, quien enfatiza que los tratamientos preventivos sí funcionan, especialmente para aquellas personas que están enfrentando circunstancias difíciles en la vida.

El psicólogo puso como ejemplo la clínica comunitaria donde él trabaja, en donde muchos pacientes que vienen buscando ayuda es porque ya tienen depresión severa y el tratamiento que necesitan tiene que ser más intenso, largo y difícil.

“Muchos nunca han recibido servicios de consejería y cuando llegan aquí ya vienen sufriendo por meses y el sistema entero no le da la suficiente importancia a la prevención de las enfermedades de salud”, dice.

El galeno aconsejó a los latinos que si se percatan que un miembro de la familia presenta síntomas en una etapa temprana, que intervengan a tiempo porque la idea es lograr que se evite llegar a la depresión. “Que no esperen a última hora para pedir ayuda”.

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Entendiendo la enfermedad

Cuando se habla de la depresión no se puede hablar de blanco y negro. Se trata de un desorden psicológico que, como otras enfermedades mentales, es muy complejo y de diversas causas.

“La depresión puede tener un fuerte componente biológico, que se origina dentro del mismo mecanismo biológico de la persona, como la depresión postparto, que tiene un fuerte componente hormonal. Pero también, muchas veces, puede tener causas contextuales o circunstanciales”, indica el psicólogo Oscar Ocasio, Ph.D.

Por esta razón, el experto indica que cuando una persona es diagnosticada con la enfermedad, se deben tomar en cuenta ambos componentes para tratarlas usando una “combinación integrada de cuidados de salud”, que involucre a un psiquiatra, un terapista –que use terapia hablada u otras modalidades–, y que involucre al médico general. La idea es que la persona desarrolle fortaleza emocional y destrezas para que pueda enfrentar y superar los retos que se le presentan en la vida.

El informe del DOHMH destacó la necesidad urgente que existan tratamientos de salud mental accesibles en la ciudad, porque se estima que más de la mitad de los adultos con depresión (62%) no habían recibido ningún tratamiento en los últimos 12 meses.

“En la Ciudad, todo el que necesite tratamiento lo consigue independientemente de su situación económica o de su estatus migratorio”, dijo el doctor Ocasio, quien por más de 13 años ha trabajado en los hospitales públicos del “NYC Health + Hospital”.