Le dijo a su esposo que su bebé había nacido muerta para ocultar una terrible verdad

Steven García, un sargento del Ejército de EEUU, emprendió un largo viaje a Corea del Sur; ahí se enteró que su esposa puso en marcha un macabro plan para ocultarle una infidelidad
Le dijo a su esposo que su bebé había nacido muerta para ocultar una terrible verdad
Ahora, Steven quiere adoptar a Leo.
Foto: YouTube

Steven García, quien radicaba con su esposa en Sierra Vista, Arizona, se enteró que como sargento del Ejército de Estados Unidos, sería enviado a una misión de meses a Corea del Sur.

La idea no le parecía del todo buena a Steven, ya que se perdería el nacimiento de su primer hijo con su esposa Marina; sin embargo, cumplió con su deber, preparó sus maletas y emprendió el viaje.

Pasadas varias semanas, el gran día para este matrimonio llegó. Steven esperaba a la distancia esa llamada telefónica que le dijera que su bebé había llegado a este mundo, sana y salva. Desafortunadamente, su hermana le dio una mala noticia: su hija había nacido muerta.

Steven pasó varios días sumido en una terrible depresión, pues la noticia fue devastadora y se encontraba lejos de quien más amaba; además de preocuparse por cómo estaría su esposa.

Pasaron los días y un mes después de este trágico suceso, el sargento se enteró de una terrible verdad: aquel día en la sala de partos, Marina dio a luz a un niño (y no a una niña como le habían dicho), el cual se encontraba en excelente estado y las autoridades habían emprendido una investigación en contra de la pareja.

En un principio, Steven creyó que Marina sufría de algún trastorno psicológico, pero la verdad salió a la luz y lo que había pasado en realidad es que su esposa le había sido infiel y el bebé que esperaba no era de él, así que la mujer decidió inventarse una historia absurda, al asegurarle a su pareja que habían tenido una niña, la cual nació muerta, para así no tenerle que confesar su infidelidad.

Todo este teatro se cayó cuando el pasado 5 de febrero, en la autopista Interstatal 10 de Arizona, unos policías detuvieron a una pareja que viajaban con un recién nacido, el cual era el bebé que había dado a luz Marina y que se los había dado en adopción. Las autoridades acudieron al domicilio de Marina, quien finalmente reveló toda la verdad.

Ahora, Marina y la pareja que pretendía adoptar a Leo, como llamaron a este bebé, enfrentan un proceso legal que podría llevarlos a pasar varios años en prisión.

Steven finalmente también se separó de su esposa y a pesar del engaño, considera que Leo no tiene la culpa de nada, por lo que frecuentemente lo visita al hogar de los padres sustitutos que le fueron dados y pidió su adopción, ya que él también fue un niño adoptado y cree que puede ayudarlo.

“Mi padre adoptivo cambió completamente mi vida. Sin él no estaría donde estoy ahora. Y la oportunidad de poder hacer eso por alguien más es importante. Podría cambiarle la vida y darle al niño un futuro mejor. Creo que es lo correcto”, indicó Steven.