Morovis abraza la esperanza

Como el resto de habitantes de la isla, los moroveños viven cada día la lucha por volver a la normalidad casi un año después del paso de dos huracanes. Este municipio celebra este año su bicentenario de fundación y será homenajeado en el Desfile Puertorriqueño 2018

Morovis abraza la esperanza
Vista aérea de la Plaza Pública y la Iglesia Católica de Morovis en el festival gastronómico.
Foto: Alex Velázquez

Jorge Feliciano Rosario es un profesor de matemáticas que vive en el Barrio Cuchillas, municipio de Morovis, ubicada en la región central de Puerto Rico. Durante los últimos meses trabajó para el Departamento de Educación; ya que su contrato terminó el 6 de junio, espera aplicar a una nueva plaza cuando la entidad reanude los reclutamientos en julio, lo cual sería ideal para ayudar a su familia por las difíciles condiciones que se viven tras el paso de los huracanes Irma y María.

“Nosotros no tuvimos energía eléctrica desde antes del huracán Irma, 28 de agosto de 2017. Imagino que era por problemas con la cablería, pero después de eso vinieron los huracanes Irma y María”. El servicio fue restablecido el 4 de junio por la tarde.

Durante todo ese tiempo gastaron unos $8,000 en mantener un generador eléctrico, con la única ventaja que el suministro de combustible es accesible. No obstante esas limitaciones causadas por la fuerza de la naturaleza no le impiden posar sus ojos sobre otras bellezas, como un recinte arcoíris que se posó sobre su barrio, cuya fotografía compartió en Instagram.Otras localidades del municipio también enfrentan la carencia de servicios básicos y sus autoridades luchan contra el cierre inminente de varias de escuelas, lo cual afectará muchos estudiantes con educación especial; no obstante la interrupción del acceso a los barrios San Lorenzo, Pasto y Vaga ya fue solventado con la construcción de un puente que sustituye al que fue destruido por el rebalse de las lluvias.

Así, poco a poco y en la lucha por volver a la normalidad transcurre la vida en Morovis, el municipio que este año es homenajeado en el Desfile Nacional Puertorriqueño.

Jorge Feliciano Rosado, su esposa Ana Rosario y su hijo Jorge Feliciano Rosario, habitantes del Barrio Cuchillas de Morovis, luchan para volver a la normalidad tras el paso de los huracanes. La familia estuvo 8 meses sin servicio de electricidad. /Suministrada

Su historia

Según la historia oficial, en 1815, un grupo de residentes del poblado de Morovis, bajo el liderato de Juan José de la Torre, comenzó el proceso para separar este poblado del pueblo de Manatí. Su petición consistía en la lejanía de la cabecera del municipio y el mal estado de los caminos que les impedía acudir a misa y recibir ayuda de las autoridades.

En 1817, el gobierno aprobó la separación, sin embargo, tuvieron que esperar un año para efectuar la fundación, hasta que los vecinos cumplieron con los requisitos de población y el compromiso de construcción de una iglesia y otros edificios públicos. Las construcciones siguieron paulatinamente, lo que permitió el crecimiento poblacional y la formación de nuevos barrios.

En 1835, Morovis ya contaba con los barrios: Franquez, Morovis, Morovis Pueblo, Río Grande, San Lorenzo y Unibón. Dieciocho años después, y ante el aumento de la población rural, se formaron los barrios Barahona, Cuchillas, Monte Llano, Pasto, Perchas y Torrecilla. Eventualmente, el barrio Pasto desapareció para reaparecer años más tarde. En 1878, surgió el barrio Vaga.

La primera alcaldía fue construida en 1822, aunque el primer alcalde fue nombrado en 1821. En 1823, se celebró la primera misa en la iglesia municipal, que fue bendecida bajo advocación de Nuestra Señora del Carmen en 1831, y que ha sido construida en los años 1910 y 1951.

El 5 de octubre de 1898, Morovis fue invadido por las tropas del ejército estadounidense como parte de la Guerra Hispanoamericana. En agosto de 1899, como muchos otros pueblos de la Isla, Morovis sufrió los estragos del huracán San Ciriaco, según registros de Primera Hora (11-11-07).

De acuerdo con la alcaldesa, Carmen Maldonado, el municipio por ahora cuenta con 32,000 habitantes.

La Patrona de Morovis es la Virgen del Carmen. / Foto: Jorge Feliciano Rosado

Lugares y celebraciones

Pese a los graves problemas causados por los huracanes, los moroveños mantienen la esperanza y aprecian lo que el municipio les da. “Me encanta mi barrio en donde vivo, Franquez, me encanta por la tranquilidad, tengo una quebrada (riachuelo) detrás de mi casa y tengo mucha paz”, dijo Alex Velázquez, fotógrafo profesional.

Entre los lugares más importantes de Morovis están los edificios históricos “Escuela José Fontán” que data de 1927 y el Centro Cultural, de 1928. El municipio que vive del comercio, tiene varios negocios destacados como Panadería La Patria, Mofongo Sala’o y Maelo Chicken Fever; entre las industrias más relevantes por su aporte en materia laboral y de impuestos están Jugos y Agua La Moroveña y la fábrica de alimentos envasados El Pilón.

Fue sede del famoso equipo de baloncesto superior “Titanes”, que conquistó muchas glorias.

Cuenta además con dos museos, uno dedicado al Holocausto y un café-museo dedicado a la Salsa, cuyas paredes están adornadas por pinturas de las grandes figuras de este género musical y los platos del menú tienen nombres alusivos como Batacumbele Cum Batá y La Mulata Celia.

Este año, Morovis celebra su bicentenario de fundación. Otras celebraciones importantes del pueblo son las fiestas patronales dedicadas a Nuestra Señora del Carmen, la Maratón del Jíbaro 10 K, la fiesta de Cuatristas y Trovadores y la fiesta de los Santos Inocentes.

Entre las personalidades moroveñas destacadas figuran: Cándido Olivera, secretario de Educación y presidente de la Junta de Planificación; Ángel G. Quintero Alfaro, decano de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico y luego secretario de Educación; Zaida R. Hernández Torres, primera mujer electa presidenta de la Cámara de Representante, jueza del Tribunal Supremo; Dra. Carmen Marrero, poeta; Herminio Miranda González, poeta y pintor; Pascual Meléndez, uno de los cuatristas más destacados de Puerto Rico y Gilberto Dávila Dávila, trovador moroveño que domina el arte de la improvisación y quien fuera reconocido como trovador nacional en 1984 por el Instituto de Cultura Puertorriqueña, entre muchos otros.

Plaza Pública de Morovis. /Foto: Jorge Feliciano Rosado

Barrios de Morovis

  • Barahona
  • Franquez
  • Torrecillas
  • Morovis Norte
  • Unibón
  • Montellano
  • Morovis Sur
  • Río Grande
  • Cuchillas
  • Perchas
  • Pasto
  • Vaga
  • Pueblo
  • San Lorenzo

El centenario de Iluminado Dávila

El viernes 1 de junio, la plaza pública “Juan Evangelista Rivera” se vistió de gala para celebrar el centenario de Iluminado Dávila, uno de los cuatristas más destacados de la isla.

Dávila, nacido el 1 de junio de 1918, es reconocido además por ser intérprete de la música de Don Felipe Rosario (Don Felo).

Don Iluminado asegura que se siente bien y con ánimos de seguir adelante; conduce su auto y toca el instrumento con las cuerdas al revés, según una reseña publicada por el periódico El Nuevo Día.

Iluminado Dávila, hijo de Morovis, celebró el 1 de junio el centenario de su nacimiento.
/Suministrada

En su larga carrera artística destaca haber sido alumno del maestro Ladislao “Ladí” Martínez y de Felipe Rosario; además tocó con el grupo “Idilio” y por 26 años formó parte de “Típico Moroveño”, adscrito al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), añade el periódico.

“Es una grata coincidencia que nuestro pueblo celebra este 2018 el bicentenario de la fundación y Don Iluminado celebra su centenario el viernes, 1 de junio”, expresó la alcaldesa de Morovis, Carmen Maldonado, en un comunicado de prensa anunciando el homenaje al artista.