Cómo tres momias ayudaron a que Paolo Guerrero esté en el Mundial 2018

Los restos intactos de tres niños que vivieron durante el imperio incaico, hace 500 años, ayudaron al capitán de la selección peruana a participar en el primer Mundial que juega su país en los últimos 36 años.
Cómo tres momias ayudaron a que Paolo Guerrero esté en el Mundial 2018
Paolo Guerrero. EFE
Foto: EFE

Hace casi 20 años, en la frontera entre Chile y Argentina, los cuerpos congelados de tres niños que vivieron en el Imperio Incaico fueron descubiertos en la cima de un volcán.

Preservados perfectamente en un frío helado a 6.000 metros sobre el nivel del mar, yacían allíintactos desde su sacrificio hace cinco siglos.

Han pasado casi dos décadas, pero su descubrimiento aún nos está enseñando cómo era el mundo cuando los pequeños vivían.

A lo largo del año pasado, estas tres momias jugaron un rol importante en la lucha del delantero y capitán de la selección peruana, Paolo Guerrero, por participar en el Mundial Rusia 2018 tras sus suspensión por dopaje.

Esta es la historia de cómo sucedió.

La agridulce campaña de Guerrero

Paolo Guerrero insiste en que no consumió cocaína.

Siempre sostuvo que la prueba de octubre de 2017 en la que dio positivo se practicó después de que hubiera bebido un té de hierbas contaminado.

En Perú, no es raro consumir hojas de coca. En la actualidad, se usan más para preparar mate, que es una forma más cómoda de tomarlas que chaccharlas, una tradición de 8.000 años de antigüedad que consiste en embutirse un fajo de hojas en la boca para masticarlas durante horas.

En varias partes de Sudamérica, el consumo de hoja de coca cruda es completamente legal e incluso se dice que ayuda a combatir el mal de altura. Funciona como un estimulante leve y sus efectos han sido comparados al de una taza bien cargada de café o té.

Dista mucho del infame polvo blanco que resulta de un proceso químico.

Pese a ello, una taza puede bastar para que alguien no pase una prueba antidopaje.

Quizás le pasó a Guerrero después de dos partidos de la clasificatoria al Mundial en octubre del año pasado: un empate 0-0 con Argentina y otro 1-1 con Colombia. Aquellos resultados dejaron a Perú con grandes posibilidades de llegar a su primer Mundial desde 1982.

Solo tenían que vencer a Nueva Zelanda en una eliminatoria a doble partido, pero estaban a punto de perder a su principal figura.

Guerrero le dijo a la FIFA que le habían dado dos tés con hierbas cuando estaba en el extranjero por trabajo porque tenía gripe. Explicó que le dieron una infusión de anís y un té negro con limón y miel. ¿Tal vez se confundieron y le dieron un mate de coca?

Pero al delantero le hicieron poco caso. Había dado positivo en el metabolito de la cocaína benzoilecgonina, así que fue suspendido por 12 meses.

Las eliminatorias continuaron sin él. Guerrero se tuvo que limitar a ver cómo sus compañeros empataron 0-0 en Nueva Zelanda y, luego, como toda la nación se les unía para celebrar el 2-0 en Lima con el que se hicieron un hueco en Rusia 2018 después de 36 años sin pisar un Mundial.

Pero la clasificación fue agridulce. Todavía podía apelar, pero todo parecía indicar que el delantero se perdería el torneo.

¿Y las momias?

Como parte del recurso presentado por Guerrero ante la audiencia celebrada por la FIFA en diciembre, sus abogados recurrieron al bioquímico brasileño LC Cameron, de la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro.

Él testificó que la concentración de benzoilecgonina hallada en la de muestra de orina de Guerrero era consistente con la de alguien que hubiera bebido mate de coca, más que con la de alguien que hubiera consumido cocaína.

Cameron llevó consigo a Charles Stanish, un arqueólogo estadounidense del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Florida del Sur.

Stanish, un experto en la cultura inca, explicó en la audiencia la popularidad y el lugar especial que el mate de coca tiene en Perú. También dijo que era posible que una infusión de hierbas acabara contaminada con otra y que, en realidad, podía resultar imposible diferenciar el sabor si eso hubiera llegado a ocurrir.

Pero la mejor defensa de Guerrero todavía estaba por llegar.

Mostró la prueba definitiva de que un resultado como el que arrojó la muestra de Guerrero podía deberse a un mate de coca y no sólo a cocaína.

Y lo hizo utilizando las momias congeladas de los niños de la cultura incaica encontradas en el volcán Llullaillaco 18 años antes.

En 2013, los análisis forenses del cabello de las momias dieron positivo por benzoilecgonina, la misma sustancia detectada en la orina del capitán peruano.

El mensaje era simple: ¿cómo podría la cocaína haber causado ese resultado si los cuerpos había sido abandonados en el volcán unos cuatro siglos antes de que el químico alemán Albert Niemann produjera esta sustancia por primera vez en 1859?

Puede que ese momento no haya sido decisivo para el alegato de Guerrero pero, según sus abogados, ayudó mucho.

De cualquier forma, la suspensión se redujo a la mitad: seis meses. Es decir que finalizaría justo a tiempo para que el jugador pudiera participar en el Mundial. Era una victoria.

Aunque no por mucho tiempo.

En abril, Guerrero se preparaba para su regreso cuando la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés) apeló la reducción de la pena al Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS).

La WADA insistía en que, pese a lo que había dictado la FIFA, a Guerrero debía aplicársele el castigo que especifica el código por un positivo en benzoilecgonina: una sanción de uno o dos años.

La defensa del capitán apelaron y esta vez pidieron que la suspensión se eliminara en su totalidad.

Pero en mayo, a solo un mes del Mundial, el TAS le dio la razón a la WADA y elevó la suspensión a 14 meses.

En respuesta, los capitanes de las otras tres selecciones que junto a Perú componen el grupo C en Rusia 2018 (Hugo Lloris (Francia), Mile Jedinak (Australia) y Simon Kjaer (Dinamarca)) escribieron una carta a la FIFA pidiéndole que suspendiera de forma temporal la sanción de Guerrero para que el delantero del Flamengo pudiera jugar en el Mundial.

Pero el asunto ya no estaba en manos de la FIFA. Aunque la historia aún no había acabado.

Guerrero continuó defendiendo su inocencia, ahora ante el Tribunal Federal Suizo, mientras que en el estadio nacional de Perú, en Lima, miles de manifestantes se congregaban para protestar por la sanción. Las momias volvieron a jugar un papel importante en la corte.

El 31 de mayo, dos semanas antes de la inauguración del Mundial, el Tribunal Federal Suizo accedió a levantar la sanción del capitán peruano de forma temporal, durante Rusia 2018, mientras estudiaba su caso.

El TAS emitió un comunicado diciendo que no se opondría a la medida. El delantero tenía el camino libre para jugar por primera vez en un Mundial.

Así que cuando Perú salga a la cancha este sábado a enfrentarse a Dinamarca en Saransk, su goleador estrella y verdadero guerrero será quien encabece la escuadra después de una dura batalla.


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