¡Se acabó la fiesta! Ya no más derroche de dinero público en México

López Obradro pondrá en marcha su plan en cuanto asuma el poder el próximo 1 de diciembre
¡Se acabó la fiesta! Ya no más derroche de dinero público en México
Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente de México.
Foto: EFE

MEXICO.– Viajes en helicópteros, comilonas y veladas interminables que podían incluir prostitutas, guardaespaldas, salarios multiplicados por mil con prestaciones, aguinaldos, bonos; asesores sin justificación que muchas veces eran familiares, parrandas en el extranjero, vestuarios, paseos al extranjero para las esposas, guardaespaldas…

La larga lista de lujos que los funcionarios públicos mexicanos se despachaban sin control hasta la presente administración federal se terminará en diciembre próximo. O al menos es lo que promete el futuro presidente de México desde campaña y lo reiteró en las últimas horas de manera oficial.

En un documento que tituló 50 lineamientos generales para el combate a la corrupción y la aplicación de una política de austeridad republicana en el gobierno, López Obrador delimitó acciones que había prometido aquí y allá en eventos dispersos durante sus tres intentos para hacerse del poder Ejecutivo.

Austeridad

Para empezar con el pie congruente, AMLO dice que se bajará el salario 60% en comparación de lo que ganaba Peña. Esto significa que ganará alrededor de 5,700 dólares frente a los 14,200 dólares que mensualmente percibe el actual mandatario. Además buscará que el Congreso apruebe que nadie más gane más que el presidente, lo cual, es prácticamente un hecho porque su partido y aliados tienen mayoría tanto en la   Cámara de Diputados y Senadores.

Por el mismo camino del ahorro garantizó que no comprará vehículos nuevos para funcionarios, no habrá más de cinco asesores por secretaría (el número previo se calcula en cientos), ni retribuciones extras al salario que atraía a los burócratas.

Los viáticos para éstos serán mínimos, no habrá gastos médicos privados, ahorros especiales, ni guardaespaldas excepto para los altos responsables de la seguridad nacional. No se viajará al extranjero sin autorización del secretario. Se venderá la flotilla de aviones y reducirá al 50% el gasto de publicidad.

No habrá choferes más que para los secretarios de Estado, no se remodelarán oficinas ni se comprará mobiliario de lujo ni ropa para protocolos y se ahorrará energía eléctrica, agua, servicios telefónicos, de internet, gasolinas y otros insumos pagados por el erario.

José Vasconcelos, uno de los hombres de máxima confianza de López Obrador advirtió que en adelante quien quiera trabajar en el gobierno será por vocación de servicio no para hacer dinero. “Si a alguienle procupa el salario tiene las puertas para irse a la iniciativa privada‘‘.

Desde otra óptica, Javier Romero, analista de la Universidad Autónoma Metropolitana advirtió que esto podría reducir el interés de gente que ha hecho del servicio público una carrera y mantienen, por mucho, el buen funcionamiento del país. “Es una apuesta arriesgada”.

Impunidad

La falta de justicia en México, donde sólo llegan a sentencia dos de cada 10 delitos, se considera el problema matriz del cual derivan todos los males y  si bien López Obrador no dio la independencia de las procuradurías como lo exigía la sociedad civil que proponía otros esquemas de selección del fiscal (no por designación del presidente), sí garantizó reformar la ley para castigar con cárcel delitos que hasta ahora se pagaban con dinero.

Estos son: tráfico de influencia, corrupción, robo de combustibles y fraude electoral.

0tras medidas

  • Declaración de bienes patrimoniales obligatoria para funcionarios y familiares cercanos.
  • Cancelación de fideicomisos que por ley no sujetos de transparencia
  • Observación ciudadana para compras y contratos públicos
  • Prohibirá el nepotismo y regalos por arriba de los 270 dólares.
  • Revisará contratos suscritos con empresas nacionales o extranjeras sospechosos por haber recurrido a prácticas de corrupción.