Denuncian condiciones riesgosas para usuarios del tren 7

Políticos alertan que el 50% de la flota de vagones de esta línea ha fallado en inspecciones de seguridad
Denuncian condiciones riesgosas para usuarios del tren 7
Marco Aguilar, usuario del tren 7 pide seguridad en los trenes

Los pasajeros que diariamente viajan en la línea 7 del Subway están expuestos a condiciones riesgosas, debido a serias fallas que presentan las ruedas desgastadas en gran parte de la flota de trenes que cubre la ruta entre Flushing, Queens, y la calle 34, en Manhattan.

Así lo denunciaron este jueves la candidata a la Gobernación Cynthia Nixon, la candidata al Senado estatal Jessica Ramos, y el concejal de Queens, Jimmy Van Bramer, quienes exigieron a la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) que tome con seriedad la seguridad de los pasajeros.

Durante una conferencia ofrecida en la estación del metro de la calle 74 y Avenida Roosevelt, en Jackson Heights, los políticos destacaron que algunas inspecciones solo se llevaron a cabo después de que ocurrieron 2 descarrilamientos en la línea 7 el año pasado.

El tren 7 es básico en la vida de Queens. Decenas de miles de personas lo tomamos todos los días: para ir al trabajo, a la escuela, al médico, a visitar a la familia y mientras tanto nuestros funcionarios electos continúan ignorando el hecho de que las ruedas están desgastadas en la mitad de los trenes del 7”, comentó Ramos, quien busca desbancar al senador José Peralta de la curul del Senado estatal. “Estamos en peligro, simplemente porque nuestros representantes se niegan a priorizar nuestra seguridad”.

La candidata a la Gobernación se sumó a las denuncias y acusó directamente al gobernador Andrew Cuomo de “negligencia” ante el estado de emergencia de la MTA.

La candidata a la Gobernación del Estado Cynthia Nixon, la candidata al Senado de Nueva York Jessica Ramos y el concejal de Queens, Jimmy Van Bramer

“El Gobernador le ha fallado a los neoyorquinos de manera descarada, pues es él quien controla la MTA y es el responsable de su financiamiento”, comentó Nixon. “No solo hay serios problemas de seguridad, sino que el servicio retrasado también es devastador para las preocupaciones financieras de los neoyorquinos de bajos ingresos”.

El concejal Van Bramer también criticó el desempeño de la MTA y pidió acciones inmediatas, asegurando que no es justo que los usuarios del tren 7 estén expuestos a condiciones inseguras.

“El hecho de que tengamos que salir y exigir un mejor servicio una y otra vez, es en parte la razón por la que he respaldado a Cynthia Nixon y Jessica Ramos. En pocas palabras, es hora de cambiar la MTA para que funcione para todos los pasajeros”, dijo el político de Queens.

“Es muy peligroso”

Marco Aguilar, quien todos los días toma el 7, se mostró asombrado al conocer las denuncias sobre las condiciones del tren en el que se moviliza y exigió inspecciones y reparaciones prontas.

“Me parece muy preocupante saber que eso está pasando porque es muy peligroso, y les pido a la MTA que traten de solucionar ese problema rápido porque estamos hablando de nuestra vida”, dijo el ecuatoriano.

La colombiana Margarita Durán, otra fiel usuaria del tren 7 dijo que en más ocasión ha sentido que los trenes están corriendo de manera extraña.

“A mí sí me parecía que algo estaba pasando porque uno ya conoce estos trenes y uno siente cuando se están moviendo raros y ya entiendo que es por las ruedas”, dijo la madre de familia. “Por eso le pido a la MTA que arregle el problema o si no va a haber una tragedia cuando un tren se salga y desde aquí arriba no queda vivo nadie”.

Jon Weinstein, director de comunicaciones y asesor de la oficina del presidente de la MTA negó las acusaciones y calificó las denuncias de Nixon, Ramos y Van Bramer como “una gran mentira”.

“Eso es completamente falso. Completamente falso. En ningún momento un tren 7 falló a una inspección sobre el servicio de pasajeros”, dijo el funcionario. “Analicemos cómo funciona esto. El desgaste de las ruedas se mide aproximadamente cada 75 días y, cuando es necesario, se recortan (o se ajustan) para que las cuatro ruedas de un vagón en particular tengan el mismo tamaño. Cuando una rueda falla una medición, se retira del servicio, se confirma y se vuelve a poner en servicio”.