Trump y la Herencia Hispana

Resulta paradójico que la celebración se remonte a la decisión de un gobierno republicano
Trump y la Herencia Hispana
Culminan celebraciones por el Mes de la Herencia Hispana.
Foto: John Moore/Getty Images

El cierre del mes de la hispanidad es una buena oportunidad para, al margen de los festejos y las felicitaciones, describir la situación por la que pasa la comunidad.

Hasta hace poco los latinos avanzaban en todos los frentes, incluyendo el nivel económico, su educación, su participación cívica y especialmente su aceptación como parte integral del concepto de Estados Unidos.
El mes de la Herencia Hispana fue establecido en 1988 bajo el gobierno del republicano Ronald Reagan, para reconocer las contribuciones de la comunidad a la sociedad e historia de EEUU.

Pero el advenimiento del gobierno nacionalista de Donald Trump, con su énfasis en la identidad de los blancos, su rechazo a lo extranjero, sus frecuentes erupciones de xenofobia, racismo y discriminación y tolerancia a los neonazis, detuvo este proceso.

La vivencia e identidad hispana en Estados Unidos está inexorablemente ligada a la experiencia de la inmigración y a un desarrollo cultural autónomo, basado en el idioma español y las tradiciones.

Pero de hecho, estos meses son de los peores para los inmigrantes en muchos años.

Es sintomático que mientras el mes de la Herencia Hispana sería una buena ocasión para resaltar los logros individuales y como grupo de la comunidad, el gobierno federal, lejos de reconocerla, reforzó su agenda antiinmigrante.

A partir de abril y durante dos meses el gobierno detuvo a miles de familias que se presentaban en la frontera y pedían asilo, arrancó a los niños de sus padres, y mantuvo a los menores en centros de detención. Obligado por la justicia a cesar, mostró crueldad e ineptitud cuando perdió a muchos de esos chicos por no registrar su destino debidamente. Hasta el día de hoy centenares de niños están separados. Algunos fueron entregados a familias adoptivas. Centenares fueron enviados a jueces de inmigración para decidir su destino.

Así no se respeta a la comunidad latina.
El gobierno ataca también a los inmigrantes legales, solo por el hecho de ser pobres. La semana pasada estableció un nuevo reglamento llamado de “carga pública” que restringirá el acceso a la tarjeta verde a quienes reciban ciertos beneficios públicos, un cambio que podría afectar a hasta 24 millones de personas.

Y en una ceremonia señalando el inicio de esta celebración oficial, el presidente Trump, ante un grupo de simpatizantes, se concentró en sus presuntos propios logros en mejorar la situación económica de los latinos y en su aspiración de conseguir más votos de este grupo.

https://www.whitehouse.gov/briefings-statements/remarks-president-trump-hispanic-heritage-month-celebration/

Los latinos son un grupo trabajador y esforzado, con cohesión familiar, entrega al país y orgullo por sus orígenes. Sus logros recientes no se deben a ningún favor de esta administración, sino que existen a pesar de la misma.
De la misma manera, la comunidad latina superará los ataques del momento y seguirá adelante, hacia una vida mejor para sus miembros actuales y futuros.