Seis claves para la estabilidad de la empresa familiar

La unidad es un elmento clave

En las empresas familiares los dueños tienen que identificar claramente su papel./Shutterstock

En las empresas familiares los dueños tienen que identificar claramente su papel./Shutterstock Crédito: Shutterstock

El liderazgo en las empresas familiares va más allá del negocio, y es difícil mantener esta unidad en el tiempo.

Las empresas familiares generan una parte importantísima del empleo mundial y son clave en la economía de cualquier país. No olvidemos que la mayoría de las grandes compañías que conocemos hoy en día tienen un origen familiar, como Walmart, América Móvil, El Corte Inglés o Inditex…

Estos son los puntos más importantes que deben tener en cuenta las empresas familiares para su estabilidad:

1. Potenciar el sentimiento de pertenencia al grupo. Solo podrá lograr el liderazgo eficaz si todos los miembros de la empresa se sienten comprometidos. Esto solo es posible mediante una adecuada gestión de las emociones en el grupo. Hay que partir del autoconocimiento, el manejo de los sentimientos negativos, la expresión positiva, la asertividad, la empatía, la puesta en valor las actitudes que se quieren potenciar, en lugar de criticar las que resultan menos convenientes para el grupo… La educación de las emociones permitirá crear un fuerte sentimiento de pertenencia.

2. Profesionalizar la empresa. La familia no puede abarcar todas las funciones. Debe contratar a personal externo. La idea es evitar las organizaciones endogámicas sin una visión crítica exterior. Es importante saber renunciar a los propios intereses para salvaguardar los de la empresa familiar.

3. Ser flexibles. Hay muchos tipos de liderazgo: democrático, ejemplarizante, acompañante, orientado a las personas… Todos pueden funcionar dependiendo de la evolución y de la situación. Del mismo modo, las empresas familiares deben estar abiertas, y preparadas, para la incorporación de nuevas generaciones, pero siempre con normas previas para todos.

4. Saber gestionar los conflictos. Algo tan natural en la vida como los conflictos, y más en una empresa familiar, no deben verse como el fin de una corporación; al contrario, pueden ser una oportunidad de mejora. Si las familias no consiguen gestionar sus conflictos, deben ponerse en manos de especialistas en el manejo de emociones.

5. Cuidar la comunicación. Hablar con claridad, de manera directa y sencilla, sin distorsiones, dejar claros los roles de cada miembro del equipo y dar voz e importancia a todos, resulta primordial. No hay que dejar para el email o el WhatsApp lo que se puede transmitir personalmente con calidez y confianza. En la empresa familiar es importante aprender a comunicar abiertamente las expectativas, dudas, temores y esperanzas.

6. Separación de la vida familiar y empresarial. El mayor riesgo de la empresa familiar es creer que el ámbito privado y el profesional tienen que ser permeables. El plano familiar no debe interferir en el funcionamiento de la empresa familiar, ni los problemas del negocio pueden inundar el terreno de la familia.

 (Dra. Estrella Flores-Carretero, psicóloga, empresaria y directora del Instituto Europeo de Inteligencias Eficientes).

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