Madre dominicana herida por oficial del NYPD pide justicia

Postrada en una cama, Irene Ureña Pérez, su familia y su abogado, confirmaron que demandaron al NYPD por $10 millones, y exigen que el caso no quede en la impunidad, pues la mujer está muy mal
Madre dominicana herida por oficial del NYPD pide justicia
Irene Ureña Pérez y su abogado Sanford Rubenstein
Foto: Edwin Martinez / El Diario

Han pasado más de 20 días desde que la dominicana Irene Ureña Pérez resultó herida de bala en medio del fuego cruzado entre un oficial del NYPD, quien disparó 27 tiros, y un delincuente al que perseguía en El Bronx, y este miércoles, desde su cama, pidió que se haga justicia.

La mujer de 45 años, quien recién llegó a la Gran Manzana el pasado 20 de noviembre junto a su hija adolescente, luego de que su padre tramitara la residencia para ellas, aseguró que se siente muy mal y pidió a la policía que no permita que su caso quede impune.

“Yo me siento cada vez peor. Esto que me está pasando ha sido muy grande. La vida me cambió. Me duele mucho el cuerpo. No puedo respirar. Yo solamente quería trabajar”, comentó la mujer,  a quien le costaba hablar, y quien ha sido sometida a tres operaciones.

Con mucho dolor y evidente tristeza, la madre de familia recordó que el día del tiroteo estaba con su madre acompañándola a recoger a un niño que vive con ellos cuando sintió los disparos.

“Sentía que mi barriga me crecía y me crecía como si me fuera a explotar y ahora estoy aquí. Mi hija iba a empezar la universidad y está tan afectada también que ni siquiera sabemos que va a pasar”, agregó la compungida mujer.

Crecensia Pérez, madre de la mujer herida, no solo lamentó ver a su hija en semejante situación sino que calificó al oficial que disparó como “irresponsable” y “un peligro para la sociedad”, por poner en riesgo la vida de residentes honrados como ella y su hija.

“Esto no puede quedar así, porque mi hija solo se vino desde República Dominicana a tener una mejor vida y ahora ese hombre nos destruyó a todos. Solo quiero justicia, justicia es lo que quiero, porque aunque mi hija pueda volver a caminar ella nunca va a volver a ser la misma de antes”, dijo la madre de la víctima de los disparos.

Rafel Ureña, padre de Irene, quien se encargó de traerla desde la ciudad de Santiago, donde ella trabajaba como modista y vivía con sus tres hijos, hizo un llamado al NYPD para que entrene mejor a sus oficiales a fin de que no vuelvan a ocurrir situaciones como la de su hija. “Todos estamos muy mal con esto y ahora que estamos en las fiestas, se siente peor porque nadie quiere estar pasando por semejantes cosas en fechas así”, agregó el padre.

Por su parte, Sanford Rubenstein, el abogado que lleva el caso, reconfirmó que siguen adelante en su demanda monetaria, y se sumó al clamor de justicia de la familia Pérez.

“Nosotros estamos pidiendo al NYPD $10 millones, porque es evidente que el oficial actuó de manera temeraria poniendo en riesgo la vida de los vecinos y afectado a mi clienta y a la niña que resultó también afectada. Él no tenía por qué disparar 27 veces”, dijo el defensor.

Sophia Mason, vocera del NYPD, aseguró que esa agencia no hace comentarios sobre litigios pendientes y tampoco se refirió al estatus del oficial Juan Gómez, señalado de haber herido a la mujer y a la menor de 12 años cuando corría tras Edwin Concepción, de 37 años, quien había cometido un robo.