Nueva York exige investigación y protecciones, tras muerte de otro menor guatemalteco

Líderes, activistas y grupos de inmigrantes cuestionaron la responsabilidad con la que la Patrulla Fronteriza está tratando a los menores inmigrantes
Nueva York exige investigación y protecciones, tras muerte de otro menor guatemalteco
Patrulla Fronteriza detiene a inmigrantes en McAllen, Texas.
Foto: Ozzy Trevino/CBP

La tragedia de Felipe Gómez, el segundo niño guatemalteco en morir bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza, luego de haber cruzado la frontera junto a su padre, tras viajar desde el municipio indígena maya-chuj de Nentón, hizo que en la Gran Manzana se levantaran varias voces de rechazo. Líderes y activistas exigieron no solo una profunda investigación de este y del caso de la menor guatemalteca Jakelin Caal, muerta a principios de diciembre, sino que pidieron respeto a los inmigrantes y a todos los menores que son detenidos.

“Da mucha tristeza ver esto, porque son nuestros niños los que están muriendo por tratar de buscar un mejor futuro junto a sus padres, huyendo de la violencia en Guatemala, y aunque no podemos obligar a Estados Unidos a que los deje entrar a todos, si pedimos respeto y que no deje detenidos a los menores porque los está afectando gravemente”, dijo Juan Carlos Pocasangre, de la organización Guatemaltecos en Nueva York, quien también criticó a sus gobernantes.

“Da mucho enojo al mismo tiempo porque nuestro gobierno no está haciendo nada por mejorar la situación allá en Guatemala y no le da opciones a nuestra gente”.

Asimismo, Héctor Figueroa, de la unión sindical 32BJ, mencionó que “la muerte trágica” de un segundo niño guatemalteco bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza exige una reforma inmediata de las prácticas de detención de la agencia y “el fin del tratamiento inhumano de los inmigrantes” por parte de la administración de Trump.

“Menos de dos semanas después de que la Patrulla Fronteriza admitió que Jakelin Caal Maquin, de 6 años, murió de deshidratación mientras estaba bajo su custodia, la agencia anuncia que un niño de 8 años murió bajo custodia en la Nochebuena en lo que se conoce como ‘hieleras’, a donde los migrantes solo se les dan mantas delgadas como de papel ni nada suficiente para comer o beber”, dijo el líder sindical, señalando el manejo del asunto por parte del Presidente.

“Pedimos a la administración Trump que ponga fin a su ataque inmoral contra los inmigrantes ahora mismo”, agregó Figueroa.

La antigua presidenta del Concejo Municipal, y candidata a la Defensoría del Pueblo, Melissa Mark-Viverito manifestó su dolor por las muertes de los menores y advirtió que la administración federal debe rendir cuentas por sus actos.

“Estoy desolada y furiosa este día de Navidad. Ahora son dos niños que han muerto bajo la custodia estadounidense. Nuestro país tiene el deber moral de ayudar a aquellos que buscan una vida mejor, no a demonizar y hacerles daño”, dijo la puertorriqueña. “Las políticas de Trump no sólo son crueles, son mortales. Debemos levantarnos y con brazos abiertos dar la bienvenida a los inmigrantes y solicitantes de asilo, pues la vida de ningún niño se debe acortar debido a la negligencia mortal de nuestra nación”.

Felipe González Morales, relator especial de la ONU de derechos humanos, insistió en que las autoridades estadounidenses “deben garantizar una investigación independiente y profunda”.