“Amigos venezolanos: sigamos luchando”, emotivo mensaje de fin de año de Almagro en la OEA

"Desde tiempo inmemoriales el exilio ha sido el peor de los castigos del ser humano", afirmó ante la crisis migratoria
“Amigos venezolanos: sigamos luchando”, emotivo mensaje de fin de año de Almagro en la OEA
Venezolanos en Colombia.
Foto: LUIS ACOSTA/AFP/Getty Images

Al cierre del año, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, envió hoy un mensaje audiovisual a los venezolanos dentro y fuera del país, de esperanza y llamado a continuar la lucha democrática para enfrentrar “la dictadura”, “sabiendo que la hora es dura, dolorosa y requiere más esfuerzo que nunca”.

En su “carta abierta a venezolanos de a pie” también pidió a los demócratas del mundo “no hacer oídos sordos” a la crisis que ya es regional. “Aún no se concretan todos los esfuerzos que se requieren para que todos entiendan la gravedad de lo que allí se padece”.

Desde la llegada de Nicolás Maduro al poder en 2013, ungido por Hugo Chávez en su lecho de muerte, Venezuela ha estado sumida en la peor crisis inflacionaria, institucional y de exilio en la historia de América.

En medio de sanciones por parte de EEUU, Canadá y la Unión Europea, su reelección forzada en mayo no fue reconocida por la comunidad internacional, lo que abre las puertas a una nueva crisis institucional cuando se venza su actual mandato el próximo 10 de enero.

Almagro afirmó en su mensaje vía Twitter que la situación en Venezuela, “lejos de irse resolviendo se encuentra cada día más difícil, acuciante y angustiante que nunca”.

Destacó que la comunidad internacional no debe callar ante la vulneración de los derechos humanos. “No debemos callarnos ante la esclavitud de un sistema que cercena derechos, que genera infelicidad y que no ofrece un sentido de la reconciliación a sus ciudadanos, sino que se jacta de vivir sembrando odio, miedo y miseria”.

Recalcó que “las sanciones, las denuncias ante la Corte Penal Internacional, la responsabilidad de proteger el respeto a la constitucionalidad y a los poderes democráticos deben ser la agenda”. Cualquier otra ruta “busca validar a los dictadores en sus sillas luego del 10 de enero”.

“El recuerdo de Simón Bolívar sólo se empalidece ante la evidencia lúgubre del presente. El Libertador nunca imaginaría semejante desmesura y barbarismo en la tierra que tanto amó”.

Las dictaduras “son expresiones falaces que sólo esconden la inmisericorde mirada autoritaria hacia el otro, al que tanto le violentan sus derechos básicos, sus derechos humanos y al que se lo esclaviza”.

“No hay día que no tenga conciencia profunda de todo lo que están padeciendo los venezolanos de a pie. La cantidad de venezolanos que contra su voluntad han tenido que emigrar, para encontrar un destino en diversas partes del planeta”.

“Desde tiempo inmemoriales el exilio ha sido el peor de los castigos del ser humano. Hoy millones de venezolanos “están sufriendo la separación de su patria, de sus orígenes, de su familia, de sus seres queridos”.

“Lo que ustedes viven en el día a día es fruto de una enorme maldad de un régimen”.

Destacó que “La lucha del pueblo venezolano es mi lucha y no pienso dejarlos solos. Mi misión es que la comunidad internacional entienda, comprenda, se concientice y ayude en lo que corresponda a poner las cosas en su lugar“.

“El valor de la moneda venezolana se esfuma entre las manos. Ya casi no hay manera de medir el proceso económico que ustedes padecen“, añadió. En la comunidad internacional muchos lo saben, pero por razones no siempre sensatas, no lo quieren reconocer”.

“La fórmula para derrocar la dictadura nunca ha sido la impunidad ni la indiferencia”, sentenció en referencia histórica a su país, Uruguay.

Luego pronosticó que aunque los tiempos siguen luciendo difíciles “en algún momento encontraremos el camino democrático en el que la reconciliación nacional y la voluntad de la mayoría sean el nuevo signo de los tiempos que vendrán”.

“Sigamos luchando juntos amigos venezolanos, que siempre los justos terminan alcanzando sus metas”.