Culpan a carteristas latinos por subida del crimen dentro del Metro de Nueva York en 2018

Según NYPD, además de pillos locales hay visitantes "de Colombia y Chile" que roban de manera rotatoria
Culpan a carteristas latinos por subida del crimen dentro del Metro de Nueva York en 2018
Los ladrones aprovechan cualquier descuido
Foto: ANDRÉS CORREA GUATARASMA

Sin sorpresas, el reporte de cierre de año confirmó que en 2018 subió el crimen dentro del sistema de transporte público de NYC.

Adicionalmente, NYPD contabilizó 289 homicidios en 2018, una disminución de 1% con respecto a 2017. Fue el segundo año consecutivo con menos de 300 asesinatos. También hubo 4.4% menos de incidentes con balas el año pasado, destacó amNY.

En particular, el Metro vio un aumento de 3.8% en el crimen frente a 2017, según las estadísticas del Departamento de Policía de Nueva York. Ello equivale a 95 delitos más denunciados, para un total de 2,569. La mayoría de los casos fueron robos grandes y de los llamados carteristas, que actúan sin ser vistos por sus víctimas.

El jefe de Tránsito, Edward Delatorre, destacó que en Manhattan hubo un aumento de 99 grandes hurtos. Añadió que a pesar del aumento, el Metro promediaba alrededor de sólo un crimen diario por cada millón de usuarios.

La mayoría de los objetos robados fueron auriculares, teléfonos celulares y billeteras tomadas de bolsillos, carteras y mochilas.

Además de los crímenes cometidos por ladrones locales, Delatorre dijo que varios “equipos de carteristas profesionales” internacionales de lugares como Colombia y Chile también llegaron a la ciudad en 2018, aumentando aún más los números.

Destacó que los equipos internacionales tienden a trabajar durante una semana o dos en Nueva York antes de mudarse a otra ciudad.

“Atrapamos a algunos de ellos y estaban siendo procesados”, dijo. Además, los ladrones locales, a quienes llaman “Nifty 50”, trabajan “constantemente” en el Metro.

“Tenemos muy, muy buenos oficiales vestidos de civil trabajando en el sistema de tránsito”, dijo Delatorre, destacando “una tendencia en la que los delincuentes reincidentes salieron de la cárcel, regresaron al Metro y una vez más comenzaron a tomar ventaja de algunos de nuestros usuarios. Capturamos a muchos de ellos en este momento y ahora estamos viendo que los números se estabilizan y vuelven a la normalidad”.

En última instancia, los delitos son significativamente más bajos que a fines de la década de 1990, cuando había más de 4 mil por día en el Metro.

“No regresaremos a ese nivel (,…) Sabemos dónde están, conocemos su geografía y empezamos a asegurarnos de que se reduzca”, dijo el jefe de la policía, comisionado James O’Neill.

En medio del caos y la anarquía, en el subterráneo no sólo han aumentado los robos, sino los ataques violentos, la indigencia, la presencia ilegal de perros, las peleas físicas y/o la exposición sexual a través de masturbación masculina. Incluso en abril se registró el ataque de un pitbull a un pasajero dentro de un vagón.