Las familias de bajos ingresos serían los mas beneficiados de las tarifas de congestión

Las familias de bajos ingresos serían los mas beneficiados de las tarifas de congestión
La tarifa de congestión es una solución inmediata no solo para generar fondos adicionales para reparar los trenes, sino también para reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Cada fin de año, las noticias sobre nuestro sistema de transporte público son las mismas. Nos notifican sobre alzas en los precios de las MetroCards, mientras que los trenes y autobuses siguen colapsando, con caóticos retrasos causando grandes interrupciones en nuestra vida diaria.

Los neoyorquinos se ven obligados a absorber costos muy altos que no pueden pagar. Y desafortunadamente, esta realidad no puede ser más cierta para familias de bajos ingresos, incluidas las latinas y afroamericanas, que usualmente viven en comunidades con pobre acceso a trenes, que tienen que soportar viajes más largos y, por lo tanto, demoras más prolongadas cuando se produce interrupciones en el servicio de trenes y autobuses. Así lo confirma un informe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York publicado en 2018.

Creemos que implementar una tarifa de congestión debe ser pieza fundamental de financiamiento para reparar nuestro sistema de transporte tan defectuoso. Hacer que los automóviles y camiones que ingresen a Manhattan desde la calle 60 hacia abajo (sin incluir FDR Drive) pague una pequeña tarifa, generaría la mayor fuente de ingresos dedicada a financiar el transporte público. Esa cantidad se estima en $1,500 millones al año.

Hay urgencia de hacerlo, ya que no se trata solo de un problema de los usuarios. Es un tema de justicia económica y de justicia racial que los legisladores ya no pueden ignorar.

El hecho de que nuestras familias lleguen tarde conlleva un costo demasiado alto: significa salarios perdidos, faltas a la escuelas, costo adicional de taxi y del cuidado de niños o de ancianos. Y lo que es peor, los pone en riesgo de perder sus empleos.

Estamos cansados de ver a nuestras comunidades obligadas a pagar las cuentas sin que se escuche nuestra voz. Esa es una razón importante por la que muchas organizaciones comunitarias que representan a latinos, afroamericanos u otros grupos en desventaja crearon la campaña Fix the Subway.

Con la tarifa de congestión, los legisladores de Albany tienen un plan progresista sobre la mesa que puede ocurrir en 2019 si el Gobernador lo decide. El apoya establecer una tarifa de congestión, solo necesita actuar.

Esto beneficiaría no solo a los trabajadores que toman los autobuses y trenes para llegar a sus trabajos, sino también a los taxistas, ya que resultaría en menos tráfico y, por lo tanto, alentaría a más neoyorquinos a usarlos.

Datos del censo de la ciudad muestran que los latinos representan el 26% de los pasajeros, el 23% de los conductores y el 29% de los pasajeros del transporte público en general. Esto muestra cómo los latinos en particular dependen desproporcionadamente del transporte público para poder ir a trabajar. Los latinos también tienen menos probabilidades de pagar el nuevo cargo por congestión, ya que no todos trabajan en las áreas afectadas en Manhattan. Además, los que tienen más probabilidades de pagar esta tarifa ganan dos veces más que los neoyorquinos que dependen del transporte público.

La tarifa de congestión es una solución inmediata no solo para generar fondos adicionales para reparar los trenes, sino también para reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire. ¡Albany debe actuar ahora!.

-Eddie Bautista es director ejecutivo de NYC-EJA (New York City Environmental Justice Alliance) Maritza Silva- Farrell es directora ejecutiva de ALIGN (Alliance for a Greater NY)