La amante de “El Chapo” que pidió dinero para una liposucción

El FBI presentó conversaciones con tres de las mujeres de Guzmán Loera
La amante de “El Chapo” que pidió dinero para una liposucción
Agustina Cabanillas Acosta, también conocida como "Fiera".
Foto: DISTRITO ESTE DE NUEVA YORK

Agustina Cabanillas Acosta, también señalada como “Fiera”, fue ubicada como una de las mujeres con quien Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera intercambiaba mensajes de texto.

A ella fue a quien las autoridades mexicanas, con apoyo del FBI, lograron detener en Los Cabos San Lucas, Baja California, durante un fallido operativo para capturar a Guzmán Loera, debido a que las fuerzas especiales de México hicieron la movilización en una casa equivocada, no en donde los agentes del Buró Federal de Investigaciones les habían indicado.

En el sistema de comunicación encriptado que Christian Rodríguez instaló a “El Chapo”, Cabanillas Acosta tenía el PIN 15 y formaba parte del grupo al que Guzmán Loera espiaba.

La información proporcionada por el FBI sobre ese sistema –con ayuda de Rodríguez– ayudó a conocer detalles de la forma en que presuntamente operaba el Cártel de Sinaloa, además de conversaciones privadas con sus mujeres, incluída su esposa Emma Coronel con quien hablaba de sus hijas.

Las asignaciones de dinero también eran un tema común en las conversaciones, incluso para asuntos como una liposucción, algo que Cabanillas Acosta había solicitado, aunque no se especificó dónde y cuándo se hizo la cirugía, pero se indicó que su recuperación sería en un hotel, del cual tampoco se informó.

Este tipo de detalles fue parte de la información que explicó el agente del FBI, Stephen Marston, especializado en crímenes cibernéticos, quien ayudó a colectar y clasificar llamadas y mensajes del sistema de “El Chapo” desde Estados Unidos, Colombia y México.

Rodríguez también terminó su declaración en el juicio que se desarrolla en la corte federal de Brooklyn, Nueva York, aunque él no dio detalle de las conversaciones, explicó cómo instaló el sistema de comunicaciones, así como la cooperación que decidió tener con el FBI, a cambio de un pago de $460,000 dólares e inmunidad absoluta.