Legislatura estatal aprueba prohibición de terapias de conversión en Nueva York

También se aprobó la ley GENDA, que había sido rechazada 11 veces por los republicanos que controlaban el Senado

Daniela Simba sufrió de las terapias de conversión en su país natal, Ecuador, y ha luchado contra su uso aquí en Nueva York.
Daniela Simba sufrió de las terapias de conversión en su país natal, Ecuador, y ha luchado contra su uso aquí en Nueva York.
Foto: Mariela Lombard

Cuando Daniela Simba tenía 17 años su padre la llevó a ver a un especialista en psiquiatría en su natal Ambato, una ciudad ubicada en el valle central andino de Ecuador. Durante dos sesiones, la joven, quien nació varón y en su momento se identificaba como hombre gay, recibió instrucciones sobre un procedimiento terapéutico de conversión que la haría “volver a ser lo que debía ser”. Con un rotundo no, Simba y su padre abandonaron el consultorio y se negaron al tratamiento.

Hasta noviembre de 1997, la homosexualidad había sido criminalizada en Ecuador, y esa fue la razón por la cual, en busca de ayudar a su hijo, quien tampoco se identificaba únicamente como gay, el padre acudió a la única opción que creía viable: “Terapia de conversión”, en donde, según aseguran activistas ecuatorianos, los pacientes son violados y golpeados, aparte de recibir tratamientos de testosterona que terminan por crear problemas médicos en el futuro.

“Yo sé que mi papá lo hizo porque no sabía bien lo que estaba pasando conmigo, porque yo me identificaba como un muchachito gay, pero tampoco me adecuaba en ese mundo”, explicó Simba, quien al poco tiempo decidió mudarse a Nueva York, donde, según cuenta, “las cosas parecían estar más avanzadas”.

Sin embargo, durante su paso por la universidad, cuando comenzó su transición a mujer trans, Simba decidió involucrarse en movimientos comunitarios relacionados con los derechos de los ciudadanos transgénero, y allí se percató de que la misma situación que había vivido en su país natal, aún se reflejaba en estados como Nueva York, su nuevo hogar.

El análisis de Simba, quien ahora es una líder comunitaria, la llevó a darse cuenta de que otros neoyorquinos transgénero, “han sido las mayores víctimas de experimentos psicológicos productos de las polémicas terapias de conversión”, que históricamente han sido infundadas por el “fanatismo religioso y la falta de información en los hogares”.

Casi 700,000 adultos en este país han recibido terapia de conversión en algún momento, incluidos unos 350,000 que recibieron el tratamiento cuando eran adolescentes, según un estudio realizado por el Instituto Williams, un grupo de expertos sobre política de orientación sexual e identidad de género y políticas públicas de la UCLA.

Defensa de los derechos LGBT

Para Simba, pese a que la terapia de conversión sigue siendo legal en gran parte del país, el 2019 comienza como un año positivo a nivel legislativo en Nueva York, luego que este martes fuera aprobada la legislación que prohíbe que los profesionales de la salud mental utilicen esta práctica en pacientes menores de 18 años y la Ley de No Discriminación de Expresión de Género (GENDA).

“Es una muy buena noticia, sobre todo, porque protege a los jóvenes que están en edades donde aún los padres pueden tomar decisiones”, apuntó Simba. “Pese a que estamos en una ciudad y un estado tan progresista, todavía hay mucho por hacer en cuestión de derecho para las personas trans”, dijo el activista, quien trabaja como coordinadora de servicios de salud para personas Trans en el área de Williamsburgh, Broolyn y Jackson Heights, Queens.

La Asamblea estatal ya había aprobado la ley GENDA 11 veces, pero siempre era bloqueada por los republicanos en el Senado. La medida, que amplía las protecciones en virtud de la Ley de Derechos Humanos al prohibir la discriminación por motivos de identidad o expresión de género en consideraciones de empleo, educación, crédito y vivienda, fue aprobada este martes en ambas cámaras  de la Legislatura. Además, la legislación agrega los delitos motivados por la identidad o expresión de género de una persona al estatuto de delitos de odio.

“Es un nuevo día en Albany”, apuntó el senador Brad Hoylman, patrocinador de ambas leyes. “Después de ocho años de que el Senado bloqueara cualquier legislación específica de la comunidad LGBTQ, hoy estamos llevando a cabo dos proyectos de ley históricos para proteger los derechos de los neoyorquinos transgénero y no conformes con el género, y evitar que nuestros hijos sean sujetos a la práctica bárbara de las llamados ‘terapia de conversión'”.

Entre tanto, el gobernador Andrew Cuomo, quien prohibió la “terapia de conversión” en Nueva York por orden ejecutiva en 2016, y quien ahora se encuentra a la espera de que lleguen las legislaciones a su escritorio para firmarlas, aseguró que es un tema de “imparcialidad básica”, y además de declararlo como un día histórico en la lucha contra “los ataques del presidente Trump contra la comunidad LGBTQ”.

“En un momento en que el Gobierno federal está haciendo todo lo posible para revertir los derechos ganados con tanto esfuerzo de los estadounidenses transgénero, el estado de Nueva York está nuevamente en la lucha por la igualdad plena y la igualdad de protección ante la ley”, apuntó Cuomo. “Fuimos el primer estado en la nación en emitir regulaciones que prohíben el hostigamiento y la discriminación por motivos de identidad y expresión de género, y continuaremos luchando contra los despreciables ataques de esta Administración federal contra las personas trans”.

Para el concejal Carlos Menchaca, un reconocido defensor de los derechos de la comunidad inmigrante LGBT en la Gran Manzana, “este día es histórico en Nueva York, particularmente  porque cumple con su promesa de ser un santuario para todos”.

“En la ciudad de Nueva York, nuestra ley de derechos humanos ya reconoce y protege los derechos inherentes y la dignidad de todas las personas, independientemente de su identidad o expresión de género”, recalcó el líder político. “Esto ha sido fundamental para proteger a los inmigrantes de la discriminación, especialmente en la vivienda o el empleo. Ahora el estado está preparado para escribir estas protecciones en su propia ley de derechos humanos, que protegerá a los inmigrantes en todo el estado”.

Las nuevas leyes:

  • Ley de No Discriminación de Expresión de Género (GENDA) (S1047)

    • Prohíbe la discriminación basada en la identidad o expresión de género e incluye delitos relacionados con la identidad o expresión de género según el estatuto de delitos de odio.
    • Ley de Prohibición de Terapias de Conversión (S1046/A746)
      • Designa como mala conducta profesional, involucrándose en esfuerzos de cambio de orientación sexual por profesionales de la salud mental en pacientes menores de 18 años de edad.