“Miss Bala muestra Tijuana como es realmente: vibrante”

Catherine Hardwicke, directora de Miss Bala, alaba la actuación de Gina Rodríguez en el papel principal de esta historia de narcos y belleza en la frontera
“Miss Bala muestra Tijuana como es realmente: vibrante”
Gina Rodríguez es Gloria e Ismael Cruz Córdova es Lino en Miss Bala.
Foto: Sony Pictures

Los latinos van más al cine que el resto. Siendo el 18% de la población en Estados Unidos, suponen el 24% de los espectadores frecuentes en las salas, según un estudio de la Motion Picture Association of America, la organización que representa a los seis grandes estudios de Hollywood y a Netflix.

Aún así, la presencia de latinos en las películas, delante y detrás de las cámaras, es aún mínima. Por eso es una buena noticia el estreno este viernes de una película como Miss Bala, protagonizada por una mujer hispana, Gina Rodríguez, y con un elenco y equipo de trabajo 95% latino.

El filme, que es un remake del drama mexicano del mismo nombre de 2011, muestra la batalla de una joven que tendrá que hacer lo impensable para salvar a su mejor amiga de las garras de los narcos que la secuestraron en Tijuana cuando se preparaba para un certamen de belleza.

Una historia de frontera dirigida por una mujer de frontera, Catherine Hardwicke, 63 años, que se crió en una granja de McAllen, Texas, junto al Río Grande.

“Cada fin de semana íbamos al río a nadar. Y cruzábamos todo el rato a México nadando y volvíamos. Así que habré nadado el Río Grande cuarenta veces. Y Trump estuvo justo al lado de nuestra granja el otro día”, nos cuenta en entrevista Hardwicke, directora también de la popular película y serie “Twilight”.

Pregunta: ¿Qué te atrajo de la historia de Miss Bala?
Catherine Hardwicke: Soy de la frontera de Texas, soy de McAllen. [Dice en español antes de seguir en inglés]. Amo la frontera. Amo la riqueza de tener dos culturas. Amo México, estudié Arte en San Miguel de Allende y he viajado por todo México muchísimas veces. Así que llevo la frontera en mi sangre. Y me gusta la idea de la identidad, en la que no sabes realmente si eres gringo o latino, tengo amigos latinos que no hablan español fluido… Son los problemas de identidad que tienen los personajes de Gloria y Lino. Y, por supuesto, me atrajo el hecho de que se trate de una mujer que se ve en una situación muy difícil y tiene que arreglárselas con sus propias habilidades, sin tener el entrenamiento de un Navy Seal ni nada parecido. Yo misma he estado en muchas situaciones locas, tuve una pistola en la cabeza, en Los Ángeles, así que siempre me ha gustado la idea de cómo solucionar un problema así.

P.: Es una película con un personaje femenino fuerte, dirigida por una mujer. ¿Está la industria haciendo progresos?
C.H.: En las estadísticas del año pasado fuimos para atrás en el número de películas dirigidas por mujeres. Pero aún soy optimista, porque algunas están teniendo la oportunidad y cuando esta película salga, la siguiente persona podrá ser inspirada. El otro día estaba en la Academia en un evento Latinx y una chica joven de Perú me dijo que hace 10 años se había fijado en los créditos de Twilight y había visto que estaba dirigida por una mujer, y por primera vez ella pensó: “un momento, quizá yo puedo ser directora”. Diez años después, venida de su pequeña ciudad en Perú, ella está en la Academia, en Los Ángeles, con un corto que ella mismo dirigió.

P.: Miss Bala es una película sobre la frontera en un momento en que la frontera está en las noticias a diario…
C.H.: Filmamos junto a la línea en Tijuana muchas escenas. El muro está muy presente. Puedes ver cómo cruzan la frontera… También quise mostrar Tijuana de una forma muy vibrante porque ahora tiene una arquitectura moderna muy cool, food trucks, restaurantes de moda, música… El concurso de belleza ocurre en el Centro de Convenciones, que es del mismo arquitecto que hizo el Museo de Antropología en Ciudad de México, y otro arquitecto de Tijuana diseñó el eco-hotel en el desierto en el Valle de Guadalupe donde también filmamos. Están pasando muchas cosas muy cool en TJ. No quise mostrarlo de la forma que muchas veces se muestran las ciudades de frontera, polvorientas y sucias. No, mostremos cómo es realmente: vibrante.

Catherine Hardwick durante el rodaje. / Foto: Sony Pictures
Catherine Hardwick durante el rodaje. / Foto: Sony Pictures

P.: Los diálogos saltan del español al inglés con naturalidad. ¿Ahora ya la audiencia lo acepta sin problemas?
C.H.: Cuando estás en la frontera es muy fluido. La gente está literalmente diciendo tres palabras en inglés y las siguientes en español. Los carteles de las tiendas son mitad inglés, mitad español. Para mí era muy orgánico. Tijuana es el paso fronterizo más concurrido del mundo. Así que era la natural y lo más divertido. Así es cómo habla la gente en Tijuana.

P.: ¿Qué aporta Gina Rodríguez al personaje?
C.H.: Gina es una mujer muy fuerte. Cuando estaba trabajando el guion con Gareth [Dunnet-Alcocer], queríamos asegurarnos que el personaje era muy activo, porque en la película original Miss Bala era muy pasiva. En ésta queríamos que fuera más como las mujeres hoy en día. Pero Gina lo llevó incluso más allá, presionaba para ser aún más y más activa. Eso fue muy bueno. Y queríamos que todo lo que hiciera fuera cosas que una mujer como Gina o como yo pudiera hacer. No somos superhéroes o nos han entrenado un equipo SWAT o Navy Seals. ¿Podemos hacer eso, podemos subir por una ventana? Ok, probemos.

P.: ¿Y ella misma hizo la mayoría de escenas?
C.H.: Lo hizo todo menos una escena que no le permitieron en la que manejaba a través de un fuego escapando de una explosión.

P.: Aislinn Derbez tiene un papel breve pero importante.
C.H.: ¡Aislinn es tan buena! Tiene esos ojos penetrantes. Es una actriz muy poderosa. Me encanta lo que es capaz de hacer.

P. Ismael Cruz Córdova es menos conocido…
C.H.: Uno de nuestros ejecutivos le había visto en el show de tv “Ray Donovan”, en el que tiene un papel de boxeador. Me pidió que lo viera y pensé que debía ser Lino. Lo conocí y le pedí que viniera a mi casa. Hizo improvisaciones con Gina, a la que ya conocía porque entrenaban boxeo en el mismo gimnasio. Tenían buena química. Y cuando Ismael empezó a leer diálogos era divertido, encantador pero a la vez amenazante… aportaba muchas capas. Nadie se acercó a lo que él daba, aunque probamos muchos otros actores. Ismael es puertorriqueño, pero su personaje creció a los dos lados de la frontera, queríamos que sonara como de Tijuana, con acento del norte de México, así que le pusimos un profesor.