Hay un gran camino por delante para que NY logre un cambio transformador

Hay un gran camino por delante para que NY logre un cambio transformador
Hay que seguir instando a que los legisladores y el Gobernador tomen medidas audaces y progresistas para mostrarnos que están escuchando nuestras voces.
Foto: Suministrada / El Diario

En las últimas semanas, la legislatura del estado de Nueva York ha aprobado muchas legislaciones importantes. Pero, después de años de bloquear los esfuerzos para garantizar respeto y dignidad de todo inmigrante y las personas trabajadoras de color, nuestro estado aún tiene un largo camino por delante para ofrecer un verdadero cambio progresista.

Los ataques de Trump y de su administración contra los inmigrantes y personas trabajadoras de color continúan—especialmente para las personas transgénero de color como yo. Pero, nuestra comunidad es resistente y fuerte. Y aunque sabemos que Trump no firmará proyectos de ley que nos beneficien en Washington, debemos luchar por cambios concretos en las políticas públicas de Nueva York. Por eso, la semana pasada, me uní a cientos de inmigrantes y personas trabajadoras de color de Se Hace Camino Nueva York para dirigirnos a Albany y asegurarnos que la Legislatura del estado de Nueva York y el gobernador Andrew Cuomo pasen leyes concretas para proteger a todos los neoyorquinos y garantizar la igualdad de oportunidades para todos, que hemos presentado en nuestra plataforma #HeretoStay.

En enero, el Acta del Sueño de Nueva York (New York Dream Act) fue aprobada por el Senado y la Asamblea del Estado. Esta legislación histórica abrirá las puertas a la educación superior a cientos de estudiantes, independientemente de su estatus migratorio, y la victoria mostró la fuerza de la lucha por la justicia que fue liderada por jóvenes en la última década. Pero pasar el Acta del Sueño solamente no es suficiente para que los legisladores o el Gobernador marquen la casilla y digan que ya se ha hecho lo suficiente para nuestras comunidades.

Primero, para defender realmente a los inmigrantes, Nueva York debe restaurar el acceso a las licencias de conducir para todos, sin importar el estatus migratorio. Nuestras comunidades deben poder moverse libremente de un lugar a otro, sin temor a que una parada de tráfico pueda llevarlos a la deportación. Las licencias de conducir también son críticas para los inmigrantes transgénero. El acceso a una licencia nos permitiría viajar sin sufrir acoso en el tren o en el autobús, e incluso me permitiría visitar a familiares y otras comunidades que han apoyado mi transición.

Nueva York también debe pasar el control universal de la renta. Personalmente he enfrentado acoso por parte de mi casero y regularmente veo cómo mis vecinos enfrentan rentas bastante altas que hace que sean desplazados de nuestra comunidad. En nuestro estado, actualmente hay cinco millones de neoyorquinos que no tienen ninguna protección como inquilinos, porque el estado ha dado prioridad a los desarrolladores y propietarios de bienes raíces sobre los neoyorquinos de clase trabajadora. Todos los inquilinos en nuestro estado, independientemente de dónde vivan, merecen las mismas protecciones básicas.

Nuestros estudiantes también necesitan protección contra las disparidades raciales que se encuentran en la disciplina escolar. Hemos visto cómo este problema desde hace mucho tiempo está empeorando bajo la administración de Trump, que busca criminalizar a los jóvenes negros y morenos. El año pasado, su administración eliminó las guías federales para detener la vía de la escuela a la cárcel que afecta a tantos de nuestros estudiantes. Y, en Long Island, hemos visto a agencias federales calificar erróneamente a jóvenes inmigrantes como miembros de pandillas y poner sus vidas en peligro. Nueva York debe proteger a nuestros jóvenes y terminar con la fuente que lleva a estudiantes de la escuela a la prisión y la deportación. Nueva York debe aprobar la Ley de Safe and Supportive Schools Act (Escuelas seguras y de apoyo).

Estas no son las únicas prioridades para nuestras comunidades. Las personas negras, de color y transgénero necesitan legislación para asegurar responsabilidad policial real. Las familias necesitan recursos adicionales para escuelas públicas, educación para adultos, servicios legales y atención médica. Y los votantes necesitan un sistema automático para registrar votantes y un sistema de financiamiento público que nivele el campo de juego para que todas las voces puedan ser escuchadas.

Nuestras comunidades se levantan todos los días para decir: estamos aquí para quedarnos. Ahora es momento para que los legisladores y el Gobernador tomen medidas audaces y progresistas para mostrarnos que están escuchando nuestras voces.

-Joselyn Castillo es miembro de Make the Road New York, la organización comunitaria de base más grande de Nueva York que ofrece servicios y organiza la comunidad de inmigrantes. En Twitter: @MaketheRoadNY