¿Cómo responder las preguntas más difíciles en una entrevista de trabajo?

Que tu mente no se quede en banco si te preguntan esto
¿Cómo responder las preguntas más difíciles en una entrevista de trabajo?
Tienes que ir a una entrevista preparado para todo tipo de preguntas.
Foto: rawpixel.com / Pexels

Todos hemos estado en una entrevista de trabajo en donde nos hacen una pregunta con la que nuestra mente se pone en blanco y no sabemos qué contestar. ¡Qué pena! Esto de seguro no deja una buena impresión entre los reclutadores.

Por eso, a continuación te compartimos algunas de las preguntas más difíciles que te pueden hacer para que te desenvuelvas como pez en el agua en la entrevista.

¿Cuál es tu mayor debilidad?

Preguntas como estas podrían tener la intención de que admitas una debilidad que justifique que no eres apto para el puesto. Por eso, lo recomendable es responder algo como que tienes la tendencia de decir sí a todo lo que te pidan y a comprometerte demasiado.

Después, añade un comentario donde digas que estás aprendiendo a establecer prioridades. El punto es que siempre enfoques una debilidad hacia una fortaleza, según aconseja el consejero de carrera, Thomas J. Denham.

¿Qué salario crees que mereces?

Esta pregunta tiene truco, porque si tú eres el primer en decir un número, puede que la cifra sea inferior a la que te pensaban pagar. Por eso, lo ideal es que el entrevistador te dé un rango. Si te ves forzado a decir una cifra, es mejor lanzar una que sea más alta que el promedio.

¿Qué es lo que no te gustaba de tu último trabajo?

Los que hacen esta pregunta, una vez más, podrían estar buscando una razón para no contratarte. Por eso, en lugar de quejarte de tu antiguo empleo, mejor di que necesitabas un trabajo donde tuvieras nuevos desafíos y metas más ambiciosas.

¿Qué tareas son las que no te gustan hacer?

Es parecida a la pregunta de cuáles son tus debilidades y, también en este caso, podrías reconocer alguna tarea que no te guste y después darle un giro positivo.

Por ejemplo, podrías decir que nunca te has sentido bien hablando ante una multitud, por lo que no te gusta hablar en presentaciones o en reuniones.

Después, continúa diciendo que has tomado cursos para hablar mejor ante la gente y que, aunque aún es algo que no disfrutas, sí te sientes cómodo haciéndolo.

Como ves, es fácil salirte con la tuya en tu entrevista de trabajo. Lo único que tienes que hacer es ordenar bien tus ideas para poder expresarte mejor y demostrarles a tus posibles empleadores que tú eres su mejor opción.

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