Reporte: Afroamericanos y latinos siguen siendo víctimas de ‘stop and frisk’

NYCLU asegura que cada cinco paradas reportadas por el NYPD fueron a jóvenes de las minorías
Reporte: Afroamericanos y latinos siguen siendo víctimas de ‘stop and frisk’
Stop and Frisk, permitía a la Policía detener a una persona debido a una sospecha de actividad criminal.

A pesar de que las detenciones del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) en las calles han visto una drástica disminución desde el 2011, cuando una demanda de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU), junto con otros litigios, ayudó a frenar el programa de detención y registro (stop and frisk‘), un nuevo reporte de la misma organización encontró que las disparidades raciales en cuanto a detenciones y trato siguen siendo notables.

El reporte, titulado ‘Stop and Frisk en la era De Blasio’, presentado por la NYCLU, uno de los principales defensores de las libertades civiles que ejerce vigilancia sobre las acciones del NYPD, asegura que en el 2017 se reportaron 11,629 detenciones en la calle, marcando una disminución del 98% en comparación con el número que se reportó en el 2011, cuando los oficiales de la Uniformada informaron haber hecho casi 700,000 paradas.

Sin embargo, el director legal Christopher Dunn y la investigadora y estratega de datos Michelle Shames, autores del reporte, encontraron que los hombres jóvenes negros y latinos siguen siendo objetivos de un número enormemente desproporcionado de detenciones.

“Si bien nos complace la dramática disminución en las paradas, nos preocupa que la cantidad de paradas reales sea mucho mayor porque los agentes no documentan muchas de ellas”, dijo Dunn, quien resaltó que, mientras este grupo de hombres negros y latinos entre los 14 y los 24 años solo representa el 5% de la población, terminó representando el 38% de los reportes.

Peor aún, Dunn indicó que entre 2014 y 2017, en el 80% de estos casos, los hombres eran inocentes, es decir, ni fueron arrestados ni recibieron una citación. “Nuestro informe muestra que las disparidades raciales siguen siendo un problema persistente, que la mayoría de las detenciones son de personas inocentes, y que la Policía está registrando de manera rutinaria e impropia a los neoyorquinos”.

Aunque se supone que este tipo de detenciones y registros en la calle solo deben llevarse a cabo cuando un oficial sospecha razonablemente que la persona tiene un arma y que representa una amenaza para su seguridad, el reporte indicó que el 66% de las paradas reportadas llevaron a un registro, en estas, más del 93% no se encontró ningún arma.

Los efectos de Trump

“La disminución en la gran cantidad de paradas es un progreso importante, pero no cambia el hecho de que los neoyorquinos negros y latinos siguen siendo desproporcionadamente atacados por la política de ´stop and frisk´, dijo Donna Lieberman, directora ejecutiva de NYCLU. “La ciudad de Nueva York es más segura que nunca, pero no hemos logrado ningún progreso significativo en la reducción de las disparidades raciales en cuanto a quién es detenido por la policía en la calle”.

Lieberman agregó que “no hay posibilidad de que el miedo infundado por el presidente Trump, cuya falta de respeto por la política basada en hechos se extiende a la aplicación de la ley, pueda incitar a Nueva York a regresar a las detenciones dañinas, racialmente divisivas y fuera de control que comenzaron con Giuliani y continuaron hasta la administración actual”.

Entretanto, Phillip Walzak, comisionado adjunto de Información Pública del NYPD, aseguró que la uniformada ha reducido “abrumadoramente” el uso de ‘stop and frisk’, pasando de un máximo de 688,000 en 2011 a solo 12,000 paradas reportadas en 2018. Todo, según aseguró, con el fin de que hayan menos enfrentamientos entre la Policía y los ciudadanos.

“Esta disminución refleja el cambio deliberado en el enfoque estratégico del NYPD en los últimos años hacia una selección quirúrgica precisa del crimen y los delincuentes”, indicó Walzak. “El resultado son menos paradas y menos arrestos y citaciones, todo mientras se continúa manejando el crimen para registrar niveles bajos”.

Incluso, agregó Walzak, debido a que los oficiales y supervisores del NYPD son instrumentales en la implementación de este nuevo enfoque estratégico, ellos continúan refinando las tácticas para asegurar que cada parada esté documentada adecuadamente y cumpla con los estándares constitucionales.

“Esto incluye un nuevo esfuerzo de capacitación actualmente en proceso para brindar a los oficiales de policía y supervisores un curso de capacitación de un día sobre la política, y para realizar ejercicios basados en escenarios”, recalcó el Comisionado. “Esto también incluye mejorar el curso de reclutamiento de la Academia de Policía, que comenzó hace dos años, mejorar la auditoría y realizar un seguimiento de estilo CompStat [Aplicación que provee datos de crímenes] en los comandos para garantizar informes precisos”.

“¡Nada que celebrar!”

No obstante, activistas como Juan Cartagena, presidente y consejero general en LatinoJustice PRLDEF, creen que no hay nada que celebrar, al contrario, “los resultados demuestran un abuso bochornoso”.

“El nuevo informe del NYCLU sobre la continuación de la desproporcionalidad contra la comunidad latina y afroamericana sobre detenciones de ‘stop and frisk’” por la fuerza policiaca en Nueva York tiene una explicación sencilla: Aun con la disminución en la cantidad de detenciones, la policía neoyorquina todavía sospecha criminalidad basada en características generales, no por evidencia individual como requiere la constitución”, alegó Cartagena. “El alcalde puede elogiarse por disminuir la inconstitucionalidad drásticamente en la Gran Manzana pero 80% de las detenciones no resultaron en arrestos o procedimientos judiciales. Es decir en 80% de los casos – la mayoría contra jóvenes latinos y negros – los sujetos eran completamente inocentes. Eso no es un récord para aplaudir; es un abuso bochornoso”.

El reporte:

  • En 2017, se reportaron 11,629 paradas, marcando una disminución del 98% en comparación con 700,000 en el 2011.
  • Las 92.383 paradas registradas entre 2014 y 2017 se distribuyeron de manera desigual entre las 77 comisarías de la ciudad, con la 106 (Ozone Park South, Howard Beach en Queens) liderando la ciudad con 5,184 reportados.
  • Cuatro de cada cinco paradas reportadas fueron a neoyorquinos negros o latinos.
  • En 73 de 77 comisarías, más del 50% de las paradas reportadas fueron a negros y latinos.
  • Aunque hombres negros y latinos entre los 14 y los 24 años solo representan el 5% de la población, terminó representando el 38% de los reportes.
  • De las 73,055 denuncias de paradas de personas inocentes entre 2014 y 2017, el 64% fue registrado, y en el 24% se usó fuerza contra ellos.