Seremos contados

Seremos contados
El Censo 2020 es organizado por el Departamento de Comercio.
Foto: Getty Images

Este martes, la Corte Suprema de los Estados Unidos escuchará los argumentos orales en el caso Departamento de Comercio de los Estados Unidos vs Nueva York, mejor conocido como el “Caso de Ciudadanía del Censo”.

La Ciudad de Nueva York, junto con la Fiscal General del Estado de Nueva York y varios otros estados y ciudades, es el demandante en el caso, por una importante razón. Perder este caso podría quitar a las comunidades de color y a las comunidades inmigrantes de Nueva York una representación justa, y podría hacer que Nueva York pierda una parte de los miles de millones en fondos federales para programas y servicios vitales, incluyendo vivienda pública, nutrición infantil, y necesidades de educación especial.

El caso se centra incluir una pregunta de la administración Trump en el Censo 2020, que no se pregunta desde 1950: ¿Es usted ciudadano de los Estados Unidos? Su inclusión es otro ejemplo más de la guerra de la administración Trump contra las comunidades inmigrantes. Una y otra vez, Trump ha intentado socavar las comunidades de color, silenciar a las comunidades inmigrantes y convertir a los Estados Unidos en una nación de exclusión en lugar de inclusión. No retrocedimos al inicio de esta administración, y no nos retiraremos ahora.

Al agregar esta pregunta, la administración Trump está tratando de desalentar a los inmigrantes a participar en el Censo, forzando un recuento incompleto en muchas de nuestras ciudades y estados más diversos. Cuando una ciudad o estado no está contado correctamente, las personas en esas regiones pierden una representación justa en el Congreso y pierden su parte justa de dólares federales.

Se estima que el estado de Nueva York podría perder hasta dos escaños en el Congreso, como resultado de un conteo incompleto. Esto probablemente ocurra en otros estados con grandes comunidades inmigrantes o de color, que desproporcionadamente pierden su parte justa de representación.

En pocas palabras: la administración Trump está tratando de utilizar la obligación constitucional del gobierno federal de contarnos como una herramienta para hacernos daño.

Además de la representación, la cantidad de fondos federales en juego también es increíblemente significativa. El Gobierno federal asigna cada año más de $800,000 millones en fondos federales a ciudades y estados para unos 320 diferentes programas que dependen del Censo. Los fondos para educación pública, necesidades especiales, mujeres necesitadas, centros para ancianos y infraestructura dependen del Censo.

Sólo en 2016, el estado de Nueva York recibió más de $73,000 millones a través de 55 programas guiados por los datos del Censo de 2010. Además, las agencias de la ciudad y las empresas confían en los datos del Censo para tomar decisiones vitales. Por ejemplo, con el brote de sarampión en la ciudad, el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York se basa en los datos del censo para estimar la cobertura de la vacuna en los códigos postales afectados.

Con todo lo que está en juego, fue bueno ver en enero cuando el Juez Jesse Furman dictaminó que la inclusión de la pregunta de ciudadanía por parte de la administración Trump violaba la ley federal. Este caso fue apelado por la administración Trump y este martes los jueces de la Corte Suprema escucharán los argumentos de Nueva York. Confiamos en que los hechos, y la ley, estén de nuestro lado.

Sabemos que la posibilidad de una pregunta de ciudadanía ya ha causado daños entre las comunidades de inmigrantes. Le decimos a los inmigrantes en nuestra ciudad y a todas las comunidades que se preguntan si el Censo es para ellos o no: La mejor manera de contrarrestar el temor que la administración Trump quiere que sintamos es llenar el formulario del Censo.

El año entrante, por primera vez, el formulario estará en línea, lo que facilitará completarlo en unos pocos minutos. Aquellos que no tengan acceso a Internet podrán responder las preguntas por teléfono.

Tenemos la oportunidad de decir: no seremos privados de nuestros derechos, y tenemos derecho a nuestra parte justa, desde los pasillos del Congreso hasta los pasillos de nuestras escuelas locales.

¡Somos neoyorquinos. Seremos contados!

-Julie Menin es la directora de la Oficina del Censo de la ciudad de Nueva York y también Consejera Ejecutiva para la Defensa Estratégica. Bitta Mostofi es la comisionada de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes de la Alcaldía.