Sexo y pegging: sólo para parejas audaces

Una práctica que según los sexólogos es cada vez más común entre las sábanas
Sexo y pegging: sólo para parejas audaces
Con esta técnica el orgasmo masculino es más intenso.
Foto: Shutterstock

En lo que sucede dentro de la alcoba sólo las personas involucradas tienen voz y voto. Por eso cada cama es un universo y las parejas deciden lo que les gusta practicar y lo que no. Y que el mundo ruede.

Quizá por eso esta práctica está volviéndose cada vez más popular a la hora del sexo. Se trata del pegging, una actividad sólo para parejas audaces. Y si bien puede ser difícil de aceptar por ellos, en los hombres el pegging ofrece orgasmos intensos y profundos, mientras a ellas les brinda una oportunidad de poderío y control difícil de conseguir en otras prácticas sexuales.

¿En qué consiste el pegging?

El pegging consiste en estimular la próstata masculina a través de un juguete sexual que la mujer fija a su cuerpo con ayuda de un arnés diseñado para ello, conocido como “strap”. De esta manera, el hombres es penetrado por la mujer que, a su vez, experimenta la excitación de tener el control de una manera distinta a cuando ella es penetrada.

Aunque muchos hombres heterosexuales se resisten a la estimulación de la próstata bajo la falsa creencia de que esta práctica es “sólo para gays”, la educadora sexual certificada Alicia Sinclair aseguró a la revista Men’s Health que estimular la próstata puede ayudar a prolongar las erecciones y aumenta la intensidad del orgasmo a tal punto, que algunos hombres han experimentado los mejores orgasmo de su vida gracias a ello.

“Si te gustan los orgasmos regulares, te van a gustar aún más”, dijo Lola Jean, otra educadora sexual, a la misma publicación, como una invitación a los hombres a no olvidarse de su próstata. “No vas a presionar un botón que te hace ‘gay’. La penetración anal es una estimulación física que muchos encuentran placentera”, agregó.

Además, el pegging, o la penetración anal de un hombre por una mujer, es placentera también para ella, pues puede representar la entrega total de su compañero, seguida de un dominio y un control que es completamente distinto al que experimenta en otras posiciones sexuales.

Lo más importante para practicar el pegging es que la pareja sea lo suficientemente audaz y abierta para darle cabida a esta experiencia en su lecho. Además, ambos deben estar completamente de acuerdo, mantener total comunicación durante el encuentro sexual y usar todo el lubricante necesario.