Exigen al Departamento de Educación poner freno al abuso sexual en escuelas

Líderes, estudiantes y activistas denunciaron que el DOE no toma con seriedad las quejas, y pidieron nombrar a más coordinadores que trabajen en las denuncias y promoción de programas contra delitos sexuales
Exigen al Departamento de Educación poner freno al abuso sexual en escuelas
Berenice Gervasio, de 15 años, habla en la manifestación para exigir al Departamento de Educación acciones que pongan fin al abuso y violencia sexual en las escuelas
Foto: El Diario

Las escuelas de Nueva York están para educar y proteger al 1.1 millón de estudiantes que acuden a clases, pero están fallando al no tomar con seriedad el abuso y acoso sexual que cada día cientos de niños y adolescentes enfrentan dentro de los planteles educativos. Por lo menos 1 de cada 3 estudiantes ha sido víctima de algún tipo de acoso, cifra que entre los estudiantes hispanos y negros (principalmente alumnas) es mayor.

Esa fue la denuncia que este martes decenas de estudiantes, activistas y líderes políticos hicieron minutos antes de asistir a una audiencia pública en el Concejo Municipal, donde culparon al Departamento de Educación (DOE) por no tomar las quejas y esa problemática con responsabilidad. De paso exigieron que se ponga freno a los abusos, a través de un plan de acción y la asignación de más recursos y denunciaron que solo existe un funcionario en todo el sistema educativo encargado de responder y manejar los asuntos relacionados con abuso y acoso sexual escolar.

“Tenemos que garantizar que todos nuestros niños van a estar seguros en las escuelas y sentirse apoyados, y la realidad es que en un sistema de 1.1 millón de alumnos tan solo hay una persona que tiene la labor de manejar los casos de abuso y acoso sexual, lo que es inaceptable, insultante y ofensivo”, aseguró el presidente del Comité de Educación del Concejo, Mark Treyger, refiriéndose al único cargo dentro del DOE que maneja esa problemática. “Necesitamos más personas que trabajen para manejar las denuncias de nuestros niños, no solo una. Es un asunto de justicia y no vamos a tolerar que el DOE que tiene un presupuesto de $32,000 millones no contrate al menos 7 de esos funcionarios”.

Juliette Verrengia, defensora del Proyecto de Nueva York contra la violencia, aseguró que la implementación de programas contra el acoso y el abuso sexual en las escuelas, al igual que el aumento de coordinadores, son especialmente vitales para estudiantes vulnerables.

“La falta de estos coordinadores en las escuelas de Nueva York es inaceptable y chocantemente regresivo, ya que ellos brindan a muchos alumnos que experimentan abuso y violencia sexual, apoyo y guía en momentos de miedo e incertidumbre”, dijo la activista. “Estudiantes que son menos propensos a recibir apoyo institucional, como los jóvenes LGBTQ, que deben enfrentar patrones de acoso que los deja aislados necesitan esto para prevenir futuros abusos y que los sobrevivientes tengan apoyo”.

Christina Ortiz, coordinadora de la organización NYC Alliance Against Sexual Assault, destacó la urgencia de crear planes educativos que aborden el tema del abuso sexual, a fin de evitar hechos de violencia sexual entre los estudiantes.

“Necesitamos asegurarnos de que se incluya en la educación escolar contenidos sobre relaciones saludables, relaciones consentidas, acciones cuando alguien ve algo y derechos sobre protección de hechos de acoso y violencia sexual”, aseguró la activista. “Asimismo, es importante expandir esa educación a todo el personal de las escuelas y la manera en la que pueden apoyar mejor a los estudiantes que han sido impactados, ya que para muchos puede ser traumático”.

Y es que a pesar de que el Departamento de Educación asegura que mantiene estándares altos de ayuda y protección a estudiantes que garanticen que están en ambientes seguros, estudiantes como Saide Singh, aseguran que en las aulas y pasillos de las escuelas, la historia es otra.

Berenice Gervasio, de 15 años y Saide Singh, de 17 años

El acoso y el abuso sexual existe en nuestras escuelas, es una realidad. Yo misma lo sentí cuando tenía 15 años y estaba en otra escuela y como el código de vestuario era demasiado estricto y no permite que muchas veces los estudiantes tengan la libertad de mostrarse como son, una vez me llevé un atuendo más ajustado y muchos estudiantes se creyeron con el derecho de manosearme y tocarme”, recuerda que la venezolana, quien ahora tiene 17 años y está en grado 12. “No recibí ningún apoyo e incluso llegué a pensar que era mi culpa que me hubieran acosado porque mi vestuario se tomaba como una invitación al abuso”.

Una opinión similar tiene Berenice Gervacio, quien es miembro del equipo de futbol de su escuela en Manhattan, y asegura que a sus 15 añosha sentido en carne propia el acoso sexual en su escuela. La estudiante dice que tiene que soportar todo tipo de comentarios de algunos de sus compañeros sobre la forma de su cuerpo, sin que los miembros de la comunidad educativa presten atención a sus quejas.

“La gente siempre está mirándome y riéndose y al no existir un programa de apoyo para denunciar este tipo de situaciones uno no sabe a quién acudir. Además, varias veces me han dicho que por ser flaca la ropa que me pongo no me va, porque no tengo cuerpo para eso, lo que me hace sentir muy mal y es un claro acoso. Además, veo a niños tocando de manera fea a niñas”, aseguró la jovencita, al tiempo que consideró urgente que el Departamento de Educación tome acciones.

“Tiene que haber cambios para que nos sintamos verdaderamente seguros y protegidos. Debe nombrarse a más coordinadores que implementen trabajos en las escuelas sobre estos temas y que reciban y trabajen en las denuncias”, agregó la estudiante.

La abogada Carrie Goldberg, quien tiene un caso contra el Departamento de Educación por no proteger los derechos de tres estudiantes vulneradas, acosadas y víctimas de violencia sexual, responsabilizó a la Ciudad por no brindar protección a las niñas. Tras referirse a los casos, uno de ellos en los que una menor con discapacidad mental fue presuntamente víctima de violación por parte de siete compañeros, pidió al DOE que asuma su responsabilidad.

No es coincidencia que en los tres casos se trata de niñas vulnerables, hijas de madres solteras y no las tomaron en serio. Es un patrón del DOE no hacer nada cuando se reportan estos hechos. En uno de los casos lo que hicieron fue suspender a la menor y en otro la hicieron ir de nuevo al aula al lado de sus agresores”, destacó Goldberg.

Los manifestantes, miembros de la coalición Girls for Gender Equity y la campaña “Lo que las chicas de las escuelas se merecen”, anunciaron también que a través de la organización LSNYC (Legal Services New York City) interpusieron una demanda federal a nombre de cuatro estudiantes víctima de abuso y acoso sexual en escuelas de Queens y El Bronx.

La concejal Carlina Rivera dijo que “la triste realidad es que en nuestras escuelas hay abuso y violencia sexual” y manifestó que la única manera de poner freno es con mayor compromiso de la Ciudad para invertir recursos en las zonas más vulnerables.

“Tenemos que hacer lo que sea necesario para proteger a nuestras niñas y a nuestros niños porque no es justo que esto esté pasando especialmente en las escuelas de personas de bajos recursos. Por eso exigimos al Departamento de Educación y al Alcalde que pongan por lo menos 7 coordinadores que trabajen sobre este tema”, agregó la concejal del Bajo Manhattan.

El concejal Ben Kallos, del caucus progresista del Concejo Municipal admiró la valentía con la que decenas de estudiantes se han atrevido a denunciar y exigir sus derechos y pidió al Alcalde y al canciller de Educación que tome acciones inmediatas. “Estos comportamientos deben resolverse con educación. Es un problema enorme y sé que con su presión su generación a va corregir los errores de nuestra generación”, le dijo el político a las jóvenes que formaban parte de la manifestación.

Cohen Doug, vocero del Departamento de Educación, manifestó que en las escuelas de Nueva York no se permite ninguna conducta abusiva ni violenta a nivel sexual y agregó que se requiere que todas las escuelas tengan un Coordinador de Prevención de Acoso Sexual designado anualmente que se proporcione información disponible para todo el personal escolar.

“Nuestras escuelas deben ser entornos seguros e inclusivos, y hay absolutamente tolerancia cero para cualquier conducta sexual inapropiada”, manifestó el funcionario, quien no reveló cuantos casos de abuso o violencia sexual se han registrado en las escuelas. “Cualquier denuncia debe ser reportada, investigada y tratada, y este trabajo es una responsabilidad compartida de todo el personal del DOE, incluidos los enlaces de acoso sexual en todas las escuelas y un coordinador del Título IX que supervisa el cumplimiento del DOE. Revisaremos la demanda”.

El funcionario agregó que desde el año pasado se ha capacitado a 3,000 miembros del personal escolar en temas como violencia en el noviazgo y relaciones sanas, acoso sexual de estudiante a estudiante e inclusión de género y que si los directores o sus designados creen que hubo actividad criminal, se requiere que se comuniquen con la policía.

Por otro lado, Doug dijo que actualmente se requiere que cada escuela tenga un póster de “Verificación y respeto” que informe a la comunidad escolar sobre cómo denunciar las acusaciones de acoso sexual.

Datos

  • 1.1millón de estudiantes en las escuelas de Nueva York
  • 1 coordinador del título IX, encargado de manejar asuntos relacionados con quejas de abuso y acoso sexual para todo el sistema escolar
  • 7 coordinadores de estos es lo que exigen líderes y estudiantes
  • 3,000 miembros del personal escolar han sido capacitados en temas de acoso y abuso sexual