Todos los inquilinos merecemos protecciones

Todos los inquilinos merecemos protecciones
Los inquilinos de Brooklyn hasta Buffalo se enfrentan alzas de alquileres, propietarios abusivos y una falta extrema de vivienda asequible.
Foto: MRNY

Mi familia está luchando para poder permanecer en nuestro apartamento, mientras que el cruel propietario está tratando de desalojarnos.

Durante 16 años, he vivido en el mismo apartamento en Brooklyn. Mi esposa, hijas gemelas y mi hija de 20 meses han vivido aquí toda su vida. En los últimos cinco años, hemos tenido que lidiar con condiciones peligrosas e insalubres en nuestro apartamento, mientras el propietario ha negado hacer las reparaciones necesarios. Las baldosas del suelo están separadas. Las paredes están gastadas y mohosas. Los gabinetes de la cocina están viejos y sueltos. El fregadero gotea y la llave de agua caliente está rota. Hasta el refrigerador no funcionaba, y tuvimos que reemplazarlo por nuestra cuenta para poder tener comida en casa.

La lista de condiciones inseguras e insalubres es larga. Y desde que mi familia empezó a exigir que se hicieran reparaciones, el propietario no sólo nos ha ignorado, sino que ahora ha iniciado un caso judicial para intentar desalojar a mi familia.

En Nueva York, más de cinco millones de inquilinos como yo no tienen ninguna protección. Es por eso que voy a Albany con Make the Road New York hoy y me uno a inquilinos de todo el estado con la Coalición de Justicia de Vivienda para Todos. Las familias vulnerables y desprotegidas como la mía tienen que luchar constantemente por condiciones seguras, habitables y para no ser arrojados a las calles. Ya estamos hartos.

Nuestra legislatura estatal debe renovar las protecciones existentes para los inquilinos con rentas estabilizadas que expiran en junio, pero también debe fortalecer y ampliar las protecciones para los inquilinos en todo el estado. Mi familia está atrapada en una pesadilla porque no hay leyes que protejan a los inquilinos en unidades no reguladas. Debemos aprobar el proyecto de ley de desalojo por “buena causa”, lo cual ampliará los derechos a inquilinos en edificios como el mío al evitar que nos desalojen sin una buena causa, como la repetida falta de pago de renta. Protegerá a las familias cuyos propietarios no reparan los apartamentos con la esperanza de que los inquilinos se cansen de las malas condiciones y se muden, todo para que el propietario pueda aumentar la renta al próximo inquilino.

Desde febrero, he estado en la corte de vivienda defendiendo mi caso. Durante ese tiempo, he perdido dinero por faltar al trabajo y sueño por el estrés del temor de perder mi hogar. Con mis ingresos y mis tres hijas, no puedo mudarme porque los precios de renta en todo el estado están aumentando alarmantemente.

Temo que mi familia se quede en la calle y sé que no estoy solo. Los inquilinos como yo necesitamos que nuestros legisladores tomen medidas para evitar que esto suceda. La legislatura estatal tiene el poder de garantizar que cada familia viva en hogares seguros, asequibles y saludables, sin riesgo de desplazamiento. El futuro de nuestras familias está en juego.

-Jorge Rufino es miembro de Make the Road New York, la organización comunitaria de base más grande de Nueva York que ofrece servicios y organización a la comunidad de inmigrantes. En Twitter: @MaketheRoadNY