Instan a estudiantes de secundaria a continuar la universidad

El presidente del St. Francis College habla sobre los pilares de la educación superior

NUEVA YORK.- Estimular a los estudiantes sobre la importancia de perseguir sus pasiones, exigir lo imposible y trabajar tan duro como sea necesario para lograr sus sueños, es una iniciativa que viene impulsando como un compromiso personal, Miguel Martínez-Sáenz, presidente del St. Francis College.

El viernes pasado, Martínez-Sáenz visitó la escuela secundaria Bishop Loughlin Memorial, donde, en un encuentro con los estudiantes, habló sobre la trascendencia del aprendizaje permanente y el ejercicio de la atención y la determinación necesarias para garantizar la prosperidad que ellos mismos imaginan en sus vidas.

El cubano-estadounidense Martínez-Sáenz, un académico y filósofo, egresado de la Universidad del Sur de la Florida, enfatizó que, si bien es innegablemente importante esforzarse por “ganarse la vida”, uno debe permanecer enfocado firmemente en “hacer una vida”.

“Nosotros desde el Francis College queremos construir relaciones integrales con las escuelas secundarias. Eso significa que el liderazgo debe entrar en estos espacios”, dijo Martínez-Sáenz, cuando se le preguntó sobre los objetivos de la visita. “Cuando los estudiantes ven a un presidente de una universidad entrar en su clase, se sienten valorados. Parte de lo que tenemos que hacer es ser promotores de esperanza. Lo hacemos estando presentes”.

Esta visita es parte del compromiso de Martínez-Sáenz de conectar a los estudiantes de secundaria de la ciudad de Nueva York, directamente con el liderazgo de las instituciones de educación superior.

“Estas visitas a las escuelas secundarias nos recuerdan lo que intentamos hacer”.

Héctor Batista, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Brooklyn y graduado de Bishop Loughlin y de St. Francis College, se unió al presidente Martínez-Sáenz en su visita a la escuela.

 “La conexión entre Loughlin y St. Francis se explica porque esta es una escuela secundaria pequeña, donde todos se conocen”, dijo Batista. “Hay mucha educación heredada en Loughlin. Es un excelente ambiente educativo donde la gente realmente se preocupa por ti”.

Batista aseguró que el St. Francis College es similar a eso a la escuela Loughlin.

“Proporciona a los estudiantes un mecanismo de apoyo. Me ayudó a estar realmente enfocado en lo que tenía que hacer para tener éxito. Tengo tanto amor por ambas instituciones”, agregó Batista.

Durante la visita Martínez-Sáenz, dio una conferencia de “estilo universitario” a una clase de economía del último año de la escuela, y una de inglés a los del nivel intermedio, durante la cual desafió a los estudiantes a lidiar con distinciones filosóficas entre lo correcto y lo incorrecto, entre otras lecciones.

Martínez-Sáenz, elegido en agosto de 2017 como presidente del St. Francis, una universidad de 160 años, que tiene su sede en el vecindario de Brooklyn Heights, ha venido impulsando un programa transformador. El maestro con 17 años de experiencia académica y de liderazgo, sostiene que la educación superior tiene tres pilares principales: Acceso, retención y éxito estudiantil.

A la vez la escuela secundaria Bishop Loughlin, fundada en 1851, localizada en el vecindario de Fort Greene, en Brooklyn, actualmente es la quinta escuela católica más grande en Brooklyn y Queens, con aproximadamente 700 estudiantes inscritos. Se gradúan al menos el 99% de sus estudiantes de último año de los cuales el 97% se matriculan en las universidades cada año.