Los millennials tienen sexo sucio y atrevido

 Esta generación tiene prácticas más atrevidas en la cama
Los millennials tienen sexo sucio y atrevido
Algunas prácticas de los millennials son tabúes para otras generaciones.
Foto: Shutterstock

Aunque se ha difundido ampliamente que la llamada “generación millennial” tiene menos sexo que generaciones anteriores, la realidad puede ser muy diferente.

La revista Cosmopolitan realizó una encuesta sobre la vida sexual de los jóvenes y encontró que los millennials tienen sexo sucio y atrevido. El sondeo entrevistó a más de 1,000 hombres y mujeres de 18 a 34 años de edad sobre sus prácticas sexuales y la frecuencia con la que tienen sexo.

Uno de los primeros hallazgos es que el 68 por ciento de los encuestados negaron tener poco sexo o vivir una “recesión sexual”; asimismo, el 71 por ciento aseguró estar satisfecho con la cantidad encuentros sexuales que tiene.

Quizá lo más revelador de este sondeo sea el tipo de sexo que los millennials tienen entre las sábanas, pues un buen número de ellos ha realizado prácticas que, para otras generaciones, son un completo tabú.

Por ejemplo, un 49 por ciento de ellos se ha atrevido a tener sexo duro; un 44 por ciento ha usado un juguete sexual en sus encuentros con otra persona y el 35 por ciento ha tenido sexo anal alguna vez (hombres y mujeres). Además, el 20 por ciento ha participado en una práctica BDSM (bondage, dominación, sadismo y/o masoquismo) y un nueve por ciento ha probado el sexo en grupo. Nada mal para una generación que, en teoría, tiene poco sexo.

Y es que, según la encuesta, un 92 por ciento de los millennials se preocupa más por la calidad de sus encuentros sexuales que por la cantidad. Eureka.

Los expertos sexuales de la famosa publicación explican que, en realidad, estos jóvenes están redefiniendo y expandiendo lo que se considera “tener sexo”, por lo que se atreven a probar nuevas prácticas en sus camas y carecen de muchos de los tabúes que otras generaciones tienen marcados con fuego.

La investigación señala también que ver pornografía en línea o el uso de teléfonos celulares para conectarse con personas con ciertas características, lejos de restar ha sumado elementos para enriquecer la vida sexual de los jóvenes, que al final de cuentas están teniendo el tipo de sexo que quieren tener.