Cuerpos de padre e hija que murieron abrazados en río Bravo llegarían hoy a El Salvador

El dolor no cesa...

Desde el Vaticano hasta el Congreso de Estados Unidos y los candidatos a la Casa Blanca llovieron las expresiones de angustia, empatía e indignación por las fotografías de un migrante salvadoreño y su hijita que murieron ahogados mientras intentaban cruzar el río Bravo desde México para pedir asilo. Todos se unieron ayer al dolor de la familia Martínez y al rechazo de las duras políticas de asilo de Donald Trump.

Las fotografías muestran los cuerpos de un hombre y una niña de poco menos de dos años flotando bocabajo, cerca de la orilla del río. El brazo de ella está alrededor del cuello de él, un indicio de que se aferró a su padre en sus últimos momentos. Las fotografías publicadas por el periódico mexicano La Jornada fueron distribuidas por agencias internacionales.

Óscar Alberto Martínez Ramírez y su hija, Valeria, huían de El Salvador. La madre, Tania Vanessa Ávalos, estaba del lado mexicano del río y sobrevivió. Vio morir a su familia.

El periódico El Sol de Tampico informó ayer que los cuerpos viajaron vía terrestre de Matamoros a Monterrey para ser repatriados este jueves vía aérea a El Salvador. En ese mismo avión viajará Tania.

“Odio esto y sé que puede detenerse inmediatamente si los demócratas cambian la ley”, declaró Trump ante los periodistas sobre la impactante fotografía de los cuerpos del padre y su pequeña.

El gobernante, que ayer viajó a Japón, donde participará de la cumbre del G-20, insistió en que los demócratas, que controlan la Cámara Baja del Congreso, “tienen que cambiar las leyes”.

De suceder eso, “cosas así no sucederían”, afirmó Trump; quien incluso no descartó que ese padre “probablemente fue un tipo maravilloso”.

En el Congreso, han culpado a Trump por la tragedia.

“Esa es una desgracia, señor presidente, usted es el presidente de Estados Unidos”, declaró el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer. “Usted es el titular del Poder Ejecutivo. Usted controla lo que está sucediendo en la frontera”.

“(La imagen) Enfurece, porque la razón por la que Óscar y Valeria estaban tratando de nadar a través de ese río fue por la política de esta administración de negar la capacidad a la gente que viene a nuestros puertos de entrada a hacer un pedido legítimo de asilo. Y porque no pudieron hacer su solicitud en ese puerto de entrada, de acuerdo con la madre de la niña, ellos intentaron cruzar el río”, reaccionó el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Julián Castro.

El gobierno de Trump se ha centrado en encoger las categorías para obtener asilo en Estados Unidos y, aunque no ha logrado levantar un muro de cemento, ha desplegado efectivos a lo largo de la frontera sur y ha coaccionado a México a hacer lo mismo en su frontera sur, a cambio de no castigarlo con aranceles.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo a AP que la fotografía de la familia salvadoreña debería “sacudir” la conciencia de Trump. El senador por Vermont y exprecandidato presidencial del Partido Demócrata, Bernie Sanders, reaccionó diciendo que es “horrenda”. “Es solo un ejemplo doloroso de tantos que demuestran el descuido irresponsable por la humanidad que viene de las políticas de Trump”, dijo.

“Las muertes de Óscar y Valeria representan el fracaso en la atención a la violencia y desesperación que empuja a la gente a tomar travesías peligrosas en búsqueda de una vida en seguridad y dignidad”, dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en un comunicado.

(Por La Prensa Gráfica con información de AP)