Barras del LAFC la rompen en México y ponen buen ejemplo

La 3252 y la District 9 Ultras fueron despedidos de León entre aplausos

Los seguidores del equipo de Los Ángeles tuvieron un comportamiento ejemplar.
Los seguidores del equipo de Los Ángeles tuvieron un comportamiento ejemplar.
Foto: Leopoldo Smith / Getty Images

Los hinchas del LAFC que visitaron México para atestiguar el partido de Concachampions entre su equipo y el León, hicieron más que apoyar a su equipo. Para muestra basta mencionar que la District 9 Ultras hizo una obra de caridad y que la 3252 fue despedida entre aplausos por los aficionados esmeraldas.

Antes del partido, parte la barra District 9 Ultras se dio cita en la Casa Hogar San Antonio para regalarle boletos, a nombre del LAFC, a 60 niños huérfanos, con el objetivo de que pudieran conocer el Nou Camp y ver a sus ídolos en la cancha, esto como parte de una gentil obra de la fundación Global Diplomatic Human, que también incluyó una entrega de ropa y provisiones, así como un torneo relámpago de futbol con los niños.

Mi esposa y yo somos buenos aficionados de LAFC, es la primera vez que van a jugar un partido internacional y queríamos hacer una obra social”, platicó a Superdeportivo AM Carlos Aguirre, encargado de la logística de eventos de la fundación Global Diplomatic Human.

“Como padre quieres ayudar a los niños y nosotros, como latinos, desde chicos fuimos criados con la idea de que todos somos familia, que somos de la misma raza y que hay que apoyarnos; nuestra afición es mayormente latina y tienen muy buen corazón”, agregó.

Una vez en el estadio, las barras de los visitantes, con más de mil elementos presentes, tuvieron un comportamiento ejemplar, alentando sin parar a su equipo y sin meterse con el rival, lo cual fue reconocido por la afición local, que despidió a los angelinos con aplausos y vitoreos.

Afuera del estadio, pese a la derrota, los seguidores del equipo de Carlos Vela no dejaron de cantar, ya que aún con el 2-0 en contra, que intentarán remontar en Estados Unidos, se despidieron entonando a todo pulmón “Los Ángeles, oh, oh, oh”.