Fue asesinada hace 35 años en Florida; gracias al ADN de un cigarrillo hay un sospechoso

La víctima fue agredida sexualmente y estrangulada en la madrugada del 1 de enero de 1985
Fue asesinada hace 35 años en Florida; gracias al ADN de un cigarrillo hay un sospechoso
Daniel Wells, a la izquierda, y Tonya Ethridge McKinley, a la derecha.
Foto: (Policía de Pensacola) / Cortesía

Tonya Ethridge McKinley tenía 23 años. Era el 1 de enero de 1985 y acababa de salir de una fiesta de Nochevieja en Pensacola (Florida). Pero nunca llegó a casa. Fue estrangulada y agredida sexualmente no muy lejos de Darryl’s Bar & Grille, el establecimiento donde muchos de sus amigos seguían de juerga. Su cuerpo, semidesnudo fue encontrado por un vecino de la zona. La policía no detuvo a nadie. Hasta ahora. 35 años después, una muestra de ADN extraída de un cigarrillo desechado condujo a la policía a un sospechoso: Daniel Leonard Wells, de 57 años.

“Realmente no sabía si este [arresto] alguna vez sucedería”, declaró a NBC News este jueves Renee McCall, la hermana de la víctima, aliviada y esperanzada por que se haga justicia. McCall, enfermera de 62 años aseguró que jamás pensó que esto ocurriría durante su vida: “No después de 35 años”, dejó claro.

Los detectives recordaron que tras el suceso hablaron e interrogaron a docenas de amigos y otra gente que estaba de fiesta cerca del bar donde McKinley celebró la entrada a 1985. Pero durante la mayor parte de este tiempo no han tenido sospechosos del asesinato de la joven, que dejó a un hijo de 18 meses, Timothy Davidson Jr., a quien los miembros de la familia llamaban cariñosamente Timbo cuando era un niño.

“A pesar de tener una buena cantidad de evidencia física y docenas de entrevistas, con el tiempo, la investigación se enfrió”, apuntó la policía en un comunicado este jueves. “Cada dos años aparecía una nueva pista y soltábamos todo para seguirla. Lo hicimos una y otra vez. Mientras tanto, un bebé creció sin madre, los padres enterraron a su hija sin ver justicia, y un asesino caminaba libre”, añadieron.

Pero el ADN en una base de datos pública finalmente vinculó al asesino de McKinley con la familia de Wells y luego con el sospechoso, según la policía. Los investigadores seguían en secreto a Wells el pasado 4 de marzo cuando arrojó un cigarrillo por la ventana de su automóvil, según una orden de arresto. La Policía “se detuvo de inmediato y recuperó la colilla”, que contenía ADN que coincida con los restos de semen extraídos del cuerpo de la víctima, según la orden.

“Cada vez que nos acercábamos el mal ganaba y quedaba fuera de nuestro alcance”, declaró la policía sobre la brecha de 35 años. “Hasta hoy. Hoy, el mal que se llevó a Tonya de sus amigos y familiares fue arrestado por su brutal asesinato”.

“Este fue un caso que abarcó tres generaciones de detectives”, dijo el capitán de del departamento de policía, Chuck Mallett, quien dirigió la investigación. “Sé que tomó mucho tiempo, pero fue uno de esos casos en el que nunca nos damos por vencidos”, aclaró.

Según el informe de arresto, existe una probabilidad mayor de 1 en 700,000 millones de que el ADN de la escena del crimen coincida con alguien que no sea Wells. La detención es la más antiguo de un caso archivado en la historia de Pensacola y la primera vez que se utiliza el método de análisis de ADN familiar para resolver un caso en el noroeste de Florida.

Además, el ADN de Wells se ofreció a otras comisarías policiales cercanas que tienen denuncias de delitos sexuales sin resolver ya que el sospechosos ha vivido en la zona durante todo este tiempo, dijo el portavoz de la policía de Pensacola, Mike Wood.

“Las razones por las cuales esto sucedió, cómo el mal se cruzó en el camino de Tonya, nunca pueden ser respondidas y al final pueden no ser importantes. Lo importante es que nadie olvidó a Tonya”, agregaron las autoridades.

Wells fue registrado en la cárcel del condado de Escambia el miércoles y retenido sin derecho a fianza. Ha sido acusado de asesinato y agresión sexual. No estaba claro de inmediato si Wells había contratado o asignado un abogado, dijo Wood el jueves.

McCall dijo que está contenta con el arresto en el caso de su hermana, pero también triste porque su padre murió hace una década sin saber que el presunto asesino de su hija algún día sería atrapado. “Pesaba mucho sobre él. Ella siempre fue su favorita”, afirmó McCall sobre este día agridulce.

(Con información de NBC News)