La comunidad latina se enfrenta al virus con “patologías financieras preexistentes”
Las brechas de liquidez entre razas y etnias agravan las condiciones con las que se lidia con la crisis
El coronavirus ha afectado la salud y el empleo de los latinos en EEUU. Crédito: Aurelia Ventura/La Opinion)
La pausa de la actividad para controlar el Covid-19 está poniendo en serios aprietos financieros a muchas personas que han perdido sus trabajos y los ingresos. En el caso de los inmigrantes indocumentados el drama es múltiple porque carecen del derecho al seguro de desempleo o a que les llegue el estímulo del gobierno como contribuyentes que son.
Pero con o sin documentos, la comunidad latina, llega a esta crisis con patologías financieras preexistentes que dejan a las familias en una posición económicamente debilitada para enfrentar los golpes de la pandemia.
Es algo que ha verificado de forma consistente el JPMorgan Chase Institute. Este centro de estudios ha encontrado en sus estudios que latinos y los negros reducen el consumo de sus necesidades diarias cuando pierden sus empleos. De hecho, retrasan el gasto en salud o compras duraderas hasta que les llegan los reembolsos fiscales.
Las brechas en sus ingresos y riqueza está documentada y ha crecido desde la Gran Recesión. En esta crisis del coronavirus muchas de estas familias hacen fila durante horas ante los bancos de comida.
Uno de los problemas más llamativos y que es anterior a la crisis según los datos de JPMorgan Chase Institute es que la media de las familias negras y latinas tienen ingresos de 70 centavos por cada dólar que ganan las familias blancas y estas diferencias son más acusadas en el caso de las que tienen mayores ingresos.
Además, por cada dólar en activos líquidos (es decir activos que se pueden convertir en dinero fácilmente como certificados de depósitos o acciones) que tiene una familia blanca, la familia media latina tiene $0.47.
Después de una pérdida involuntaria de empleo estas familias además de las afroamericanas deben por tanto recortar sus gastos normales mucho más que las blancas. En concreto. Por cada dólar que se pierde de ingresos las familias blancas reducen sus gastos en $0.46 y las familias latinas recortan 43 centavos. Las blancas se aprietan menos el cinturón y solo recorta 28 centavos por dólar.
“Estos recortes pueden tener un impacto negativo en el bienestar de las familias y causar problemas financieros mucho más duraderos que el Covid-19.
El cheque o el depósito que hace el IRS anual o extraordinariamente como en esta crisis se usa inmediatamente. De hecho las familias latinas incrementan su gasto en un 149%, cuando llega el reembolso de impuestos lo que indica que durante el resto del año retrasan gastos importantes, como los que se puedan hacer en salud.
Desde este centro de investigación se sugiere que, a la vista de la vulnerabilidad de las familias latinas y negras a las fluctuaciones de ingresos y las brechas de consumo, es importante que se pongan medidas políticas que incluyan la ampliación de los seguros de desempleo y protecciones laborales como las licencias por enfermedad.
En estos tiempos de crisis es cuando hay que repensar la política y desde el instituto se hacen propuestas que exigen cambios radicales como por ejemplo que haya un amortiguador de seguro privado de $5,000 a $6,000 para las familias. Además de programas que cierren las diferencias en los mercados laborales para distintas razas y etnias como el aumento del salario mínimo, más formación, reducir las barreras al empleo de los ex reos y refuerzo del EITC.