Grupos pro-inmigrantes protestan en campamento de City Hall en contra de recortes a sus fondos

Organizaciones como La Colmena, se unen a la demanda para que se eliminen $1,000 millones al presupuesto del NYPD y se inviertan en las comunidades
Grupos pro-inmigrantes protestan en campamento de City Hall en contra de recortes a sus fondos
Miembros de la organización La Colmena, que ayuda a jornaleros, se unieron al campamento en City Hall.
Foto: Ramón Frisneda / Impremedia

Este martes 30 de junio, en el día en que vence el plazo establecido por la ley para que la Ciudad vote el presupuesto final para el próximo año fiscal, la tensión aumentó entre los cientos de personas que están acampando en las afueras de la Alcaldía, y a primeras horas de la mañana protagonizaron un enfrentamiento con oficiales de policía cuando trataban de bloquear las calles.

Los manifestantes, que montaron desde la semana pasada un campamento parecido al de ‘Occupy Wall Street’ que en el 2011 permaneció por dos meses en el Zuccotti Park, en el Bajo Manhattan, exigen que la Ciudad recorte $1,000 millones de dólares de fondos del presupuesto del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD), que es de alrededor de $6,000 millones.

Y a pesar que el lunes el alcalde Bill de Blasio dio indicios que se había logrado un acuerdo con el Concejo Municipal para satisfacer la demanda de los manifestantes que en su mayoría son parte del movimiento ‘Black Lives Matter’, y que desde finales de mayo se han tomado las calles para protestar contra la brutalidad policial y la muerte del afroamericano George Floyd, los integrantes del campamento aseguraron este martes que la propuesta del mandatario “no es suficiente” y que no terminarán con su demostración hasta que no vean firmado el nuevo presupuesto, y confirmar exactamente cuáles fondos del NYPD serán usados en programas que beneficien a las comunidades más necesitadas.

El Diario estuvo presente en el interior del campamento y pudo constatar que la masiva demostración no solo está integrada por miembros de ‘BLM’, sino es un grupo mixto de razas y edades, y entre los cuales se encuentran activistas de grupos pro-inmigrantes que se manifiestan para que la Ciudad no recorte fondos a estas organizaciones, debido a la crisis presupuestaria que enfrenta la Alcaldía por la drástica caída de ingresos fiscales provocada por el coronavirus.

Miembros de la organización La Colmena, que ayuda a jornaleros, se unieron al campamento en City Hall. / Ramón Frisneda

“Decidimos unirnos a esta protesta porque nuestro centro, al igual que los otros cuatro centros de trabajadores jornaleros, estamos en riesgo de perder en unos días nuestros fondos para poder mantenernos abiertos y seguir dando nuestros servicios comunitarios, y eso va a afectar a cientos de trabajadores inmigrantes”, dijo Judith Prado, coordinadora del Programa Juvenil de La Colmena, una organización que da apoyo a jornaleros, empleados domésticos y otros inmigrantes de bajos salarios en Staten Island.

Prado explicó que si la Ciudad decide recortar fondos a su organización, serán muchos los afectados que ya están pasando muchas dificultades debido a la pandemia. “Con ese dinero mantenemos nuestro labor de conseguirles trabajo a los inmigrantes, con un salario digno, así como darles entrenamientos de seguridad y otros servicios que los ayudan a obtener esos empleos en Nueva York para los que requieren certificados como los de OSHA”, dijo la activista de origen mexicano.

Judith Prado, coordinadora del Programa Juvenil de La Colmena (derecha), junto a otras activistas. /Ramón Frisneda

Aproximadamente unos 30 miembros de La Colmena acudieron al campamento en City Hall, en el cual también han estado presente otros grupos pro-inmigrantes como NICE, Northern Manhattan y Caridades Católicas. “Todos estamos aquí, para defender nuestros fondos, que podrían ser salvados si provienen de esos mil millones que le cortarían a la Policía”, exclamó Prado.

En el campamento, donde hay personas que han permanecido allí durmiendo por varios días, los manifestantes han montado un sistema de suministro de comida, agua, ropa y sábanas para dormir, que está siendo manejado por una brigada de voluntarios cuyo trabajo es garantizar que cualquiera que desee integrarse a la demostración lo pueda hacer, sin importar su necesidad y exigencia específica sobre cómo o en qué usar los fondos que se eliminarán a la Policía.

Los manifestantes aseguran que no se moverán de la Alcaldía hasta que sus demandas sean aceptadas. / Ramón Frisneda.
A pesar de la fuerte lluvia de los pasados días, las personas han permanecido en el campamento día y noche. / Ramón Frisneda.