La conmovedora despedida de un anciano de su esposa antes de que muriera de coronavirus

Llevaban 4 meses separados y no quería dejarla partir sin antes decirle cuánto la amaba

La conmovedora despedida de un anciano de su esposa antes de que muriera de coronavirus
Al hombre poco le importó poner en riesgo su vida.
Foto: Shutterstock

Joanne estaba viviendo hace cuatro meses en un asilo para ancianos de Lakeland, Florida, a donde Sam Reck, su esposo, la iba a ver todos los días. Las visitas estaban prohibidas desde la entrada en vigencia del nuevo protocolo por coronavirus. Pero el hombre de 90 años encontró la manera de estar cerca de su compañera de vida.

Joanne, quien había empezado a sufrir de demencia un tiempo atrás, se acercaba con ayuda de un paseador hasta un balcón del asilo. Él había alquilado un departamento que daba a ese balcón, y desde allí podían conversar y verse. Era la única manera que tenían de estar cerca el uno del otro. Esa modalidad les ganó en el asilo el apodo de “Romeo y Julieta”.

Pero todo cambió tres semanas atrás, cuando Joanne fue diagnosticada con coronavirus. En ese momento, Sam supo que podían ser sus últimos momentos junto a la mujer que lo acompañó por más de 30 años.

Contra todas las recomendaciones, el hombre puso su propia vida en riesgo al permanecer a su lado tomando su mano, mientras su esposa yacía en la cama de un hospital. “Finalmente puedo tomar tu mano, después de todos estos meses”, se lo escucha decir a él, en el impactante video, portando mascarilla y guantes.

Los testigos del hecho se vieron profundamente conmovidos por esos momentos. “Mi esposa fue quien grabó el video. Recuerdo que todos en el cuarto estaban llorando. Miré a mi esposa y estaba llorando tanto, que apenas podía sostener la cámara. Fue un momento muy emocionante, realmente lo fue”, dijo Scott Hooper, el hijo de la pareja, al medio ABC News.

“Sabía exactamente a lo que se estaba arriesgando, pero decidió hacerlo igual”, aseguró el hijo. “Te amo, mi amor. Te amo tanto”, se escucha a Sam decirle a su esposa Joanne, quien lo mira fijo a los ojos en su última despedida. Finalmente, la mujer murió.

Lo último que se supo de Sam es que estaba con fiebre. “Realmente arriesgó su vida, pero fue su decisión”, dijo su hijo.